Los gases intestinales son una de las molestias digestivas más comunes y, a la vez, más incómodas. Aunque muchas personas señalan directamente a las legumbres o a los lácteos como los grandes culpables, una doctora especializada en salud digestiva ha explicado en redes sociales que existen otros alimentos muy habituales que fermentan intensamente en el intestino y pueden estar detrás de esa sensación constante de hinchazón.
Según explica la experta, el problema no está tanto en que estos alimentos sean “malos”, sino en cómo fermentan en el intestino y en el estado de la microbiota de cada persona. Cuando el sistema digestivo es sensible, ciertos ingredientes pueden generar más gas del deseable, especialmente si se consumen en grandes cantidades o sin una correcta adaptación.
Uno de los principales responsables son las verduras crucíferas, como el brócoli, la coliflor, la col o las coles de Bruselas. A pesar de ser muy saludables y ricas en fibra y antioxidantes, contienen compuestos que fermentan con facilidad en el intestino. En personas con digestiones delicadas, su consumo frecuente puede traducirse en gases y distensión abdominal.
Otro grupo habitual son la cebolla y el ajo, incluso cuando se consumen en pequeñas cantidades. Ambos alimentos son muy ricos en fructanos, un tipo de carbohidrato que fermenta rápidamente y que puede provocar gases, hinchazón e incluso molestias abdominales, especialmente en personas con intestino sensible. Las frutas ricas en fructosa también figuran entre las más problemáticas en este sentido. Manzana, pera, mango o sandía pueden resultar difíciles de digerir para algunas personas, ya que el exceso de fructosa no absorbida llega al intestino y es fermentada por las bacterias, produciendo gas.
Cebolla picada para el sofrito. (Pexels)
En cuarto lugar aparecen el trigo y las harinas refinadas, presentes en alimentos tan comunes como el pan, la pasta o la bollería. Estos productos pueden fermentar con facilidad y generar gases, sobre todo cuando se consumen a diario o en grandes cantidades, y más aún si el intestino ya presenta cierta inflamación.
Por último, la doctora señala a los edulcorantes y polioles, como el sorbitol, el xilitol o el manitol, muy frecuentes en chicles “sin azúcar” y productos light. Aunque se perciben como una opción más saludable, pueden provocar una fermentación intensa en el intestino y son una causa frecuente de gases persistentes.
Los gases intestinales son una de las molestias digestivas más comunes y, a la vez, más incómodas. Aunque muchas personas señalan directamente a las legumbres o a los lácteos como los grandes culpables, una doctora especializada en salud digestiva ha explicado en redes sociales que existen otros alimentos muy habituales que fermentan intensamente en el intestino y pueden estar detrás de esa sensación constante de hinchazón.