Es noticia
Menú
Miguel Navarro, mentor: "Lo que necesitas es empezar a actuar como el tú real que, aunque tiene miedo, está listo para cambiar hoy" 
  1. Vida saludable
buscar una nueva versión

Miguel Navarro, mentor: "Lo que necesitas es empezar a actuar como el tú real que, aunque tiene miedo, está listo para cambiar hoy" 

Según explica, el salto de año es solo una fecha simbólica y lo único que marca la diferencia es tomar decisiones hoy, aunque sea con miedo y sin esperar el momento perfecto

Foto: Miguel Navarro (Web)
Miguel Navarro (Web)

Diciembre suele llegar con planes, comidas, prisas y una sensación muy concreta: la de que ya habrá tiempo para cuidarse “de verdad” cuando empiece el año. Muchas personas arrastran desde hace meses la intención de cambiar algo, comer mejor, moverse más, dormir con más orden o simplemente bajar el ritmo, pero lo van aplazando hasta convertir el 1 de enero en una especie de punto mágico. Miguel Navarro, mentor, pone el foco justo ahí y lo hace con una idea sencilla: el cambio no depende del calendario, depende de lo que haces hoy.

Navarro describe ese mecanismo como una ilusión bastante común. A medida que se acerca el final del año, empieza a aparecer una expectativa casi automática: la de que el 1 de enero te levantarás siendo otra persona. Como si el cambio viniera con la fecha, sin esfuerzo previo. “Dentro de tu ser empieza a gestarse como una ilusión”, explica. Y aunque esa fantasía puede ser cómoda, también tiene un coste: te permite seguir postergando sin sentir que estás tomando una decisión.

Ahí está, según él, la trampa más habitual. No en ponerse objetivos para el año nuevo, sino en confiar en que el año nuevo hará el trabajo por ti. Navarro lo resume con claridad cuando recuerda que el cambio de año es una frontera simbólica, pero no una transformación real por sí misma. “Vas a seguir siendo la misma persona, salvo que hagas algo diferente”, insiste.

Su propuesta no se basa en grandes giros de vida ni en empezar enero con una lista imposible. Al contrario. Lo que plantea es abandonar la idea del “momento perfecto” y cambiarla por una lógica más realista: si ya sabes que quieres algo diferente, puedes empezar con un gesto pequeño hoy. No mañana, no después de las fiestas, no cuando pase el estrés. Hoy, aunque sea con una decisión mínima que te haga sentir que vuelves a tener el control.

TE PUEDE INTERESAR

En su mensaje hay un punto importante que suele pasar desapercibido. Navarro no habla de convertirse en alguien sin miedo, sino de actuar aun con miedo. De hecho, su frase más clara va en esa dirección: “Lo que necesitas es empezar a actuar como el tú real que, aunque tiene miedo, está listo para cambiar hoy”. Lo interesante es que no idealiza al “nuevo yo”. Habla del yo actual, con dudas, con cansancio y con momentos de contradicción. Y aún así capaz de empezar.

También señala una realidad cotidiana que muchas personas reconocen. La idea de cuidarse no aparece en diciembre, suele estar desde mucho antes. Pero entre semanas intensas, falta de energía y rutina, se va posponiendo hasta que el cambio queda “para después”. Y cuando llegan las fiestas, el aplazamiento se vuelve todavía más fácil de justificar. “Lo has ido procrastinando, lo has ido postergando”, comenta, señalando un patrón que se repite cada año.

placeholder Procrastinar y dejar todo para otro día tiene mucho que ver (Pexels / Anna Tarazevich)
Procrastinar y dejar todo para otro día tiene mucho que ver (Pexels / Anna Tarazevich)

Lo que Navarro propone no es renunciar a diciembre ni vivirlo con culpa. Lo que propone es dejar de usarlo como excusa. El calendario puede marcar un inicio simbólico, pero el cuerpo y la vida cambian cuando tú haces algo distinto, aunque sea pequeño. Un paseo, una comida más ligera, acostarte antes, una decisión consciente. No hace falta dramatizar ni convertirlo en un reto.

Su planteamiento se queda con una idea que puede servir como guía práctica. No necesitas esperar a sentirte preparado para empezar. Solo necesitas empezar para sentirte preparado. Porque el cambio no llega con el año nuevo. Llega cuando, por fin, haces algo diferente.v

Diciembre suele llegar con planes, comidas, prisas y una sensación muy concreta: la de que ya habrá tiempo para cuidarse “de verdad” cuando empiece el año. Muchas personas arrastran desde hace meses la intención de cambiar algo, comer mejor, moverse más, dormir con más orden o simplemente bajar el ritmo, pero lo van aplazando hasta convertir el 1 de enero en una especie de punto mágico. Miguel Navarro, mentor, pone el foco justo ahí y lo hace con una idea sencilla: el cambio no depende del calendario, depende de lo que haces hoy.

Vida saludable Bienestar
El redactor recomienda