En los equipos de trabajo, en los proyectos creativos y también en la vida cotidiana, hay conflictos que terminan afectando al clima de trabajo, a las relaciones y al bienestar común. Dani García, el chef 3 estrellas Michelín, ha hablado sobre ello en un post reciente en su cuenta de Instagram en declaraciones para la revista 'Esquire', donde reflexiona sobre el papel del ego en los entornos profesionales y personales.
“El ego es la enfermedad del siglo XXI”, afirma el chef. Según explica, el problema no es la ambición ni el deseo de crecer, sino la forma en la que el ego “entra en los espacios sin darte cuenta” y acaba alterando dinámicas que antes funcionaban. En su experiencia, ha visto cómo “muchísimo talento de su sector se pierde” no por falta de capacidad, sino por tensiones internas que se generan cuando el ego empieza a marcar las decisiones.
Aunque él es experto en cocina, esta cuestión no sucede exclusivamente en su nicho. Habla de equipos con potencial, de profesionales brillantes y de proyectos sólidos que terminan desgastándose “más por dentro que por fuera”.
El desgaste, explica, aparece cuando la colaboración se convierte en competencia interna y cuando la necesidad de reconocimiento individual pesa más que el objetivo común.
De esta forma, recuerda una idea que escuchó al músico Leiva al hablar de por qué muchas bandas no consiguen durar. La clave, según esa reflexión, está en aceptar el rol que cada uno tiene dentro del grupo. Cuando alguien intenta ocupar un lugar que no le corresponde, el equilibrio se rompe. “De repente el batería quiere ser cantante cuando nunca lo ha sido”, ejemplifica el chef.
La complejidad se basaba en que cada uno acepta el rol que tiene
El ego desmedido no sólo afecta al resultado final, también genera malestar, tensiones y una sensación constante de lucha de poder. En lugar de sumar, resta y, en lugar de fortalecer al grupo, lo debilita hasta tal punto que puede llegar a romperse.
Los proyectos funcionan mejor cuando hay respeto por los roles, claridad en las responsabilidades y una ambición que no necesita imponerse sobre los demás.
En los equipos de trabajo, en los proyectos creativos y también en la vida cotidiana, hay conflictos que terminan afectando al clima de trabajo, a las relaciones y al bienestar común. Dani García, el chef 3 estrellas Michelín, ha hablado sobre ello en un post reciente en su cuenta de Instagram en declaraciones para la revista 'Esquire', donde reflexiona sobre el papel del ego en los entornos profesionales y personales.