Entre las estrategias de manipulación emocional más destructivas existe una que mina lentamente la autoestima y la estabilidad de quien la sufre. Consiste en utilizar el silencio como castigo, de convertir la ausencia de comunicación en un arma y de hacer sentir al otro invisible. Es también lo que se conoce como 'técnica del hielo' yla psicóloga Claudia Nicolasa lo explica así en una de sus publicaciones de Instagram (@claudianicolasa): "La técnica del hielo es una de las formas de manipulación emocional más destructivas que existen. Si te hace esto no lo normalices, es abuso y manipulación".
"Consiste en retirar la palabra, el contacto y la mirada como castigo: indiferencia total, frialdad calculada y silencio prolongado. Para quien no lo ha vivido puede parecer algo infantil, pero cuando se sostiene durante días dentro de una relación, el impacto psicológico es profundo", explica la psicóloga.
Claudia Nicolasa explica de forma clara que esta estrategia "activa ansiedad, culpa y rumiación. La persona afectada termina pidiendo perdón por cosas que ni siquiera comprende solo para que el silencio termine. No es lo mismo necesitar espacio para regularse emocionalmente que usar el silencio para someter".
Y a la vez sentencia: "Un espacio sano se comunica y se acuerda. La indiferencia utilizada para hacer daño es otra cosa: es maltrato emocional". Y es que, cuando una persona decide dejar de hablar a otra con la intención de herir, controlar o generar culpa, activa un mecanismo psicológico profundamente perturbador.
Por eso, cuando alguien retira la palabra sin explicación, lo que transmite no es solo enfado: transmite abandono, desprecio y superioridad moral. La persona que recibe ese silencio suele entrar en un estado de ansiedad constante, preguntándose qué ha hecho mal, intentando reparar algo que quizá ni siquiera entiende.
Retirar la palabra, en definitiva, es una forma de manipulación que erosiona lentamente la autoestima del otro. Porque a veces no hace falta levantar la voz para hacer daño: basta con callar e ignorar a la persona que tienes al lado.
Entre las estrategias de manipulación emocional más destructivas existe una que mina lentamente la autoestima y la estabilidad de quien la sufre. Consiste en utilizar el silencio como castigo, de convertir la ausencia de comunicación en un arma y de hacer sentir al otro invisible. Es también lo que se conoce como 'técnica del hielo' yla psicóloga Claudia Nicolasa lo explica así en una de sus publicaciones de Instagram (@claudianicolasa): "La técnica del hielo es una de las formas de manipulación emocional más destructivas que existen. Si te hace esto no lo normalices, es abuso y manipulación".