Cocer huevos parece una tarea sencilla, pero conseguir el punto exacto —ni demasiado duro ni demasiado líquido— no siempre resulta tan fácil. El tiempo de cocción, la cantidad de agua o incluso el tamaño del huevo pueden alterar el resultado. Por eso, cada vez más personas buscan soluciones prácticas que simplifiquen esta tarea cotidiana sin necesidad de vigilar el fuego.
Lidl ha puesto a la venta un cocedor de huevos eléctrico que promete facilitar este proceso. El dispositivo permite cocer hasta siete huevos al mismo tiempo y ajustar el grado de dureza según la preferencia, desde pasado por agua hasta duro. Funciona mediante control del tiempo de cocción y emite una señal acústica cuando el proceso ha terminado, evitando tener que estar pendiente del reloj.
El dispositivo incluye vaso medidor y señal acústica para facilitar la cocción. (Cortesía / Lidl)
El aparato, con una potencia de 400 W, incluye un recipiente de cocción de acero inoxidable, un vaso medidor con perforador para evitar que la cáscara se agriete durante la cocción y un accesorio con asa para enfriar los huevos con mayor facilidad. Además, su tamaño compacto permite guardarlo sin ocupar apenas espacio en la cocina.
Uno de sus principales atractivos es la comodidad: basta con añadir la cantidad de agua indicada, colocar los huevos y seleccionar el punto de cocción. El dispositivo se encarga del resto. Este sistema ayuda a obtener resultados uniformes y evita errores frecuentes, como pasarse de tiempo o romper los huevos al hervirlos.
Permite conseguir distintos niveles de cocción sin vigilar el tiempo manualmente. (Cortesía / Lidl)
El cocedor está disponible por 12,99 euros, un precio que lo sitúa entre los pequeños electrodomésticos más asequibles para el día a día. Para quienes consumen huevos con frecuencia —en desayunos, ensaladas o preparaciones rápidas— puede convertirse en un aliado práctico que ahorra tiempo y simplifica la rutina.
Más allá de su funcionalidad, este tipo de gadgets refleja una tendencia creciente hacia soluciones domésticas que buscan hacer la cocina más cómoda y eficiente. Pequeños cambios en los hábitos diarios pueden traducirse en mayor comodidad y mejores resultados, incluso en tareas tan simples como cocer un huevo.
Cocer huevos parece una tarea sencilla, pero conseguir el punto exacto —ni demasiado duro ni demasiado líquido— no siempre resulta tan fácil. El tiempo de cocción, la cantidad de agua o incluso el tamaño del huevo pueden alterar el resultado. Por eso, cada vez más personas buscan soluciones prácticas que simplifiquen esta tarea cotidiana sin necesidad de vigilar el fuego.