Es noticia
Menú
María Jesús, podóloga: “Haz estas 4 pruebas en casa para comprobar si pisas mal”
  1. Vida saludable
en los pies

María Jesús, podóloga: “Haz estas 4 pruebas en casa para comprobar si pisas mal”

Las cuatro pruebas no sustituyen una valoración clínica, pero sí pueden servir como primera aproximación en casa

Foto: La podóloga María Jesús Lechuga, en sus redes sociales. (Instagram)
La podóloga María Jesús Lechuga, en sus redes sociales. (Instagram)

La forma en que un niño apoya los pies al caminar puede parecer un detalle sin importancia. Sin embargo, para muchos especialistas es el punto de partida de posibles desequilibrios que, con el tiempo, pueden afectar a rodillas, caderas, espalda e incluso al cuello. En un vídeo publicado en TikTok, la podóloga María Jesús lanza una advertencia directa a las familias: “¿Quieres saber si tu hijo pisa mal? Haz estas cuatro pruebas en casa para comprobarlo”. Sus recomendaciones, sencillas y sin necesidad de material específico, buscan ayudar a detectar señales tempranas de una posible alteración en la pisada.

La primera comprobación se realiza con el niño de pie y descalzo. El adulto debe levantar suavemente el dedo gordo del pie. Según explica la especialista, si al elevarlo el arco plantar también se eleva y se activa la musculatura, el comportamiento del pie es el adecuado. Este movimiento refleja que el llamado mecanismo de soporte del arco funciona correctamente. En cambio, si el arco no reacciona o apenas se mueve, podría indicar que el pie no está respondiendo como debería. Esto puede estar relacionado con alteraciones como el exceso de pronación (cuando el pie se va hacia dentro) o falta de activación muscular.

La segunda prueba consiste en observar al niño cuando se pone de puntillas. En una mecánica considerada normal, los talones deberían desplazarse ligeramente hacia afuera. Si ese movimiento no se produce, María Jesús advierte que podría existir un desequilibrio en la pisada. Este gesto revela cómo trabajan los músculos posteriores de la pierna y cómo se alinean tobillos y talones bajo carga.

Aunque pueda parecer que no guarda relación directa con los pies, la tercera prueba se centra en la movilidad cervical. Con el niño de espaldas, se le pide que gire la cabeza hacia un lado y luego hacia el otro.

placeholder Caminar ayuda a regular los picos de glucosa. (Pexels)
Caminar ayuda a regular los picos de glucosa. (Pexels)

Si se aprecia una diferencia clara —más giro hacia un lado que hacia el otro— podría tratarse de una compensación postural. Según la podóloga, una alteración en la base (los pies) puede provocar ajustes en cadena que ascienden por el cuerpo. La idea responde a un principio biomecánico ampliamente aceptado: el cuerpo funciona como un sistema interconectado. Una alteración en el apoyo puede influir en rodillas, pelvis, columna y cuello.

La última observación es visual y sencilla: fijarse en los hombros. Si uno está más alto que el otro de forma evidente, podría existir un desequilibrio corporal relacionado con la forma de pisar. No significa necesariamente que haya una patología grave, pero sí puede ser una señal de alerta para consultar con un profesional y evitar problemas futuros.

La forma en que un niño apoya los pies al caminar puede parecer un detalle sin importancia. Sin embargo, para muchos especialistas es el punto de partida de posibles desequilibrios que, con el tiempo, pueden afectar a rodillas, caderas, espalda e incluso al cuello. En un vídeo publicado en TikTok, la podóloga María Jesús lanza una advertencia directa a las familias: “¿Quieres saber si tu hijo pisa mal? Haz estas cuatro pruebas en casa para comprobarlo”. Sus recomendaciones, sencillas y sin necesidad de material específico, buscan ayudar a detectar señales tempranas de una posible alteración en la pisada.

Vida saludable
El redactor recomienda