Es noticia
Menú
De Rocío Crusset a María León: todas las invitadas que acompañaron a Lorenzo Caprile en su nuevo proyecto de moda
  1. Estilo
  2. Moda
TENDENCIAS

De Rocío Crusset a María León: todas las invitadas que acompañaron a Lorenzo Caprile en su nuevo proyecto de moda

El creador se ha unido a una marca española para una colección cápsula que dará que hablar

Foto: Lorenzo Caprile y Rocío Crusset (Gtres)
Lorenzo Caprile y Rocío Crusset (Gtres)

Las colaboraciones en moda están a la orden del día, los grandes grupos de moda no paran de buscar con qué sorprender a sus clientas. Las marcas necesitan generar conversación constante, y la fórmula funciona. Ahí están los ejemplos recientes: H&M con Stella McCartney o Zara con Willy Chavarría.

En ese contexto, ayer en Madrid se presentaba una ‘joint venture’ bastante lógica si conoces el panorama nacional: Silbon y Lorenzo Caprile. Una mezcla que, sobre el papel, podría parecer inesperada, pero que en realidad tiene bastante sentido. Silbon lleva tiempo ampliando su universo, más allá del masculino clásico con el que nació, y Caprile es, directamente, uno de los nombres más reconocibles cuando hablamos de costura en España. Tradición, sí, pero también una manera muy concreta de entender cómo se construye una prenda.

placeholder La colección de Caprile para Silbon (Gtres)
La colección de Caprile para Silbon (Gtres)

El evento fue bastante claro en lo que quería contar: una colección muy de Caprile: volumen, estructura, cierto gusto por lo teatral... pero aterrizado en un armario más cotidiano. O al menos, más llevable que lo que solemos ver en su atelier.

Y eso se veía muy bien en las piezas expuestas. Vestidos en blanco y negro, lunares (muchos lunares), mangas con volumen, cinturas marcadas… Hay una intención bastante evidente de recuperar códigos clásicos, podríamos decir que casi castizos en algunos casos, y darles una lectura más limpia.

placeholder Caprile, Crusset y Pablo Lopez de Silbon (Gtres)
Caprile, Crusset y Pablo Lopez de Silbon (Gtres)

También había contraste. Por ejemplo, el juego entre tejidos más rígidos en la parte superior y faldas con caída ligera, o la mezcla constante entre blanco óptico y negro profundo, que funciona casi como hilo conductor de toda la propuesta. No es una colección que busque complicarse en color, sino en forma.

Caprile, que suele ser bastante claro cuando habla, lo resumía de manera bastante directa: “La idea era hacer algo reconocible, pero que se pudiera usar”. No hay mucha más teoría detrás.

Entre los asistentes, se notaba ese intento de llevar la colección al terreno real. Rocío Crusset, la musa de la colección, llevaba un vestido palabra de honor de lunares con falda con volumen. Macarena Aragón apostaba por un conjunto blanco, muy limpio, con top cruzado y pantalón amplio, que funcionaba casi como uniforme relajado.

placeholder Maca Aragón (Gtres)
Maca Aragón (Gtres)

María León, en cambio, iba más al concepto: palabra de honor con lunares, mangas con volumen y un gran lazo negro marcando cintura. Más teatral, más Caprile.

placeholder María León (Gtres)
María León (Gtres)

Alejandra Domínguez optaba por una mezcla interesante: vestido de lunares con blazer negra oversize por encima, bajando un poco el dramatismo.

placeholder Alejandra Domínguez (Gtres)
Alejandra Domínguez (Gtres)

Minerva Piquero tiraba de contraste con un abrigo de cuero negro sobre base blanca, mientras que Carla Royo-Villanova apostaba por un look más clásico con abrigo estructurado.

placeholder Minerva Piquero (Gtres)
Minerva Piquero (Gtres)

No todo el mundo iba estrictamente de la marca, pero sí había una intención clara de seguir ese código blanco-negro que vertebraba la propuesta.

placeholder Carla Royo Vilanova (Gtres)
Carla Royo Vilanova (Gtres)

Al final, más allá del evento en sí, lo interesante aquí es el movimiento. Silbon sigue creciendo y busca legitimidad en un terreno más femenino, más sofisticado. Y Caprile, sin dejar su sitio, entra en un formato distinto, más accesible.

No es una colaboración “wow” en el sentido de sorpresa extrema, pero tampoco lo necesita. Es más bien una de esas alianzas que se entienden rápido. Y eso, en un momento en el que muchas colaboraciones parecen forzadas, ya es bastante.

Las colaboraciones en moda están a la orden del día, los grandes grupos de moda no paran de buscar con qué sorprender a sus clientas. Las marcas necesitan generar conversación constante, y la fórmula funciona. Ahí están los ejemplos recientes: H&M con Stella McCartney o Zara con Willy Chavarría.

Tendencias