La Universidad de Nueva York descubre que cómo hacer desaparecer las canas: ¿adiós al pelo blanco?
Un equipo científico del centro neoyorquino ha investigado sobre qué hay detrás de este cambio en la coloración del cabello, analizando cómo frenar su aparición
Descubre qué avances ha hecho la universidad estadounidense sobre el pelo blanco. (Pexels/Anna Shvets)
Unas investigaciones a las que ahora se suma la Universidad de Nueva York (NYU), con un trabajo encabezado por la bióloga Mayumi Ito, profesora en la Facultad de Medicina Grossman del centro universitario neoyorquino. Al lado de su equipo, la especialista ha descubierto el proceso que podría reactivar el color del cabello, haciendo que las células madre melanocíticas (McSCs) vuelvan a producir la melanina.
La investigación sobre las canas tendría muchos efectos en otros estudios de salud. (Pexels/Gustavo Fring)
Al hablar de un cabello canoso, han descubierto que estas células quedan "atascadas" en una zona del folículo llamada bulge, por lo que no pueden madurar correctamente ni producir melanina. Por ello, el pelo se vuelve gris o blanco. Es decir, las canas no aparecen porque desaparezcan las células, sino porque dejan de funcionar.
Un hallazgo clave para impedir que el pelo se vuelva canoso, aunque tiene muchas más implicaciones que lo estético. A través de este estudio de la NYU se puede ayudar a entender mejor el envejecimiento celular. El descubrimiento aporta información crucial sobre cómo envejecen las células madre. El hecho de que pierdan movilidad y flexibilidad funcional es un patrón que podría repetirse en otros tejidos del cuerpo.
Una nueva investigación sobre las canas y el envejecimiento. (Pexels/Cottonbro Studio)
Por ello, se abre la puerta a investigar enfermedades relacionadas con el envejecimiento. Además, se puede aplicar a investigaciones sobre la medicina regenerativa y a problemas médicos como el deterioro de órganos o trastornos pigmentarios como el vitiligo.
Unas conclusiones que invita a seguir investigando en esta área, aunque todavía hay que ser cauto. Por el momento, el equipo de la NYU solo ha realizado experimentos en ratones. Aunque desde la comunidad científica sí se aplaude, como el trabajo del equipo de Mayumi Ito introduce una idea muy destacada: el envejecimiento no siempre implica pérdida irreversible, sino cambios en el comportamiento celular que podrían corregirse.