La plancha abdominal es uno de esos ejercicios que parecen simples, pero que las profesoras de Pilates recomiendan una y otra vez por su eficacia. A partir de los 60, fortalecer la espalda y el core es clave para moverse mejor, ganar estabilidad y proteger la postura.
La plancha abdominal es uno de los ejercicios más completos. (Pexels/Marta Wave)
El core funciona como un cinturón natural que estabiliza el cuerpo. Cuando esta zona está fuerte, la espalda trabaja con menos sobrecarga y los movimientos cotidianos, como levantarse de una silla, caminar o subir escaleras, resultan más seguros.
La plancha ayuda precisamente a mejorar esa estabilidad. Al mantener el cuerpo alineado, la musculatura profunda aprende a sostener la columna sin necesidad de grandes desplazamientos. Por eso encaja tan bien en rutinas de Pilates y entrenamiento funcional.
La versión más recomendable para empezar es la plancha apoyando rodillas y antebrazos. Los codos deben quedar debajo de los hombros, el abdomen activo y la espalda larga, sin hundir la zona lumbar ni elevar demasiado la cadera.
Al principio bastan 10 o 15 segundos, respirando con calma y manteniendo la postura. Con el tiempo, se puede aumentar poco a poco la duración, siempre que el cuerpo conserve una buenaalineación y no aparezcan molestias.
Muy necesario para fortalecer el core y ganar estabilidad. (Pexels)
Las profesoras de Pilates coinciden en que la plancha no necesita grandes tiempos ni rutinas complicadas para aportar beneficios. Practicarla varias veces por semana, con control y progresión, puede ayudar a reforzar la espalda y mejorar la estabilidad.
También puede combinarse con otros ejercicios suaves, como el puente de glúteos, el gato-vaca o la respiración abdominal. Esa mezcla crea una rutina equilibrada para cuidar la espalda y mantener el cuerpo fuerte sin castigar las articulaciones.
La plancha abdominal es uno de esos ejercicios que parecen simples, pero que las profesoras de Pilates recomiendan una y otra vez por su eficacia. A partir de los 60, fortalecer la espalda y el core es clave para moverse mejor, ganar estabilidad y proteger la postura.