Estos son los trucos para mantener la casa fresca sin aire acondicionado: ventilar bien, cerrar persianas y evitar el sol directo
Cuando el calor aprieta, pequeños gestos dentro de casa pueden ayudar a reducir la sensación térmica sin depender siempre del aire acondicionado
Ventilar la vivienda durante las horas más frescas del día puede ayudar a mantener una temperatura más agradable en el interior. (Magnific / gpointstudio)
Hay casas que parecen calentarse desde primera hora y no vuelven a respirar hasta bien entrada la noche. En pleno verano, esa sensación de aire parado, persianas calientes y habitaciones cargadas se vuelve familiar, sobre todo cuando no se quiere o no se puede depender del aire acondicionado durante todo el día.
La clave está en adelantarse al calor. La Comunidad de Madrid recomienda evitar la entrada directa del sol bajando persianas desde las primeras horas de impacto y corriendo cortinas en esos tramos horarios. También aconseja ventilar por la mañana, cuando el aire suele ser más fresco, y volver a cerrar las ventanas a medida que sube la temperatura, hasta la noche si las condiciones lo permiten.
Abrir las ventanas cuando la temperatura exterior es más baja ayuda a renovar el aire de la vivienda. (Magnific / jcomp)
Cruz Roja coincide en esa lógica: abrir ventanas y persianas a primera hora para sacar el calor acumulado y dejar entrar aire fresco, pero cerrarlas cuando las temperaturas suben. También recuerda que toldos, cortinas y persianas ayudan a reducir la incidencia directa del sol sobre la vivienda.
La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, la EPA, resume una regla muy útil durante los episodios de calor extremo: cerrar las ventanas cuando el aire exterior esté más caliente que el interior y abrirlas cuando fuera haga más fresco. Es una forma sencilla de evitar que la casa gane temperatura justo en las horas más complicadas del día.
Evitar que el sol incida directamente sobre las ventanas ayuda a reducir el calentamiento de la casa. (Magnific / pvproductions)
También importa lo que ocurre dentro. Cruz Roja aconseja apagar los aparatos electrónicos que no sean necesarios y evitar luces encendidas si no hacen falta, porque también pueden sumar calor. En la misma línea, la Comunidad de Madrid recomienda reducir el uso de electrodomésticos como el horno durante los días más calurosos.
Cuando la temperatura exterior acompaña, la ventilación cruzada puede ayudar a renovar el aire. Abrir ventanas o puertas situadas en lados opuestos permite crear corrientes naturales, una medida sencilla para refrescar la vivienda sin recurrir siempre a sistemas eléctricos.
Reducir el uso del horno durante las horas de más calor ayuda a evitar que aumente la temperatura en el interior de la vivienda. (Magnific / gpointstudio)
Al final, mantener la casa algo más fresca tiene más que ver con el ritmo del día que con un único gesto milagroso: abrir cuando fuera refresca, cerrar antes de que el sol caliente demasiado, dar sombra a las ventanas y evitar fuentes de calor innecesarias dentro de casa. Un conjunto de hábitos sencillos que puede hacer el verano más llevadero.
Hay casas que parecen calentarse desde primera hora y no vuelven a respirar hasta bien entrada la noche. En pleno verano, esa sensación de aire parado, persianas calientes y habitaciones cargadas se vuelve familiar, sobre todo cuando no se quiere o no se puede depender del aire acondicionado durante todo el día.