Maribel Espí, entrenadora personal: "Entrenar fuerza en mujeres no es una moda, es clave para la salud hormonal"
El entrenamiento de fuerza ha dejado de ser una práctica reservada al gimnasio más exigente. Cada vez más profesionales destacan sus beneficios para la salud y el bienestar a largo plazo
La entrenadora personal Maribel Espí, en una publicación compartida en Instagram. (Instagram / @maribelpersonaltraining)
Durante años, el entrenamiento de fuerza estuvo rodeado de mitos, especialmente entre las mujeres. Muchas lo asociaban únicamente al desarrollo de una gran musculatura o al deporte de alto rendimiento, mientras que el ejercicio cardiovascular era la opción más repetida. Sin embargo, esa percepción ha cambiado y cada vez se habla más de la importancia de mantener la fuerza como parte del cuidado de la salud.
La entrenadora personal Maribel Espí ha querido recordar esta idea en una publicación compartida en sus redes sociales. "Entrenar fuerza en mujeres no es una moda. Es clave para la salud hormonal, ósea y metabólica. Más músculo es más protección, más autonomía y mejor calidad de vida", afirma.
Su reflexión pone el foco en un aspecto que va más allá de la imagen. La fuerza muscular interviene en acciones cotidianas como subir escaleras, levantar peso, agacharse o incorporarse con facilidad. Mantenerla a lo largo de los añoscontribuye a conservar la capacidad funcional y la autonomía en el día a día.
El entrenamiento de fuerza ayuda a preservar la masa muscular y la autonomía con el paso de los años. (Magnific / Freepik)
En las mujeres, el entrenamiento de fuerza adquiere una relevancia especial con el paso del tiempo. La masa muscular y la salud ósea pueden verse afectadas por el envejecimiento y, especialmente, por etapas como la menopausia. En este contexto, este tipo de ejercicio puede ayudar a preservar la masa muscular, contribuir al mantenimiento de la salud ósea y favorecer la función física cuando se practica de forma regular y adaptada a las características de cada persona.
El mensaje de Maribel Espí no plantea el entrenamiento de fuerza como una solución única, sino como un hábito que puede formar parte de un estilo de vida saludable junto con una alimentación equilibrada, el descanso y el resto de actividad física recomendada. La idea de fondo es clara: ganar fuerza no consiste únicamente en levantar más peso, sino también en cuidar el cuerpo para mantener la autonomía y la capacidad de afrontar con mayor facilidad las actividades cotidianas a medida que pasan los años.
Durante años, el entrenamiento de fuerza estuvo rodeado de mitos, especialmente entre las mujeres. Muchas lo asociaban únicamente al desarrollo de una gran musculatura o al deporte de alto rendimiento, mientras que el ejercicio cardiovascular era la opción más repetida. Sin embargo, esa percepción ha cambiado y cada vez se habla más de la importancia de mantener la fuerza como parte del cuidado de la salud.