Un estudio lo confirma: mayor fuerza muscular se asocia con menor riesgo de mortalidad en mujeres +60
La fuerza muscular gana protagonismo en la investigación científica como un indicador relevante de salud y longevidad en mujeres a partir de los 60 años
Este estudio analiza los beneficios de fuerza en mujeres mayores de 60. (Freepik)
A partir de los 60 años, mantener la movilidad y la autonomía se convierte en una de las principales preocupaciones relacionadas con la salud. En esta etapa de la vida, la capacidad para realizar tareas cotidianas —como levantarse de una silla, caminar o cargar objetos— depende en gran medida del estado de la musculatura.
Por este motivo, muchos especialistas insisten en la importancia de trabajar la fuerza muscular a medida que pasan los años. No se trata únicamente de mejorar el rendimiento físico, sino de preservar funciones básicas que permiten mantener la independencia y la calidad de vida.
La actividad física ayuda a preservar la musculatura. (Freepik)
En esta línea, una investigación liderada por la Universidad de Buffalo y publicada en la revista científica 'JAMA Network Open' ha analizado la relación entre la fuerza muscular y la longevidad en mujeres mayores. El trabajo sugiere que una mayor fuerza se asocia con un menor riesgo de mortalidad en este grupo de población.
El estudio siguió durante aproximadamente ocho años a más de 5.000 mujeres con edades entre los 63 y los 99 años. Según la Universidad de Buffalo, se trata de uno de los análisis más amplios realizados hasta ahora sobre este tema en mujeres de edad avanzada.
La fuerza muscular ayuda a mantener la autonomía. (Freepik)
Para evaluar la fuerza muscular, los investigadores recurrieron a dos pruebas físicas sencillas. Una de ellas fue la medición de la fuerza de agarre de la mano mediante un dinamómetro, una herramienta habitual en evaluaciones médicas. La otra consistía en medir la rapidez con la que las participantes podían levantarse y sentarse cinco veces de una silla sin usar los brazos.
Los resultados mostraron una relación clara entre mayor fuerza muscular y menor riesgo de mortalidad. Según los datos del estudio, por cada siete kilogramos adicionales de fuerza de agarre el riesgo de muerte se reducía alrededor de un 12 %.
Fortalecer los músculos favorece un envejecimiento activo. (Freepik)
Además, las mujeres que completaban la prueba de levantarse de la silla seis segundos más rápido presentaban aproximadamente un 4 % menos de riesgo de mortalidad. Esta relación se mantuvo incluso después de tener en cuenta factores como el nivel de actividad física o la composición corporal.
El investigador principal del estudio, Michael LaMonte, explicó que la fuerza muscular desempeña un papel fundamental en la vida diaria. Según señaló, disponer de una buena capacidad muscular facilita el desplazamiento y permite realizar con mayor facilidad actividades habituales como caminar.
Entrenamiento de fuerza en casa. (Freepik)
Los autores del trabajo destacan que mantener la fuerza puede ser un factor relevante para un envejecimiento saludable. Conservar la capacidad de levantarse, desplazarse o realizar tareas básicas contribuye a mantener la autonomía y reduce el riesgo de limitaciones funcionales en edades avanzadas.
A partir de los 60 años, mantener la movilidad y la autonomía se convierte en una de las principales preocupaciones relacionadas con la salud. En esta etapa de la vida, la capacidad para realizar tareas cotidianas —como levantarse de una silla, caminar o cargar objetos— depende en gran medida del estado de la musculatura.