Cena de gala en Windsor: Kate Middleton, con la tiara favorita de Lady Di, frente al vestido de Melania Trump, que desafía el protocolo
En Windsor, los Reyes ofrecieron una cena de gala a Donald y Melania Trump, un encuentro que unió diplomacia, elegancia y simbolismo en un escenario histórico
El presidente Trump y la primera dama, Melania, llegaron al Reino Unido en una visita histórica, la primera desde su reelección y la segunda en su historia. Las actividades oficiales comenzaron este miércoles, cuando los príncipes de Gales los acompañaron por sorpresa en un breve recorrido a pie hasta encontrarse con el rey Carlos y la reina Camila en Victoria House, dentro del Home Park de Windsor, donde también esperaban los carruajes reales. Durante la tarde, la pareja rindió un emotivo homenaje a la fallecida reina Isabel II en la Capilla de San Jorge, pero el gran acto de la jornada fue el banquete oficial, en el que la princesa volvió a vestirse de largo y lucir la tiara real.
El motivo es que, al igual que en otras ocasiones de este tipo, la etiqueta de vestimenta para este banquete es la más formal: frac para los hombres y vestido largo con tiara para las mujeres. Kate Middleton se ajustó perfectamente a esta norma, luciendo un vestido de alta costura de la diseñadora británica Phillipa Lepley, acompañado de un abrigo largo de encaje Chantilly dorado bordado a mano sobre un vestido de crepé de seda. Además, destacó con la tiara conocida como ‘Lover's Knot’ o, en español, ‘la tiara del nudo de los enamorados’, una de las favoritas de la princesa Diana, compuesta por 19 arcos de diamantes y decorada con 39 perlas.
Los principes de Gales para la cena de gala. (princeandprincessofwales)
Por otro lado, la reina Camila optó por un look más clásico. Es habitual que utilice la tiara de zafiro belga, comprada por Isabel II en 1963, con un diseño en azul marino. En esta ocasión optó por un vestido de gala con hombreras, volantes en las mangas y pedrería en el bajo de la falda.
Posado oficial de los Reyes, Carlos III y Camila, junto a Donalds Trump y Melania. (Reuters)
Melania se convirtió en la nota discordante de la cena de gala por su elección de estilismo. Aunque no rompió el protocolo, optó por un diseño poco usual en este tipo de celebraciones: un vestido amarillo con hombros descubiertos y abertura lateral en la falda, que combinó con un cinturón ancho en tono rosa pastel. En cuanto a joyas, completó el conjunto con unos pendientes de esmeraldas.
Los Reyes junto a Donald Trump y Melania Trump dirigiéndose al interior. (Reuters)
La cena de estado se celebró en el Salón de San Jorge, con una mesa de 50 metros decorada con flores rosas, moradas y amarillas. Al evento asistieron 160 invitados, incluyendo, como decíamos, a representantes de la Casa Real británica, el primer ministro Starmer y destacados líderes tecnológicos estadounidenses como Sam Altman y Jensen Huang, de Open AI, o Tim Cook, de Apple.
En julio, Kate Middleton reapareció en una cena de gala en Windsor tras casi dos años apartada de este tipo de actos debido a su enfermedad. Aquella velada, ofrecida por el rey Carlos III y la reina Camila en honor al presidente francés Emmanuel Macron y su esposa Brigitte, marcó su regreso a las grandes citas diplomáticas con un esperado look de gala. La cena en honor a Donald y Melania Trump supone, por tanto, la segunda ocasión en la que la princesa de Gales vuelve a vestirse de largo en un banquete de Estado.
El presidente Trump y la primera dama, Melania, llegaron al Reino Unido en una visita histórica, la primera desde su reelección y la segunda en su historia. Las actividades oficiales comenzaron este miércoles, cuando los príncipes de Gales los acompañaron por sorpresa en un breve recorrido a pie hasta encontrarse con el rey Carlos y la reina Camila en Victoria House, dentro del Home Park de Windsor, donde también esperaban los carruajes reales. Durante la tarde, la pareja rindió un emotivo homenaje a la fallecida reina Isabel II en la Capilla de San Jorge, pero el gran acto de la jornada fue el banquete oficial, en el que la princesa volvió a vestirse de largo y lucir la tiara real.