La princesa Leonor consolida su liderazgo generacional en una noche marcada por la emoción y el talento
Barcelona volvió a vestirse de gala para acoger la nueva edición de los Premios Princesa de Girona, con una Leonor, arropada por el resto de la familia real, que consolida su liderazgo generacional
La princesa Leonor y el rey Felipe, en la entrega de los Premios Princesa de Girona. (Limited Pictures)
El Gran Teatre del Liceu de Barcelona volvió a vestirse de gala por segundo año consecutivo para albergar la solemne entrega de los Premios Princesa de Girona 2026. La ceremonia, presidida por los Reyes, la princesa Leonor y la infanta Sofía, esquivó la rigidez para transformarse en un dinámico festival de ideas, complicidad familiar y música.
El punto de partida de esta velada lo marcó la llegada de la Familia Real y el posterior discurso de apertura de don Felipe. El monarca provocó las risas de todo el auditorio al bromear abiertamente sobre su papel en el escenario, aclarando que no ejercía de presentador del evento, sino de orgulloso padre y testigo de una nueva generación. En sus palabras, el Rey quiso de lanzar un emotivo guiño a la riqueza y diversidad de España, ensalzando el esfuerzo de los jóvenes que vertebran el país. El monarca también tuvo un guiño con la Selección Española, que esa misma noche jugaba contra Francia las semifinales del Mundial.
Los Reyes, la princesa Leonor y la infanta Sofía. (Limited Pictures)
Tras el divertido inicio real, el escenario del Liceu se transformó en un espacio de diálogo intergeneracional. Luz Casal, quien se aparecía por primera vez en público ante los Reyes tras recibir el año pasado el marquesado de Luz y Paz, y Soleá Morente (Premio Arte 2018), protagonizaron un encuentro sobre la vocación artística, la disciplina y el papel de quienes guían los primeros pasos de una carrera, todo ello moderado por el director de orquesta Andrés Salado (Premio Arte 2016).
Esta conversación sirvió de preludio perfecto para el momento más esperado por los galardonados: la entrega de los premios de manos de la princesa Leonor, acompañada por los Reyes y la infanta Sofía. Uno a uno, los seis jóvenes subieron a las tablas para recibir la icónica estatuilla de la semilla diseñada por Juan Zamora, un reconocimiento que premia proyectos que ya están cambiando el mundo.
Entre los premiados de este año destacan la biotecnóloga Patricia Aymà (Premio CreaEmpresa), por su pionera labor al crear bioplásticos biodegradables a partir de residuos orgánicos; Mercedes 'Mechi' Bidart (Premio Internacional CreaEmpresa), por su fintech Quipu, que utiliza inteligencia artificial para ofrecer microcréditos a personas tradicionalmente excluidas del sistema bancario; y Hatim Azahri (Premio Social), el "noi del Poble Sec" que ha canalizado la resiliencia de su barrio a través de la asociación Joves Units del Poble Sec. Junto a ellos, la cineasta Gemma Blasco (Premio Arte) fue apoaudida por su visceral y valiente largometraje ‘La Furia’, mientras que los astrofísicos Rafael Luque (Premio Investigación) y José Eduardo Méndez (Premio Internacional Investigación) recibieron sus galardones por expandir los límites de la ciencia con sus estudios sobre exoplanetas con agua y polvo cósmico.
La Familia Real entregando los
Tras la entrega de los premios, la Princesa de Asturias y de Girona se acercó al atril para pronunciar un discurso combinando con total soltura el castellano y el catalán. Leonor sorprendió al auditorio con una confesión muy personal: “Ya sé que, en principio, no conviene que revele ciertos aspectos de mi intimidad, de mis gustos personales, pero creo que ha llegado el momento de que hable de mis influencers favoritos”
Lejos de referirse a estrellas de las redes sociales, la heredera reveló que sus verdaderos referentes son los premiados de la noche porque “entrenan bacterias, se enamoran de problemas con la intención de solucionarlos, descubren exoplanetas, acompañan sus locuras con rigor, disciplina y pensamiento crítico, y normalizan la amabilidad” Por ello, para la heredera pasan a ser oficialmente sus “Inteligentes Naturales”.
Además, recordando un reciente viaje a Zaragoza junto a su hermana Sofía, Leonor quiso querido romper una lanza a favor de la educación afirmando que “el talento se descubre y se cultiva, se comprende y se cuida”, rindiendo así tributo a esos buenos “maestros que protegen el tiempo sagrado del aprendizaje”. El broche de oro de la noche llegó de la mano de la música.
La princesa Leonor durante su intervención. (Limited Pictures)
Una vez concluido el discurso de la heredera, la habitual solemnidad del Liceu se rompió por completo cuando Luz Casal y Soleá Morente volvieron a tomar el escenario para cantar juntas. Su emocionante interpretación logró contagiar una energía tan arrolladora que todo el teatro, incluidos los miembros de la Familia Real, cantaron.
"Quiero ver, el rojo del amanecer, un nuevo día brillará, se llevará la soledad”, coreó al unísono al público para despedir una velada que consolida el idilio de la princesa Leonor con Cataluña y su firme liderazgo generacional.
El Gran Teatre del Liceu de Barcelona volvió a vestirse de gala por segundo año consecutivo para albergar la solemne entrega de los Premios Princesa de Girona 2026. La ceremonia, presidida por los Reyes, la princesa Leonor y la infanta Sofía, esquivó la rigidez para transformarse en un dinámico festival de ideas, complicidad familiar y música.