La inédita imagen de los príncipes Haakon y Mette-Marit por sus 25 años de casados y su decisión detrás de posponer la celebración
Aunque su aniversario esta marcado por la delicada situación que atraviesa la familia real noruega, los príncipes herederos han decidido posponer la gran celebración prevista para este otoño
La fotografía con la que la Casa Real noruega celebra los 25 años de casados de los príncipes herederos. (detnorskekongehus)
El 25 de agosto de 2001, el príncipe Haakon y Mette-Marit Tjessem Høiby protagonizaron una de las bodas más controvertidas que se recuerdan en una casa real europea. Ella llegaba al altar como madre soltera, con un pasado que había despertado numerosas críticas y con buena parte de la opinión pública cuestionando su idoneidad para convertirse en futura reina. Él, sin embargo, se mantuvo firme y convirtió aquella historia de amor en una declaración de intenciones. La catedral de Oslo fue escenario de un enlace que, 25 años después, sigue siendo uno de los grandes capítulos de la monarquía noruega.
Con motivo de sus bodas de plata, la Casa Real noruega ha querido celebrar este martes los 25 años de matrimonio de Haakon y Mette-Marit con una fotografía inédita de la pareja. La imagen, tomada la pasada semana en el exterior de Skaugum, residencia oficial de los príncipes herederos, muestra a ambos juntos y pone rostro a una fecha especialmente significativa para la familia real noruega, que ha optado por mantener la celebración en la intimidad.
La fotografía llega, además, en un momento especialmente delicado para Mette-Marit, inmersa en su recuperación tras someterse el pasado junio a un trasplante de pulmón debido al agravamiento de su enfermedad. Por ello, la gran celebración de sus bodas de plata tendrá que esperar hasta finales de otoño, cuando su estado de salud se lo permita.
Según apunta la prensa noruega, la celebración podría reunir también a los hijos de la pareja. La princesa Ingrid Alexandra se encuentra este otoño de intercambio en la Universidad de Oslo, mientras que el príncipe Sverre Magnus estudiará en Europa y regresará a Noruega cuando sea necesario para participar en los actos familiares.
Haakon y Mette-Marit de Noruega el día de su boda. (Gtres)
“¡Felicitaciones por el 25 aniversario de bodas del Príncipe Heredero y la Princesa Heredera!”, ha escrito la Casa Real junto a la imagen, con la que conmemora un cuarto de siglo de amor, familia y vida compartida. En ella, la princesa luce un jersey de punto fino en tono amarillo pastel y cuello redondo, combinado con una falda midi blanca de cintura alta adornada con pequeños motivos florales azules.
Por el momento, Haakon y Mette-Marit mantienen toda su atención puesta en la evolución del rey Harald, de 89 años, que continúa ingresado en el Rikshospitalet de Oslo. El monarca sufrió un empeoramiento durante el fin de semana mientras recibía tratamiento por una anemia hemolítica, tras lo que los médicos detectaron una infección bacteriana en la sangre y comenzaron a administrarle antibióticos. Desde entonces, tanto los príncipes herederos como el resto de la familia real noruega se han desplazado hasta el hospital para acompañarle en estos momentos de incertidumbre, mientras el país permanece pendiente de su evolución.
El 25 de agosto de 2001, el príncipe Haakon y Mette-Marit Tjessem Høiby protagonizaron una de las bodas más controvertidas que se recuerdan en una casa real europea. Ella llegaba al altar como madre soltera, con un pasado que había despertado numerosas críticas y con buena parte de la opinión pública cuestionando su idoneidad para convertirse en futura reina. Él, sin embargo, se mantuvo firme y convirtió aquella historia de amor en una declaración de intenciones. La catedral de Oslo fue escenario de un enlace que, 25 años después, sigue siendo uno de los grandes capítulos de la monarquía noruega.