La familia desmonta la herencia empresarial del padre de Bertín Osborne: acciones, títulos y empresas
Los hermanos liquidan paulatinamente las sociedades que dejó Enrique Ortiz López-Valdemoro, conde de Donadío, cuya trayectoria empresarial estuvo ligada al mundo de los seguros
Una de las pocas fotos que hay de Bertín Osborne con su padre. (Gtres)
La familia de Bertín Osborne continúa poniendo orden en el legado empresarial de Enrique Ortiz López-Valdemoro, fallecido en octubre de 2024 a los 96 años. Casi dos años después de su muerte, el Boletín Oficial del Registro Mercantil (BORME) ha publicado la disolución voluntaria y extinción de CS Osborne SA, una de las tres sociedades que durante décadas estuvieron vinculadas a los negocios del padre del cantante.
La encargada de culminar el proceso ha sido Marta Ortiz Osborne, una de las tres hermanas de Bertín. Ella era quien había asumido las riendas de CS Osborne después de la muerte de su padre. La sociedad tenía su origen en Seguros Osborne Correduría de Seguros, uno de los negocios con los que Enrique Ortiz desarrolló buena parte de su trayectoria empresarial.
Fabiola Martínez con quien fuera su suegro. (Gtres)
Cuando Vanitatis analizó las últimas cuentas disponibles de la compañía tras la muerte del empresario, CS Osborne contaba con un activo de 243.742 euros. Su actividad, sin embargo, se había reducido considerablemente con el paso de los años. Había dejado atrás el negocio de la correduría de seguros y mantenía únicamente su carácter comercial como productor de seguros en calidad de colaborador. En 2023, además, había cerrado el ejercicio con resultados negativos.
El cierre de CS Osborne no es un movimiento aislado. Prestaciones Sociales SL, otra de las sociedades históricas del padre de Bertín, siguió el mismo camino hace apenas tres meses. El pasado mes de mayo, Marta Ortiz Osborne también fue designada liquidadora de la empresa y se registraron su disolución voluntaria y posterior extinción. Constituida en los años ochenta y dedicada originalmente a la correduría de seguros, en sus últimos años mantenía ya una actividad muy limitada. En sus últimas cuentas analizadas por este medio figuraban 356.056 euros en activos, una parte importante de ellos en acciones.
De las tres sociedades que Enrique Ortiz López-Valdemoro continuaba gestionando en sus últimos años queda así Oficina de Gestión y Promoción de Inversiones SA, conocida como Ofigisa, el que durante décadas fue el buque insignia de sus negocios. Tras su fallecimiento, la administración de esta empresa pasó precisamente a su hijo Norberto Ortiz Osborne, Bertín Osborne. En las cuentas de 2023 disponía de unos activos de 820.000 euros, aunque aquel ejercicio había terminado con pérdidas cercanas a los 50.000 euros. Su actividad estaba centrada en el asesoramiento y la intermediación para empresas financieras.
La liquidación de estas sociedades supone un nuevo capítulo en el reparto de la herencia de Enrique Ortiz López-Valdemoro entre sus cuatro hijos: Bertín, María Teresa, Marta y María de la Luz. La parte nobiliaria quedó resuelta en 2025, cuando Bertín sucedió a su padre oficialmente en el condado de Donadío de Casasola, título concedido por Felipe V en 1713. María Teresa, por su parte, ya ostentaba desde 1994 el condado de las Navas. Ahora, casi dos años después de la muerte de su padre, la familia avanza también en la reorganización y liquidación de un discreto entramado empresarial que estuvo ligado durante décadas al sector asegurador y financiero.
La familia de Bertín Osborne continúa poniendo orden en el legado empresarial de Enrique Ortiz López-Valdemoro, fallecido en octubre de 2024 a los 96 años. Casi dos años después de su muerte, el Boletín Oficial del Registro Mercantil (BORME) ha publicado la disolución voluntaria y extinción de CS Osborne SA, una de las tres sociedades que durante décadas estuvieron vinculadas a los negocios del padre del cantante.