La princesa Maitha, la hija deportista y libre del temido emir de Dubái que sigue compitiendo a los 46 años
La hija de Mohammed bin Rashid Al Maktoum vuelve a la actualidad con el arranque de la temporada de polo emiratí. Antes de los caballos hubo kárate, taekwondo, medallas y hasta unos Juegos Olímpicos
Maitha de Dubái, una de las hijas del emir (Getty)
La nueva temporada de polo en Emiratos Árabes Unidos ha colocado a una princesa en primer plano. Ella es Maitha, una 'rara avis' de Dubái, ya que es una de las hijas del temido emir Mohamed bin Rashid Al Maktoum. Pero es una muy peculiar, puesto que es deportista y libre -nada habitual en la familia- y sigue compitiendo a los 46 años, habiendo practicado antes kárate y taekwondo e incluyendo en su currículum una participación en los Juegos Olímpicos.
Maitha bint Mohammed bin Rashid Al Maktoum ha pasado al primer plano de sector deportivo de Emiratos Árabes, puesto que la federación del país acaba de presentar su hoja de ruta para 2026-2027 y ha agradecido expresamente el apoyo de la princesa, fundadora y líder del UAE Polo Team. Un detalle que nos viene al pelo para conocer un poco más de esta inusual princesa.
Y es que su perfil resulta muy poco habitual incluso dentro de las monarquías del Golfo. Maitha nació en Dubái el 5 de marzo de 1980 y es hija de Mohammed bin Rashid Al Maktoum, vicepresidente y primer ministro de Emiratos Árabes Unidos y gobernante de Dubái, y Houria Ahmed Lamara, una de sus seis esposas. En nuestro sector, es mucho más conocido por ser el exmarido de la princesa Haya, con la que protagonizó y largo y costoso proceso de divorcio.
El jeque Mohamed bin Rashid al Maktoum. (EFE)
Y desde luego, podemos decir que, a pesar de que todas son descendientes del emir, entre sus numerosísimas hijas hay muchas diferencias. Algunas se han dedicado a la vida familiar, otras al sector del lujo; por no mencionar la truculenta historia de Latifa y Shamsa, una secuestrada y otra de la que no se supo nada más, o Jalila, con la que la princesa Haya huyó a Reino Unido.
En el caso de Maitha y con la bendición de su padre, el poderoso Mohamed bin Rashid Al Maoktum, ella ha renunciado al plano familiar. No está casada y tampoco tiene hijos, mientras que la mayor parte de su biografía pública se ha escrito en pistas, tatamis y campos de polo, con una exigencia deportiva mantenida durante décadas.
Las artes marciales fueron su primer gran terreno competitivo. Comenzó a practicarlas de forma seria alrededor del año 2000 y pronto acumuló resultados. En los Juegos Panárabes de 2004 ganó el oro en karate en la categoría de más de 65 kilos y, dos años después, logró uno de los mayores éxitos de su carrera: la medalla de plata en los Juegos Asiáticos de Doha, en la categoría femenina de más de 60 kilos.
La princesa Maitha, en los campeonatos del mundo de Beiging en 2007. (Getty)
El siguiente salto llegó en Pekín 2008. Maitha había cambiado el kárate por el taekwondo y representó a Emiratos en la categoría de menos de 67 kilos. No consiguió medalla, pero hizo historia al convertirse en la primera mujer emiratí en competir en unos Juegos Olímpicos, ejerciendo además como abanderada en la ceremonia inaugural.
Aquel recorrido tampoco fue lineal. Las lesiones habían condicionado previamente su relación con la equitación y más tarde una lesión de espalda terminó alejándola de las artes marciales. Maitha contó en una entrevista que su carrera había cerrado un círculo: recurrió a las artes marciales después de lesionarse montando y terminó regresando a los caballos como forma de rehabilitación, cuando ya no podía competir al mismo nivel. Y de este regreso nació su relación actual con el polo.
La transición fue rápida, sin tardar mucho en disputar partidos de alto hándicap. En 2014 explicaba que desde el principio había escuchado que se trataba de un deporte demasiado duro para una mujer. Su respuesta no fue discutirlo, sino jugar. "Creo que hemos demostrado que estaban equivocados", señaló entonces, convencida de que ellas podían competir en un terreno tradicionalmente dominado por hombres.
Con el tiempo creó y lideró el UAE Polo Team, encabezando al equipo en la Federation Cup en enero y participando en la Silver Cup de Dubái, continuando su actividad en torneos de elevado nivel competitivo.
Y es evidente la conexión familiar con el mundo hípico. Su padre, Mohammed bin Rashid Al Maktoum, ha estado durante décadas estrechamente ligado a la hípica, la resistencia ecuestre y la cría de purasangres, por lo que Maitha creció rodeada de equitación. Un mundo que ahora marca su día a día, lejos del perfil puramente ceremonial que podría asociarse a una hija del emir de Dubái.
La nueva temporada de polo en Emiratos Árabes Unidos ha colocado a una princesa en primer plano. Ella es Maitha, una 'rara avis' de Dubái, ya que es una de las hijas del temido emir Mohamed bin Rashid Al Maktoum. Pero es una muy peculiar, puesto que es deportista y libre -nada habitual en la familia- y sigue compitiendo a los 46 años, habiendo practicado antes kárate y taekwondo e incluyendo en su currículum una participación en los Juegos Olímpicos.