Reina Letizia
Por
Restaurar la gloria
En la crónica de la fiesta de ‘Vogue’ en honor de Mario Testino, Eduardo Verbo contaba que al fotógrafo peruano le encantaría retratar a la princesa
En la crónica de la fiesta de ‘Vogue’ en honor de Mario Testino, Eduardo Verbo contaba que al fotógrafo peruano le encantaría retratar a la princesa Letizia y a la Reina. Cielo santo, lo que les faltaba. Sí, ya que venga David LaChapelle y montamos un circo. Más les vale tener lejos al más sobrevalorado de los fotógrafos. Habremos criticado la cursi galería de imágenes del 40 cumpleaños de la Princesa (especialmente la del reflejo en el cristal, de la que todavía no damos crédito), pero al menos la elección de Cristina García Rodero fue un acierto. Es decir, elegir una fotógrafa española de prestigio, elegir un miembro de Magnum, no es criticable. En principio. Aunque retratar ‘royals’ no sea lo suyo.
La culpa del predicamento de Mario Testino la tiene Diana de Gales, a quien Dios tenga en su gloria. Es verdad que las imágenes eran frescas, pero de ahí a ese Testino glorificado en el Museo Thyssen hace unos meses va un trecho. Sobre todo teniendo en cuenta quiénes han sido los fotógrafos de la familia real inglesa, empezando por Cecil Beaton, a quien la reina (la madre de la actual) llamó en 1939. Y eso que en 1937 había hecho el reportaje de la boda de los duques de Windsor en Francia. Precisamente fue la crisis de la abdicación lo que llevó a la reina a llamar a Beaton. La familia real necesitaba una nueva imagen. Necesitaba restaurar la pasada gloria y que a ello se añadiera, además, un toque de realismo. Y un toque moderno. ¿Qué fotógrafo podría restaurar la gloria de nuestra familia real? Bueno, el fotógrafo da igual si se siguen empeñando en meter a Urdangarín en el cuadro.
En la crónica de la fiesta de ‘Vogue’ en honor de Mario Testino, Eduardo Verbo contaba que al fotógrafo peruano le encantaría retratar a la princesa Letizia y a la Reina. Cielo santo, lo que les faltaba. Sí, ya que venga David LaChapelle y montamos un circo. Más les vale tener lejos al más sobrevalorado de los fotógrafos. Habremos criticado la cursi galería de imágenes del 40 cumpleaños de la Princesa (especialmente la del reflejo en el cristal, de la que todavía no damos crédito), pero al menos la elección de Cristina García Rodero fue un acierto. Es decir, elegir una fotógrafa española de prestigio, elegir un miembro de Magnum, no es criticable. En principio. Aunque retratar ‘royals’ no sea lo suyo.