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UNA VIDA INTENSA

Charlie Sheen cumple 55: adicciones, cárcel, VIH y una bala para la mujer de John Travolta

El hijo de Martin ha sido siempre un hombre dado a los excesos que lo mismo ingresaba que despilfarraba. Por el camino, acusaciones de violación y un sida curado

Foto: Charlie Sheen. (EFE)
Charlie Sheen. (EFE)
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"Salía de fiesta y era como si estuviera poseído por un demonio. Todavía hoy, no sé cómo pude crear todo ese caos en mi cabeza. Es como si hubiera sido víctima de una posesión extraterrestre o demoniaca". En una entrevista que Charlie Sheen concedió al programa de televisión 'Loose Women' dio una pincelada de lo que durante una larga época de desenfreno fue su día a día. Cobraba mucho pero gastaba más: hasta 100.000 euros por noche de fiesta en maletines de drogas y compañía femenina. Los excesos del actor fueron su gran enemigo pero, por un momento, también su mejor aliado: de hecho cuando en 2011 fue despedido de la serie 'Dos hombres y medio' (donde cobraba 1,8 millones de dólares por episodio) debido a su mala conducta, pasó a ser la estrella de la comedia 'Anger Management', por la que recibió 2 millones por capítulo.

El tercero de los cuatro hijos de la actriz Janet Templeton y del actor Martin Sheen nació con el síndrome del bebé azul, por lo que necesitó atención médica inmediata. Sus amigos de la escuela fueron Rob Lowe y Sean Penn, con los que rodaba películas amateurs para pasar el rato. Los 80 y los 90 fueron sus años de reinado, para lo bueno y para lo peor. A medida que su fama se incrementaba con películas como 'Platoon' o 'Wall Street', su avidez por la juerga y la fiesta le iba consumiendo, con sus efectos colaterales correspondientes: informes sobre abuso de alcohol y drogas, arrestos policiales, problemas matrimoniales, denuncias de violencia doméstica...

El amor en los tiempos del VIH

Casado en tres ocasiones, todos sus matrimonios acabaron en divorcio: el primero fue con Donna Peele y su matrimonio solo duró un año. En 2002 se casó con Denise Richards, a la que había conocido durante el rodaje de la película 'Pónganse cómodos'. Se divorciaron cuatro años después tras haber tenido dos hijas. La relación acabó como el rosario de la aurora aunque durante un tiempo mantuvieron una relación cordial: cuando Denise acusó al actor de ocultar su dinero para no pagarle la manutención (le reclamaba 400.000 euros), la cordialidad se rompió.

Martin y Denise, en una imagen de 2012. (Getty)
Martin y Denise, en una imagen de 2012. (Getty)

Peor terminó la cosa con Brooke Muller, con la que el protagonista de 'Arma joven' se casó en 2008 y con la que tuvo gemelos. Meses después, él era detenido por violencia machista contra ella y pasaba el día de Navidad en la cárcel. Al poco tiempo se divorciaban y ambos ingresarían en 2010 en una clínica de rehabilitación.

Entre toda esta serie de catastróficas situaciones provocadas por el actor, hay una que tiene una doble cara agridulce: el llamado efecto Charlie Sheen. Cuando en diciembre de 2015 el intérprete anunciaba que tenía VIH, desembocó en una cascada de consultas en internet sobre la enfermedad y de ventas de test rápidos de diagnóstico del virus en las semanas posteriores. Mientras tanto, el actor confesaba que cuando le dieron la noticia pensó en el suicidio y revelaba en una entrevista radiofónica con el programa 'The Kyle and Jackie O Show' que había muchos más actores en Hollywood que también eran seropositivos o portadores del VIH: "Sé quiénes son, pero me lo llevaré a la tumba", decía. En 2016 aseguró haberse curado con un medicamento experimental.

Una bala perdida

Entre acusaciones de violencia (su exnovia Brittany Ashland afirmó que en 1996 él le partió el labio y la dejó inconsciente cuando la agarró por el cabello y la arrojó contra un suelo de mármol) o de violación a un menor (al fallecido Corey Haim), el historial de Charlie es de los más oscuros de Hollywood. Tal vez uno de los capítulos más extraños (de una biografía marcada por el exceso) haya sido la bala que estuvo a punto de costarle la vida a Kelly Preston, la que fuera mujer de John Travolta y fallecida el pasado mes de julio.

Durante años se creyó que el actor había disparado a la que fue durante un tiempo su novia, especialmente cuando ella decidió romper la relación. Aunque no se presentó ninguna denuncia, el historial del actor hacía pensar lo peor. Años después, él mismo explicó que se trató de un accidente: mientras él desayunaba en un café cercano a la casa que compartían, ella cogió unos pantalones del actor que portaban un pistola en el bolsillo trasero. El arma cayó y se disparó accidentalmente hiriendo a Kelly en la muñeca y el tobillo.

A sus 55 años, Sheen se encuentra en una etapa más relajada de su vida: lleva dos años sin beber y acaba de cumplir uno si fumar. En agosto de 2017 escribía en su cuenta de Instagram: “No puedo conducir, no tengo licencia, no puedo llevar a mis hijos a ningún lugar que ellos me pidan. Pensé: ‘Guau, ni siquiera soy lo suficientemente responsable como para atender las necesidades de mis hijos’. A la mañana siguiente me desperté y dije: ‘Hoy es el día para cambiar”. Y en ello está.

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