50 años del día del rocambolesco, secreto y armado encuentro de Elvis y Nixon en la Casa Blanca
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50 años del día del rocambolesco, secreto y armado encuentro de Elvis y Nixon en la Casa Blanca

El rey del rock tenía una curiosa y muy concreta petición que hacerle al entonces hombre más poderoso del mundo...

placeholder Foto:  La histórica reunión de Nixon y Elvis en el Despacho Oval. (Getty)
La histórica reunión de Nixon y Elvis en el Despacho Oval. (Getty)

Vista con los ojos de hoy en día, la imagen que abre este artículo parece un meme o un montaje de Photoshop. Aunque quizás podría ser una foto tomada en un universo paralelo donde las desaparecidas estrellas alternan aún juntas. Pero no, la foto del presidente Richard Nixon junto a Elvis Presley es real. Estamos ante una instantánea oficial de la Casa Blanca, tomada en el Despacho Oval un 21 de diciembre de 1970.

Este histórico momento comenzó a fraguarse en Memphis unos días antes, cuando el padre de Elvis, Vernon, y su esposa, Priscilla, se quejaron de que había gastado demasiado en regalos de Navidad: más de 100.000 dólares por 32 pistolas y diez Mercedes-Benz. Molesto, Elvis condujo hasta el aeropuerto y tomó el siguiente vuelo disponible, que casualmente iba a Washington. Se registró en un hotel, se aburrió y decidió volar a Los Ángeles. Así era el Rey.

placeholder  Nixon y Elvis charlan bajo la atenta mirada de Krogh. (Getty)
Nixon y Elvis charlan bajo la atenta mirada de Krogh. (Getty)

Elvis viajaba acompañado de unas cuantas armas y de su colección de insignias de policía, y se le ocurrió que lo que realmente quería era una insignia de la Oficina Federal de Narcóticos. "La placa de narcóticos representaba una especie de poder definitivo para él", escribiría su viuda Priscilla Presley en sus memorias, 'Elvis y yo'. "Con ella, creía que podría entrar legalmente en cualquier país con las armas y drogas que quisiera".

Después de un día en Los Ángeles, Elvis le pidió a su ayudante Jerry Schilling que volara con él a la capital. Durante el vuelo el cantante garabateó una carta para el presidente Nixon. "Señor, puedo serle de utilidad para ayudar al país", escribió.

Foto: Priscilla Presley. (EFE)

Todo lo que quería a cambio era una placa de agente federal. "Me encantaría conocerlo", añadió, informando a Nixon que se alojaría en el hotel Washington bajo el alias de Jon Burrows. Tras aterrizar, Presley y Schilling cogieron una limusina hasta la Casa Blanca y Elvis dejó su carta en la puerta de entrada sobre las 6:30 a.m.

Poco después su carta fue entregada al ayudante de Nixon, Egil 'Bud' Krogh, que resultó ser un gran fan suyo. A Krogh le encantaba la idea de una cumbre Nixon–Presley y persuadió a sus jefes, incluyendo al jefe de personal de la Casa Blanca, Bob Haldeman, para que lo hiciera posible.

"Los Beatles representaban el espíritu antiamericano"

Alrededor del mediodía, Elvis llegó a la Casa Blanca con Schilling y su guardaespaldas Sonny West, que acababa de llegar de Memphis. Con un traje de terciopelo púrpura, una enorme hebilla de cinturón dorada y gafas de sol de color ámbar, Elvis llegó armado de una pistola Colt 45 que el Servicio Secreto confiscó antes de que Krogh escoltara a Elvis, sin su séquito, para encontrarse con Nixon.

Mientras el fotógrafo de la Casa Blanca Ollie Atkins hacía fotografías, el presidente y el Rey se dieron la mano. Luego Elvis le enseñó sus placas de policía. Según las notas que Krogh tomó de aquella reunión, "Presley indicó que pensaba que los Beatles representaban el espíritu antiamericano y el presidente señaló entonces que los que usan drogas son también los que están a la vanguardia de la protesta antiamericana".

placeholder  El saludo entre ambos, captado para la posteridad. (Getty)
El saludo entre ambos, captado para la posteridad. (Getty)

"Estoy de su lado", dijo Elvis a Nixon, añadiendo que había estado estudiando la cultura de las drogas y el lavado de cerebro comunista. Luego le pidió al presidente su ansiada insignia de la Oficina de Narcóticos. "¿Podemos conseguirle una placa?", Nixon le preguntó a Krogh, y este dijo que sí.

Elvis estaba exultante de felicidad por este momento tan especial. "En un sorprendente y espontáneo gesto", escribió Krogh, el cantante "puso su brazo izquierdo alrededor del presidente y lo abrazó".

Una reunión secreta

Antes de irse, Elvis le pidió a Nixon que saludara a Schilling y West, y los dos hombres fueron escoltados al Despacho Oval. Nixon cariñosamente le dio un puñetazo a Schilling en el hombro y le regaló a ambos unos gemelos de la Casa Blanca. "Sr. Presidente, ellos también tienen esposas", dijo Elvis. Así que Nixon les dio a cada uno un broche presidencial.

A petición de Elvis, la reunión se mantuvo en secreto. Un año más tarde, el columnista Jack Anderson publicó el titular: "Presley obtiene la insignia de la Oficina de Narcóticos", pero la noticia pasó sin pena ni gloria. Fue en 1988 cuando Nixon ya había renunciado al cargo y Elvis había fallecido, cuando un periódico de Chicago publicó que los Archivos Nacionales estaban vendiendo fotos de la reunión, y en una semana, unas 8.000 personas solicitaron copias de la foto, convirtiéndola en la más vendida de la historia.

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