Mel B es mucho más que una Spice Girl: los 3 renaceres de una superviviente
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Medusa en Mask Singer

Mel B es mucho más que una Spice Girl: los 3 renaceres de una superviviente

A pesar de reencontrarnos con ella bajo la máscara de Medusa en 'Mask Singer', la cantante nos evoca a un ave fénix... siempre resurgiendo de sus cenizas

Foto: Mel B. ha superado momentos muy difíciles en su vida personal. (Instagram @officialmelb)
Mel B. ha superado momentos muy difíciles en su vida personal. (Instagram @officialmelb)

La historia de la música pop en los últimos 25 años no podría entenderse sin ellas: las Spice Girl. Un grupo británico formado por 5 chicas (ahora mujeres) que batieron todos los récords, y que aún siguen haciéndolo. Todos nos conocemos sus nombres, Victoria, Geri, Emma, Mel C. y Mel B.

Sin embargo, a pesar de los éxitos, las giras y los contratos millonarios, su vida no ha sido siempre un cuento de hadas o una comedia musical llamada 'Spice Wold'. Especialmente para Mel B (Melanie Janine Brown) a la que recientemente hemos visto bajo la máscara de Medusa en Mask Singer.

La Scary Spice, su sobrenombre en el grupo como la Spice Atrevida o Salvaje, siempre ha hecho que viéramos a una artista sonriente y repleta de energía para atreverse con todo. Sin embargo, Mel B. no ha tenido un camino fácil.

Nacida en la localidad inglesa de Leeds, sufrió desde muy pequeña el racismo por su color de piel. Una época muy difícil para ella que marcó su confianza y su seguridad en sí misma, como narró recientemente en una entrevista para 'Daily Star'.

"De repente empecé a recibir insultos que, sinceramente, no acababa de comprender. Luego me perseguían al mismo tiempo que me iban gritando todos esos sobrenombres", explicaba sobre su etapa escolar. Un acoso que le hizo centrarse en el deporte como terapia, donde logró destacar en el atletismo.

Aunque no fueron los únicos años en los que se sintió discriminada. "Cuando grabamos el videoclip de 'Wannabe' (el sencillo más vendido del mundo por un grupo femenino), teníamos un enorme equipo de estilistas y una de las primeras cosas que me dijeron es que iban a alisarme el pelo. Recuerdo que me negué rotundamente porque mi pelo era mi identidad y lo que me hacía diferente al resto".

Por eso, no es difícil verla muy implicada en diferentes causas solidarias que luchan contra el racismo, como las iniciativas surgidas en los últimos meses bajo el movimiento 'Black Lives Matter' (las vidas de las personas negras importan).

Desgraciadamente a sus 45 años no es el único momento complicado que ha vivido. Además de desagradables episodios de racismo, Mel B. ha sido víctima de malos tratos por parte de su exmarido, el productor Stephen Belafonte. A principios de 2017 emitió un comunicado para anunciar su divorcio tras más de diez años de relación por "diferencias irreconciliables".

Aunque pocos meses después salió a la luz la orden de alejamiento que la cantante había solicitado para ella y sus hijos. Acusándole de haberla pegado desde el primer año de matrimonio y de haberla violado. "Era mi deber mentir porque en mi mente no había salida. Estás viviendo una pesadilla y luego le dices al mundo que todo está bien porque estás muy avergonzada, estás plagada de culpa y preocupada de que nadie te crea", confesó en una entrevista para el periódico The Guardian.

Explicando también como intentó dejar a su exmarido en varias ocasiones antes de la definitiva, pero se echaba para atrás por miedo: "me amenazaba con violencia, con destrozar mi vida, mi carrera y llevarse a mis hijos". Aunque fue su padre, Martin Brown, en los meses antes de morir, quien le dio la fuerza definitiva.

Ahora, tras salir del infierno de la violencia machista, colabora con proyectos e iniciativas para proteger a las mujeres maltratas y concienciar sobre esta lacra social. Recientemente la vimos participando en un vídeo de la organización Women's Aid, realizado en colaboración con el compositor Fabio D'Andrea, donde recrean situaciones sufridas por muchas mujeres maltratadas.

Aunque, el momento más complicado de su vida llegó en 2014, cuando intentó suicidarse. Inmersa en una espiral de alcohol y drogas, dentro de la relación de maltrato que vivía, tomándose 200 aspirinas. "Mi vida era un desastre y quería salir", relató en su autobiografía 'Brutalmente Honesta'.

Además, al ingresar en una clínica de rehabilitación para hacer frente a los problemas de adicción y del trastorno postraumático que acarreaba desde la separación de Stephen Belafonte, declaró: "Estoy siendo muy honesta acerca de beber para adormecer mi dolor, pero esa es solo una forma en que mucha gente enmascara lo que realmente está sucediendo".

"A veces es muy difícil lidiar con todas las emociones que siento, pero el problema nunca ha sido sobre el sexo o el alcohol: está debajo de todo eso. Soy plenamente consciente de que he estado en un punto de crisis", explicaba el periódico 'The Sun'.

"Nadie me conoce mejor que yo, pero estoy lidiando con eso", añadía en el mismo medio. Por suerte, una vez superado este tercer bache en su camino, se ha centrado en concienciar sobre la el peligro de las drogas y la importancia de cuidar la salud mental.

Unos retos de los que Mel B. ha conseguido salir victoriosa, reforzada y empoderada, pero tras los que olvida ayudar a muchas personas que están pasando por las mismas dificultades.

Además, de mantenerse como una reina del entretenimiento con sus participaciones en diferentes programas de televisión. Eso sí, siempre con sus 3 hijas como auténticas estrellas para ella: Angel Iris, Phoenix y Madison.

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