Así fue la vida personal de Giorgio Armani: dos grandes compañeros de viaje y un amor de la infancia
Detrás del mito de la moda y del empresario visionario, aparece un hombre marcado por la pérdida, la resiliencia y el afecto profundo hacia quienes han compartido su camino
Giorgio Armani, icono absoluto de la moda mundial y referente del 'made in Italy', ha fallecido a los 91 años después de una carrera estelar y unos meses de convalecencia. Antes de enfermar, pudo repasar su trayectoria personal y profesional en una entrevista al 'Corriere della Sera'. En ella detalló episodios profundamente humanos y emotivos que marcaron su historia: desde un amor infantil truncado por la tragedia hasta la compañía de dos grandes hombres que fueron pilares en su vida.
Armani recordó su infancia en Piacenza, marcada por la dictadura fascista y por un accidente que casi le costó la vista cuando jugaba con pólvora en la calle tras la guerra. Pero el relato más conmovedor llegó al hablar de Wanda, su primera novia, con quien compartía juegos a los 8 años. “Era una niña de aire exótico, pelo liso, raya en medio... Se había convertido en mi novia”, contó. La pequeña murió atropellada por un camión, un hecho que dejó una huella imborrable en el entonces niño Armani.
El diseñador también relató sus primeras experiencias amorosas y la inseguridad de aquellos años de colegio. Una compañera de clase, que le ayudaba a superar exámenes, se convirtió en su primera vez con una chica, aunque —confesó— no era una experiencia ideal. Poco después llegaría el descubrimiento de su primer amor masculino, en Misano Mare, bajo un cobertizo de playa: “No entendía qué era, no hacía diferencias entre hombre y mujer. Era una atracción bellísima..."
En unas vacaciones en Forte dei Marmi en 1966, Armani se encontró y se enamoró de Sergio Galeotti, un joven arquitecto, al que se trajo con él de regreso a Milán. Galeotti fue el que impulsó a Armani a independizarse en 1970 y empezó su carrera como diseñador freelance para firmas como Ungaro, Zegna y Sicons, y pronto empezó a destacar por sus diseños. Cinco años después, Galeotti y Armani dieron el paso y fundaron la empresa que llegaría a ser el Grupo Armani, con una inversión inicial de 10.000 dólares de sus ahorros. En una entrevista con 'Vanity Fair' en el 2000, Armani describió su relación con Galeotti como la de un protector, del mismo modo que más tarde sería el “padre” de sus empleados.
“Amor es un término demasiado reductivo”, explicó a la escritora Judy Bachrach. “Fue una gran complicidad frente a la vida y el resto del mundo… Naturalmente, Sergio no tenía experiencia de negocios y, naturalmente, detrás de Sergio estaba yo. Pero ante el mundo —incluso para él— proyectamos la idea de que Sergio era el gran arquitecto de todo. Y yo, el creador.”
Galeotti, sin embargo, murió prematuramente en 1985, a los 40 años. Armani confesó que aquella pérdida lo destrozó: “Cuando murió Sergio, murió una parte de mí. Resistir ese dolor fue durísimo, pero seguí trabajando y le llevaba las fotos de los desfiles al hospital. Escuchaba decir que no lo lograría sin él, pero decidí seguir solo”, contó a 'Corriere della Sera'.
Hoy, Giorgio Armani comparte su vida con Leo Dell'Orco, su mano derecha en la empresa y a quien define como su persona más cercana y su gran apoyo cotidiano. Aunque nunca tuvo hijos, admite que esa ausencia dejó un vacío. El diseñador habló con ternura de Bianca, la hija de uno de sus empleados, a quien considera casi como su propia hija: “Esto me ha hecho entender que habría sido un buen padre”.
Así, detrás del mito de la moda y del empresario visionario, aparece un hombre marcado por la pérdida, la resiliencia y el afecto profundo hacia quienes han compartido su camino. Dos compañeros y confidentes, un amor infantil truncado y la búsqueda constante de vínculos humanos sinceros han tejido la otra cara de Giorgio Armani: la más íntima, vulnerable y profundamente auténtica.
Giorgio Armani, icono absoluto de la moda mundial y referente del 'made in Italy', ha fallecido a los 91 años después de una carrera estelar y unos meses de convalecencia. Antes de enfermar, pudo repasar su trayectoria personal y profesional en una entrevista al 'Corriere della Sera'. En ella detalló episodios profundamente humanos y emotivos que marcaron su historia: desde un amor infantil truncado por la tragedia hasta la compañía de dos grandes hombres que fueron pilares en su vida.