Este lunes, se cumplen 50 años de la muerte de Agatha Christie. Y, como era de esperar, su figura ha vuelto a estar en primer plano por una razón que va más allá de sus proyectos literarios. La escritora, que con sus libros consiguió convertirse en la autora de ficción más vendida de la historia, protagonizó, en sus propias carnes, uno de los episodios más extraños de la historia cultural británica. Una desaparición que, en la actualidad, sigue generando más preguntas que respuestas. Además, este tuvo lugar cuando atravesaba uno de los momentos más delicados de su vida persona, cuando Archibald Christie rompió su matrimonio con ella y le confesó estar enamorado de otra mujer.
Aquella conversación desembocó en 11 días sin rastro de Agatha Christie. Todo ocurrió en la noche del 3 al 4 de diciembre. La autora abandonó su casa y no regresó. A la mañana siguiente, el coche apareció abandonado contra una cantera de tiza en Newlands Corner, en Surrey. En su interior, estaba su abrigo de piel, una maleta y su documentación. No había señales claras de accidente grave ni indicios de suicidio. Y esto motivó que se activase un despliegue sin precedentes. Más de un millar de policías y voluntarios participaron en las batidas. Incluso Arthur Conan Doyle, creador de Sherlock Holmes, recurrió a un médium para intentar localizarla.
Agatha Christie. (Gtres)
Durante esos once días, Agatha Christie no estuvo hospitalizada ni vagando sin rumbo. Eso sí, fue vista en Londres, paseando por Harrods para contemplar los escaparates navideños, antes de trasladarse al Swan Hydro Hotel de Harrogate, en Yorkshire. Allí, como se publicó tiempo después, se registró bajo el apellido Neele, el mismo de la mujer por la que su marido la abandonó. Y este detalle, cuando trascendió todo, no pasó desapercibido. Aquella elección ha alimentado, desde entonces, teorías que van desde una huida emocional hasta un intento consciente de provocar a su entorno más cercano.
Cuando Archibald se desplazó hasta el hotel para ir a por ella, los que se encontraban allí deslizaron que la escritor no parecía reconocerlo. También que no reaccionó al ver todo el despliegue mediático que se levantó con su desaparición. Todo esto motivó que los médicos hablaran de amnesia disociativa. Eso sí, nunca se llegó a emitir un diagnóstico definitivo. Tampoco ella se pronunció, públicamente, sobre lo que acaeció en esos once días. Ni siquiera en su autobiografía. De ahí a que ese silencio terminase de ijar el episodio como uno de los grandes enigmas de su vida. Incluso por encima de todas las intrigas que hay en sus propias novelas.
Agatha Christie. (Gtres)
Esto, añadido a la confesión de que estaba enamorado de otra mujer, desencadenó en que el matrimonio se rompiera. El divorcio se formalizó en 1928 y, dos años más tarde, contrajo matrimonio con Max Mallowan, con quien inició una etapa completamente distinta. Con él, viajó a excavaciones en Irak y Siria, se implicó en campañas arqueológicas y trasladó ese universo a novelas ‘Asesinato en Mesopotamia’ o ‘Muerte en Nilo’. Aquella relación le dio estabilidad y marcó el periodo de mayor proyección internacional de su carrera. Tanto que, cinco décadas después, sus libros siguen siendo de los más leídos a nivel mundial.
Como decíamos la escritora murió en 1976 pero su influencia no ha dejado de crecer. Según datos recientes, se estima que ha vendido más de dos mil millones de ejemplares y que su obra se ha traducido a más de cien idiomas. Y estas cifras la sitúan entre los autores más leídos de todos los tiempos. Tan solo está por detrás de Shakespeare en algunos recuentos. Prueba de su gran éxito es que 'Poirot' y 'Miss Marple' siguen sido referentes universales y, pese al paso del tiempo, atrayendo lectores de las nuevas generaciones.
Nueva serie en Netflix
A parte del quincuagésimo aniversario de su deceso, su nombre vuelve a estar de actualidad por el estreno, que tendrá lugar en los próximos días, de ‘Agatha Christie’s Seven Dials’ en Netflix. Se trata de una adaptación de ‘The Seven Dials Mystery’ que vuelve a colocar su universo en el centro de la conversación cultural. Que esto ocurra tanto tiempo después de su muerte demuestra que la considerada, por muchos, reina del crimen, no solo escribió misterios: también vivió dentro uno que sigue sin resolverse.
Este lunes, se cumplen 50 años de la muerte de Agatha Christie. Y, como era de esperar, su figura ha vuelto a estar en primer plano por una razón que va más allá de sus proyectos literarios. La escritora, que con sus libros consiguió convertirse en la autora de ficción más vendida de la historia, protagonizó, en sus propias carnes, uno de los episodios más extraños de la historia cultural británica. Una desaparición que, en la actualidad, sigue generando más preguntas que respuestas. Además, este tuvo lugar cuando atravesaba uno de los momentos más delicados de su vida persona, cuando Archibald Christie rompió su matrimonio con ella y le confesó estar enamorado de otra mujer.