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Trucos de experto

¿Por qué siempre deberíamos tener dos bases de maquillaje a mano ?

Aunque más que un truco, se trata de un secreto a voces. Algo tan sencillo como tener siempre a mano dos bases de maquillaje de distinto tono puede ser la solución y el éxito de tu look

Foto: Zoe Kravitz, en una imagen de campaña de Yves Saint Laurent. (Cortesía)
Zoe Kravitz, en una imagen de campaña de Yves Saint Laurent. (Cortesía)

La clave está en dar con los dos tonos que más se asemejen a tu piel. Evidentemente, debe haber diferencias entre ellos para lograr resultados visibles. Uno de los tonos de tu base debe ser el que se adapte a tu piel durante el invierno, cuando no estás bronceada, una tonalidad más clara, mientras que el otro debe ser más oscuro, aunque sin caer en colores demasiado tostados que disten de nuestra piel.

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Probablemente ni siquiera tendrás que comprar una base de maquillaje porque seguro que aún tienes abandonada aquella que usaste hace unos meses y ahora no te encaja, o escondes en el fondo del cajón aquel fondo de maquillaje que atesoras pero aún no has probado. Pues saca tus dos bases y ponlas a trabajar, algo tan sencillo y que apenas roba espacio en el neceser o tocador esconde maravillosos beneficios.

¿Eres fan de marcar pómulo?

El contouring que Kim Kardashian popularizó ha muerto para dejar paso a lo que en realidad se esconde detrás de esta técnica, las correcciones. Perfilar el rostro, conseguir una nariz de apariencia más estrecha, un pómulo más marcado o una mandíbula más definida no tiene por qué pasar por llenar la cara de líneas y claroscuros. El quid de la cuestión está en aplicar luz -el color más claro- en las zonas como frente, tabique de la nariz y zona superior de los pómulos y un tono más oscuro en las zonas en las que se quiera crear una ligera sombra como los laterales de la nariz, el hueso del pómulo o la mandíbula.

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Ese efecto que estamos acostumbradas a hacer con corrector y sticks de contouring o polvos de sol se puede lograr con la base de maquillaje, ahorrando pasos y capas. El fondo de maquillaje más claro se aplicaría como base y a continuación se utilizaría el tono más oscuro para marcar las zonas deseadas. Otra forma de lograr el efecto de rostro contorneado es utilizar exactamente la misma técnica del contouring, aplicando cada color en su zona y difundiendo, pero con maquillaje.

Imagen de campaña de Armani como maquillaje oficial de la Mostra de Venecia.  (Cortesía)
Imagen de campaña de Armani como maquillaje oficial de la Mostra de Venecia. (Cortesía)

Iluminador inamovible

Volviendo a los tiempos pasados, ¿quién no ha utilizado un iluminador sin brillo? Pues igual que los correctores un tono más claro que nuestra piel son perfectos iluminadores, una base de maquillaje puede aportar la luz necesaria en las zonas adecuadas. El retoque del maquillaje es el momento perfecto para iluminar la piel y además aporta cobertura.

Base de verano, base de invierno

No hace falta que venga un experto del maquillaje a decirnos que el tono de nuestra piel no es el mismo en las estaciones cálidas que en las frías. Cambiamos la forma de maquillarnos en verano y en invierno y nuestra base debe cambiar con nosotras, o si no, se pueden conseguir dos efectos nada deseables: piel de zombi (base clara en invierno) o efecto Cheeto (eternamente bronceada en invierno).

Irina Shayk y Joan Smalls, en el backstage de Max Mara. (Imaxtree)
Irina Shayk y Joan Smalls, en el backstage de Max Mara. (Imaxtree)

La solución pasa por tener dos bases: una más clara y a poder ser muy hidratante para los meses en los que la piel tiene menos color y necesita humedad y otra con un tono más bronceado que, además de hidratar, proteja de los rayos del sol y los radicales libres y actúe frente a los brillos habituales que aparecen con las altas temperaturas. Ya puestas a pedir... Dicho lo cual, al empezar a recibir los rayos del sol y adquirir un ligero tono bronceado, lo suyo es introducir esa base de maquillaje que diga '¡hola, verano, qué bien me sientas!'.

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Un golpe de sol

Si aún es temprano para pasarse a la base de maquillaje de verano, puedes aplicarla como si de unos polvos de sol se tratara. Aplica una cantidad muy pequeña en las zonas en las que antes incide el sol: mejillas, nariz y frente, y difumínala hasta que se funda con tu base. Puedes recurrir a este truco durante todo el año para lograr ese tono saludable tan favorecedor.

[LEER MÁS: ¿Piel bronceada en invierno? Se llama look healthy y sí ha vuelto]

Modelo en backstage de Cavern.  (Imaxtree)
Modelo en backstage de Cavern. (Imaxtree)

¿No das con tu tono exacto?

Hay momentos en los que nos cuesta encajar nuestra piel en una tonalidad o en otra y mezclar dos bases puede ayudarnos a aproximarnos al color exacto. Convertirse en un alquimista es perfecto para el entretiempo. Es tu colección crucero de ‘makeup’. Otro buen uso de las mezclas es darle salida a aquella base de maquillaje que te compraste y con la que te equivocaste de tono.

El maquillaje dura más tiempo

Consecuencia de todas estas técnicas y buenos usos de las bases de maquillaje, el bolsillo también se beneficia. Sí, es cierto que tendrás que comprarte dos bases de maquillaje -a no ser que ya las tengas-, pero también es cierto que no necesitarás algunos pasos como el corrector, iluminador y contorno, y no tendrás que comprarte bases de maquillaje de entretiempo.

Más es más. Pero solo con este mix.

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