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¿Los discos desmaquilladores reutilizables son una buena opción? Sí, si lo haces bien
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VALE LA PENA

¿Los discos desmaquilladores reutilizables son una buena opción? Sí, si lo haces bien

Sostenibles para el planeta, agradecidos con el bolsillo… ¿y poco higiénicos? Buena parte del éxito está en cómo los uses

Foto: Discos desmaquilladores reutilizables de Vera&The Birds.
Discos desmaquilladores reutilizables de Vera&The Birds.

Cuando ya nos habíamos familiarizado con términos como sostenible, orgánico o biodegradable, surge el Zero Waste. O lo que es lo mismo, cómo vivir sin producir residuos, con un consumo responsable y reutilizando los productos para cuidar el medioambiente. Las marcas de belleza abrazan la corriente y nos invitan a cambiar los discos desmaquillantes de toda la vida por otros lavables.

En cuestión de limpieza podríamos también dar carpetazo así a las socorridas toallitas, porque estos discos limpian todo el rostro: más de 9 millones se tiran a diario a la basura, según la Asociación Española de Abastecimientos de Agua y Saneamiento (AEAS), aunque aquí se incluyan también las multiuso. Y si hablamos de discos, pensemos en cuántos se nos van entre el que destinamos a los ojos y el que reservamos para el rostro (con suerte solo uno para cada cosa) dos veces al día; 28 a la semana y nos quedamos cortos, de manera que la cantidad de residuos que generan y el gasto ya es suficiente motivo para plantearse la alternativa reutilizable. “A la vez se reduce el número de envases en los que están contenidos los discos”, cuenta Mª Carmen Medrano, portavoz científica de Garnier, firma que ha lanzado recientemente sus eco-pads. Ahora bien, ¿es esta opción buena también para la piel? Porque lo mismo que se dice de las toallitas, se escucha en algunos casos de estos productos green: que pueden arrastrar la suciedad en lugar de eliminarla y, además, irritar la piel.

Foto: Muselinas de algodón 100% orgánico. (Cortesía Kóoch Green Cosmetics)

La prueba del algodón

Preguntamos a algunos precursores de la versión 'zero waste' en limpieza facial y su versión es unánime: frenan el impacto medioambiental, y bien utilizados, cuidan el cutis. Según la portavoz científica de Garnier, no hay relación entre estos productos y la aparición de acné o falta de luminosidad. “Habría una posibilidad de que así fuera si se acumulasen impurezas o no retirásemos de forma correcta el maquillaje, o si en última instancia no mantuviésemos la higiene de los discos, pero eso sucede también con la de las toallas o las fundas de las almohadas”.

También son baratos, pues según Álex López Capitelli, CEO de la firma Vera&The Birds, tienen una vida útil aproximada de 1.000 usos. Los hay de algodón más o menos orgánico, de microfibra o de bambú. “Los nuestros son de algodón extrasuave para no maltratar el cutis, y quiero aclarar que en ningún caso reparten la suciedad, sino que la retiran. Es una herramienta ideal para eliminar los restos de productos desmaquillantes, limpiadores y para aplicar el tónico”.

placeholder Tu tipo de piel y tus preferencias cosméticas son claves para dar con tu limpiador facial ideal. (Kalos Skincare para Unsplash)
Tu tipo de piel y tus preferencias cosméticas son claves para dar con tu limpiador facial ideal. (Kalos Skincare para Unsplash)


Guía para el buen uso

De cómo se utilicen los discos sostenibles depende en parte su éxito. Lo más importante es lavarlos correctamente para evitar que queden restos: tras cada uso hay que aclarar con agua, lavar con una gota de jabón suave y dejar secar al aire. Conviene meterlos en la lavadora a temperatura máxima de 30 grados, sin lejía ni suavizante, una vez por semana, con detergente suave, explica Gema Cabañero, experta en estética y antiaging. “En ese caso enjuágalos antes para eliminar las manchas difíciles frotando ligeramente; si hace falta, se puede hacer suavemente con un poco de bicarbonato de sodio, pero sin usar lejía y nunca secadora. También recomendamos lavarlos antes de usar la primera vez, pues al estar cortados y cosidos a mano pueden soltar una pelusilla”, advierte el CEO de Vera&The Birds.

A la hora de poner el disco en el rostro, desde la firma Lamazuna aconsejan humedecer con agua previamente, posarlo sobre la piel unos segundos antes de moverlo y aplicar unas gotas del desmaquillante habitual. Gel, leche, mousse, aceite… Cualquier textura es apta para un producto desmaquillante reutilizable, pero el favorito es el gel o la leche; cuanto más cremosa sea la textura, mejor se trabajará. “Es importante no hacer presión, sino deslizar suavemente para no irritar la piel. Estos discos suelen tener dos caras, una más suave y otra un poco más rugosa: la primera se debe usar para desmaquillar los ojos y la segunda para el resto. Si lo usamos para extender el tónico recomiendo la parte rugosa, ya que ejerce un ligero efecto exfoliante que ayudará a que los productos que apliquemos a continuación penetren mejor”, apunta Gema Cabañero. A la hora de guardarlos, la experta sugiere hacerlo siempre en un mismo sitio, dentro de una tela de algodón también limpia o en una cajita de madera o mimbre forrada de algodón, nunca mezclados con otros productos para no contaminarse.

Discos de limpieza micelar Eco-pads de Garnier, 6,45 euros (en El Corte Inglés. 3 unidades).

placeholder Garnier.
Garnier.


Con tecnología de microfibra ideal para pieles sensibles y con bordes más gruesos para acceder a recovecos.

Discos reutilizables de Vera&The Birds, 6,95€ (en Amazon . 3 unidades).

placeholder Vera&The Birds.
Vera&The Birds.

De algodón, se pueden meter en la lavadora en su propio saquito.

Toallitas+discos reutilizables de Lamazuna, 17,50€ (en Promofarma. 10 unidades).

placeholder Lazuma.
Lazuma.

Toallitas y discos de microfibra (70% poliéster, 30% poliamida), tejido ultraabsorbente y muy suave, apto para piel sensible.

Reusable Organic Cotton Pads de Freshly Cosmetics, 12€ (6 discos).

placeholder Freshly Cosmetics.
Freshly Cosmetics.


De algodón orgánico y con certificado GOTS (Global Organic Textile).

Cuando ya nos habíamos familiarizado con términos como sostenible, orgánico o biodegradable, surge el Zero Waste. O lo que es lo mismo, cómo vivir sin producir residuos, con un consumo responsable y reutilizando los productos para cuidar el medioambiente. Las marcas de belleza abrazan la corriente y nos invitan a cambiar los discos desmaquillantes de toda la vida por otros lavables.

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