Usar bruma anti acné para reparar la piel 24/7: TikTok desbloquea una nueva utilidad del ácido hipocloroso
Las brumas con ácido hipocloroso que salvan las pieles con acné y cicatrices se han convertido en una nueva herramienta para conseguir un lifting rápido
Las brumas de ácido hipoclroso para tratar pieles con acné o irritaciones también se han cnvertido en un laiado apra prepara la piel antes del maquillaje, logrando un sutil efecto lifting. (Launchmetrics Spotlight)
Las búsquedas relacionadas con los problemas de acné son de las más recurrentes en internet. Granitos, brotes, hormonas, espinillas, puntos negros, bacterias… Detrás de un vocabulario tan rico como problemático, por suerte hay cada vez más fórmulas para tratar cada afección.
Y los ingredientes activos como el ácido salicílico, el glicólico o la niacinamida son los protagonistas de los cosméticos para tratar cada problemática. Dentro de ellos, el último en llegar a la lista de los más populares de la clase es el ácido hipocloroso.
Aunque no se trata de un ingrediente novedoso, sus propiedades aplicadas al formato bruma han simplificado tantísimo su uso que las redes sociales llegan algo más de un año entregadas a la difusión de sus bondades.
Las brumas de ácido hipocloroso se utilizan para tratar las pieles con acné. (Launchmetrics Spotlight)
El superpoder de las brumas de ácido hipocloroso no son en realidad una moda más de TikTok o Instagram, cuentan con evidencia científica. El ácido hipocloroso se considera un desinfectante, al ser antimicrobiano, pero también cuenta con propiedades calmantes y antiinflamatorias, además de reforzar la función barrera de la piel y mejorar su suavidad. Es decir, no solo protegen de infecciones cutáneas y reparan la piel acelerando el proceso de cicatrización, su uso también puede repercutir en su apariencia, sin olvidar su sensorialidad.
Sorprendentemente, el ácido hipocloroso no es nada agresivo para la piel, es más bien un desinfectante suave, apto para pieles sensiblescon un pH muy parecido al de la piel, lo que borra el riesgo de irritación.
Pero el boom de su popularidad se debe al momento en el que las brumas faciales comenzaron a incorporar ácido hipocloroso para convertirse en brumas protectoras de las pieles con problemas de acné. La idea es que creen un escudo que evite que los granitos vayan a peor, además de calmar los brotes y acelerar el proceso de cicatrización de la piel.
La residente en dermatología, Graciela Galva Roa, también se suma a las recomendaciones. (Instagram/@dragracielagalva)
Como ocurre en los últimos años, la viralidad de este tipo de cosméticos no ha hecho más que dispararse, extendiendo sus utilidades. Por ejemplo, por sus propiedades antimicrobianas, se recomienda su uso tras procedimientos médico estéticos como láseres o microneedling.
“El ácido hipocloroso (HOCI) es la misma sustancia química que producen los glóbulos blancos para combatir infecciones y acabar con los patógenos mediante la oxidación y la cloración, de hecho, es reconocido por ser el desinfectante más eficaz, seguro y biológico de la familia del cloro”, indica Gema Cabañero, fundadora y directora de la Clínica Antiaging Gema Cabañero.
También resulta interesante como tratamiento calmante tras haber sometido a la piel a alguna agresión como una depilación o el paso de la cuchilla. Al acelerar el proceso de curación de la piel tras lesiones cutáneas como quemaduras, cortes o heridas, lo que sumado a sus propiedades antimicrobianas, evita las infecciones.
Uno de esos inesperados usos cada vez más extendidos es su pulverización en el gimnasio. Al actuar como un escudo protector tanto de los microbios como de otras agresiones externas como el sudor, las brumas de ácido hipocloroso se convierten en un truco con el que proteger la piel del entorno del gimnasio.
Lo explicaba por ejemplo, Graciela Galva Roa (@dragracielagalva en Instagram), residente en dermatología, que recomendaba pulverizarlo después de haber sudado.
Siguiendo esa misma estela, este tipo de brumas también se han popularizado como cosméticos para utilizar en el avión. El aire de la cabina del avión y las condiciones de la piel o la temperatura a bordo pueden favorecer la aparición de granitos y para evitar infectar la piel, pulverizar la bruma de ácido hipocloroso puede ser una buena idea.
Sin embargo, el problema está en que, tras observar los buenos resultados del desinfectante, son muchos los usuarios de TikTok e Instagram que comparten su uso constante de la bruma, una práctica que conlleva riesgos. La recomendación es la de no pulverizar de forma repetida a lo largo del día. Además, el ácido hipocloroso ejerce una acción oxidante, así que puede reducir las propiedades antioxidantes de otros cosméticos.
Otro de esos usos inesperados, pero de lo más lógicos, de la bruma de ácido hipocloroso es utilizarlo como desinfectante de las brochas de maquillaje, simplemente pulverizándolo sobre ellas a una distancia prudencial.
Aunque, hasta hace unos años, conseguir una bruma de ácido hipocloroso en nuestro país resultaba complicado, por suerte el mercado nos ha traído fórmulas como:
Bruma Serozinc de La Roche Posay
Bruma Serozinc de La Roche Posay
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Se trata de una bruma orientada a las pieles con problemas de acné que, incorpora al ácido hipocloroso el zinc, de modo que no solo calma y desinfecta, sino que también regula la producción de sebo.
Repairing Facial Spray with Hypochlorous Acid de Mario Badescu
Repairing Facial Spray with Hypoclorous Acid de Mario Badescu
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Su formulación es muy sencilla, pero sus efectos lo han convertido ya en uno de los productos más icónicos de la marca.
Ahora, con el verano terminado y las cabinas del avión algo alejadas, el uso del ácido hipocloroso está en tu bruma. ¿Lo amarás?
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Las búsquedas relacionadas con los problemas de acné son de las más recurrentes en internet. Granitos, brotes, hormonas, espinillas, puntos negros, bacterias… Detrás de un vocabulario tan rico como problemático, por suerte hay cada vez más fórmulas para tratar cada afección.