Angelina Jolie reaparece con la melena rubia más luminosa y confirma el nuevo ideal de belleza capilar después de los 50
Angelina Jolie es un buen ejemplo: está llevando el pelo más largo y rubio que nunca y, lejos de restarle, le suma. El liso marcado potencia el largo y convierte el cabello en un marco limpio para el rostro
Angelina Jolie apareció ayer noche en la presentación de su nuevo proyecto 'Coutures' con algo más que una película bajo el brazo. Volvió a colocar el foco en uno de los elementos más observados: su melena.
En este caso, una melena rubia, larga, quizá más rubia que nunca, que resume bastante bien hacia dónde se dirige ahora mismo el ideal estético entre mujeres de más de 50 años.
No es una transformación radical ni una ruptura con su imagen anterior. Jolie siempre ha llevado el pelo largo. Lo interesante es el matiz: el tono, la textura, la forma en la que el cabello acompaña al rostro sin endurecerlo. Ese rubio claro, nada estridente, trabajado para reflejar luz en el rostro, funciona como un auténtico gesto antiedad. No porque esconda el paso del tiempo, sino porque lo hace convivir con una idea de salud y cuidado. Una melena luminosa es una melena joven y sana.
En un momento en el que la medicina estética apuesta por resultados cada vez más naturales, el resto de los códigos de belleza se han ajustado a esa misma lógica. El maquillaje ya no busca tapar, sino iluminar. El cuerpo se cuida desde el deporte y la alimentación antes que desde el quirófano. Y el cabello, quizá más que ningún otro elemento, se ha convertido en un indicador visible de juventud. Una melena brillante, nutrida, con movimiento, transmite vitalidad incluso antes de que hable el rostro.
Eva Villar, una de las estilistas más reputadas de Madrid, lo resume con claridad. Después de años trabajando con mujeres de perfiles y edades muy distintas, ha detectado un patrón claro en los cabellos que rejuvenecen: brillo, vigor y cuerpo. “Un cabello joven se caracteriza por tener mucha más vitalidad y, sobre todo, por esa sensación de densidad que se va perdiendo con los años”, explica. No es una cuestión de largo o corto, sino de cómo se ve y cómo se mueve.
El color juega un papel clave en esa percepción. Tradicionalmente, se ha dicho que los tonos claros rejuvenecen, y hay una base real detrás de esa afirmación. “Cualquier color más claro que nuestra base aporta luz y suaviza los rasgos”, apunta Mary Roberts de Studio 25. No es casual que muchas mujeres aclaren el cabello con el paso del tiempo: las canas influyen, pero también la necesidad de dulcificar facciones. Eso sí, no existe un tono universalmente rejuvenecedor. El contexto importa: el tono de piel, el estado del cabello y la forma de llevarlo pesan tanto como el color en sí.
“Cualquier color más claro que nuestra base aporta luz y suaviza los rasgos”, apunta Mary Roberts de Studio 25
Durante décadas, el cabello largo ha estado cargado de simbolismo. Ha representado juventud, fertilidad, belleza, erotismo y también virtud. En el imaginario colectivo, la melena larga pertenece a la mujer joven; a partir de cierta edad, especialmente alrededor de los 50, se ha asumido casi como norma tácita que hay que cortar por encima del hombro, pero parece que los tiempos han cambiado. La menopausia siempre había funcionado como frontera estética: cambios hormonales, cabello más fino, menos densidad, menos crecimiento. Pero ya no es así.
Tratamientos en salón, cuidados en casa y nutricosmética específica permiten reforzar la fibra capilar y mantener melenas largas incluso en esta etapa vital. El largo no envejece por sí mismo. Lo que envejece es un cabello apagado, sin forma, sin densidad aparente. Por eso vemos cada vez más mujeres de más de 50 apostando por melenas largas, bien trabajadas, con cortes que alivian peso y colores que reflejan luz, recordemos a Sarah Jessica Parker, Nicole Kidman, Jennifer López y muchas otros miemebros del star system que apuestan por cabelleras eternas.
Angelina Jolie es un buen ejemplo: está llevando el pelo más largo que nunca y, lejos de restarle, le suma. El liso marcado potencia el largo y convierte el cabello en un marco limpio para el rostro.
Al final, todo encaja. El maquillaje que acompañó ese look fue discreto, centrado en la luminosidad de la piel y en rasgos definidos sin dureza. Nada que robara protagonismo al conjunto. Porque ahora, más que nunca, la belleza madura no va de esconder años, sino de decidir cómo se quieren llevar.
Angelina Jolie apareció ayer noche en la presentación de su nuevo proyecto 'Coutures' con algo más que una película bajo el brazo. Volvió a colocar el foco en uno de los elementos más observados: su melena.