Así es la rutina de limpieza facial que enamora hasta a las pieles más sensibles este verano: rápida, refrescante y sin esfuerzo
No permitas que la desidia de las vacaciones se instale en tus hábitos de cuidado cutáneo. Descubre la propuesta cleanser más apetecible que, en solo dos pasos, cubre las específicas necesidades de los cutis más exigentes y delicados
Los que más saben de la materia aseguran que, en los últimos años, se ha multiplicado el número de olas de calor mientras su duración se dilata de forma progresiva… Esta realidad, en un país popularmente conocido por sus días de sol y los planes al aire libre, supone un handicap extra para las dermis sensibles.
“La piel sensible es aquella que percibe de forma más exagerada estímulos que normalmente no deberían provocar alteración en una piel sana”, nos recuerda Ana Fernández, farmacéutica y responsable de formación de NAOS. Caracterizada por presentar síntomas como tirantez, picor o falta de confort, la experta se refiere a una sensibilidad natural que puede estar relacionada con una hiperreactividad de las fibras nerviosas, y a una sensibilidad inducida como consecuencia de las agresiones externas. Entre estos factores a los que estás expuesto a diario se incluye la contaminación, la radiación solar, los cambios de temperatura…
A pesar del ritmo pausado que domina en España durante el mes de agosto, estos cutis no pueden bajar la guardia en lo que a sus cuidados se refiere porque, como especifica la portavoz, “en verano, una piel sensible puede agravarse por factores como un aumento de la radiación UV o el sudor, así como el contacto con el cloro o la sal, que aumentan el estrés oxidativo”.
La rutina de cuidado para una tez sensible
Ana Fernández afirma que la prioridad de estos cutis es, durante todo el año, seguir un protocolo doméstico que “fortalezca la barrera cutánea y limite la inflamación, para lo que requiere de una buena limpieza suave y respetuosa, una hidratación que mejore la síntesis de lípidos de la función barrera y una fotoprotección adecuada de uso diario”.
Durante los meses estivales, su objetivo sigue siendo el mismo, pero el consejo profesional es realizar pequeñas modificaciones que supongan una ayuda extra. Por ejemplo, adaptar las texturas de las fórmulas cosméticas a versiones más ligeras que resulten fáciles y apetecibles de aplicar, o apostar por un extra de activos antioxidantes, calmantes, hidratantes y reparadores que le ayuden a hacer frente a los factores externos agresores propios del verano.
La limpieza, el paso prioritario
No importa si tu tez es más reactiva o no porque la limpieza es el primer gesto fundamental para mantener la salud cutánea. “Debemos retirar impurezas de una forma respetuosa ya que, si usamos fórmulas o gestos muy agresivos, se puede dañar la barrera cutánea, lo que puede ocasionar daño en los lípidos protectores, alteración del microbioma, pérdida de agua transepidérmica… Y, por tanto, desencadenar una mayor sensibilidad”, analiza la farmacéutica.
Tampoco podemos olvidar que, en verano, cualquier cutis no solo está sometido a un extra de estrés oxidativo, también padece una mayor acumulación de impurezas derivadas del uso intensivo de protector solar, del sudor, de la segregación extra de sebo y del contacto con la sal o el cloro. “Todo ello, debe ser retirarlo bien, sin irritar la piel, con fórmulas de limpieza suaves que cuenten con una base limpiadora de alta tolerancia, ingredientes similares a la biología cutánea y que sean aptos para las más sensibles”, afirma Ana Fernández.
Protocolo estrella: Sensibio H2O + Sensibio Gel Moussant de Bioderma
La firma de cuidado francesa es especialista en tratar las dermis más delicadas. Cuentan con una extensa gama de productos específicos, con diferentes texturas, para adaptarse a las preferencias de cada usuario (ya sabes: el producto más efectivo es el que realmente aplicas). La experta recuerda que sus referencias de higiene “incluyen tensioactivos suaves y biomiméticos que tienen una perfecta afinidad con los lípidos de la membrana cutánea con el fin de que, tras el uso, la piel quede perfectamente limpia, equilibrada, calmada y con la función barrera reforzada”.
Su recomendación para que el protocolo cleanser nocturno veraniego sea sencillo, rápido, apetecible y refrescante, es combinar dos de sus referencias más completas (con una patente que aumenta el umbral de tolerancia) y sensoriales de Bioderma.
- Paso 1: Sensibio H2O. Fue el primer agua micelar y, gracias a su tecnología de micelas, atrapa las impurezas sin necesidad de frotar ni aclarar con agua. Los estudios indican que elimina el 99% del maquillaje (también waterproof) y el 98% de las partículas contaminantes, mientras respeta el pH y la barrera protectora cutánea, calma rojeces y refresca.
Consejo de uso: Impregna un disco de algodón con ella y pásalo suavemente sobre todo el cutis.
- Paso 2: Sensibio Gel Moussant. Completa el protocolo con esta gustosa referencia, enriquecida con ingredientes que simulan la estructura cutánea, que no solo limpia y desmaquilla tanto el cutis como el área de los ojos, también hidrata y alivia irritaciones.
Consejo de uso: Humedece el rostro con agua templada, masajea el producto durante unos minutos y acláralo con agua.
Si tu objetivo es empezar el nuevo curso con una mejor piel, déjate de excusas y no renuncies ni un solo día a este sencillo, sensorial y respetuoso dúo de limpieza.
Los que más saben de la materia aseguran que, en los últimos años, se ha multiplicado el número de olas de calor mientras su duración se dilata de forma progresiva… Esta realidad, en un país popularmente conocido por sus días de sol y los planes al aire libre, supone un handicap extra para las dermis sensibles.