Arquitecta de formación, María Sole Ferragamo, su apellido es ya su carta de presentación, convierte el minimalismo en fuerza creativa y apuesta por un lujo consciente y duradero, su delicadeza se percibe en cada movimiento, cómo muestra sus piezas, cómo las explica... destila estilo.
Ha estado hace tan solo unas horas en Madrid presentando las joyas escultóricas de SO-LE STUDIO, la firma que fundó con la misión de transformar materiales sobrantes como el cuero o el latón en piezas únicas. Desde su estudio en Milán —con producción en la Toscana— crea diseños que desafían la percepción: collares y pendientes que parecen metálicos y pesados, pero son ligeros y cómodos. Los ha presentado en Philocalist, el espacio de moda para el fashion system capitalino, allí hemos hablado con ella de diseño, y de la magia de la levedad que esconden sus joyas.
La tienda milanesa de So-Le Studio (Cortesía)
¿Recuerdas el momento exacto en que decidiste transformar restos de cuero en joyas?
Sí, muy claramente. Fue en 2013. Acababa de terminar mis estudios de arquitectura y me encontré con unos restos de cuero abandonados en uno de los talleres familiares. Casi de manera instintiva, los transformé en un collar. Ese gesto espontáneo marcó el comienzo de algo mucho más grande. La fundación oficial de SO-LE STUDIO llegó más tarde, después de un largo proceso de investigación, experimentación y perfeccionamiento de la visión. Pero sí, esa fue la chispa que lo encendió todo.
¿Qué parte del legado de tu abuelo, Salvatore Ferragamo, permanece contigo y qué has reinterpretado?
Muchas de sus enseñanzas me guían cada día, pero hay una cita en particular que resuena profundamente conmigo: “No hay límite para la belleza, ni punto de saturación en el diseño, ni fin en el material.” Esa idea la llevo adelante a mi manera, explorando materiales no convencionales y empujando los límites de lo que puede ser una joya.
Imagino que eso lo aprendiste en tu carrera de arquitectura. ¿Cómo influye esa formación en la estructura, el equilibrio o el volumen de tus piezas?
Pienso en mis piezas como si fueran edificios, estructuras que viven sobre el cuerpo; ¡solo cambia la escala! La arquitectura me enseñó a pensar en términos de forma y función, geometría, armonía y proceso. Ese enfoque analítico le da precisión e integridad a mi trabajo.
¿Qué te atrae del cuero, frente a materiales tradicionales en la joyería? ¿Y cómo logras que parezca tan sólido y metálico sin perder su ligereza?
Precisamente porque el cuero no es un material tradicional para la joyería, me encanta cuando los límites se convierten en estímulos creativos. Trabajar con restos de cuero me obliga constantemente a inventar nuevas técnicas. Con el tiempo, he desarrollado mis propios procesos para darle al cuero cualidades que no tiene naturalmente, como estructura, brillo y resistencia, sin perder su ligereza.
"'Artigianato', la palabra italiana para artesanía, contiene la palabra arte, y eso ya dice mucho"
En una era en la que la sostenibilidad se ha convertido en una palabra de moda, ¿cómo te aseguras de que la ética y el reciclaje sigan siendo el núcleo de tu práctica?
Haciendo preguntas constantemente cada vez que tomo una decisión. Veo la sostenibilidad no como un destino, sino como un horizonte: cuanto más te acercas, más se aleja. Eso significa mantenerse alerta, ser consciente y dar importancia incluso a las decisiones más pequeñas. Es una responsabilidad continua, no una lista de tareas.
So-Le Studio (Cortesía)
Sigues colaborando con algunos de los mismos talleres con los que trabajó tu abuelo. ¿Cómo conviven las técnicas artesanales italianas tradicionales con el carácter experimental de tu estudio?
'Artigianato', la palabra italiana para artesanía, contiene la palabra arte, y eso ya dice mucho. Tengo la suerte de trabajar con artesanos increíbles: manos expertas guiadas por mentes y corazones apasionados, abiertos a desafiar el statu quo. Ahí es donde la tradición se encuentra con la innovación: cuando hay curiosidad y respeto mutuos.
¿Dónde comienza una joya: en el material, la forma o la emoción que quieres transmitir?
Depende de cada pieza. A veces empieza con un material, otras con una forma o con una emoción que quiero expresar. Pero todas comparten una chispa, una idea que surge y se convierte en parte de un concepto inicial. Ese concepto siempre es el punto de partida de mi proceso creativo.
"No hay límite para la belleza, ni punto de saturación en el diseño, ni fin en el material"
En una industria dominada por la velocidad y la inmediatez, ¿por qué decidiste lanzar solo una colección al año?
Publicamos una colección al año, dividida en pequeñas entregas, con solo unos pocos diseños nuevos cada vez. Eso permite que cada pieza respire y tenga tiempo para resonar. ¡Algunos de nuestros éxitos actuales fueron creados por primera vez en 2017! Este ritmo más lento permite que la colección evolucione de forma orgánica.
Warren Buffet dijo una vez: “Si no entiendes de joyas, conoce al joyero”. ¿Qué te gustaría que la gente entendiera o sintiera al llevar una de tus piezas?
Me encantaría que se sintieran protegidos con sus joyas, más ellos mismos. Diría que hay que conocer al portador más que al joyero.
So-Le Studio nació en Londres y ahora vive en Milán. ¿Qué te ofrece cada ciudad en términos de inspiración y de tu visión del lujo?
Encuentro inspiración infinita en las personas: observar cómo se mueven, se expresan y se visten. Tanto Londres como Milán, aunque diferentes en escala, son increíblemente dinámicas. Londres me dio la libertad de experimentar; Milán me ancla en la tradición y la artesanía.
¿Cómo imaginas la joyería del futuro: más tecnológica, más artesanal o más emocional?
Idealmente, las tres cosas, siempre que cada aspecto aporte un valor real. La tecnología y la artesanía pueden ser herramientas poderosas cuando se usan con sentido. Pero en el corazón de todo, la joyería debe seguir siendo emocional.
Arquitecta de formación, María Sole Ferragamo, su apellido es ya su carta de presentación, convierte el minimalismo en fuerza creativa y apuesta por un lujo consciente y duradero, su delicadeza se percibe en cada movimiento, cómo muestra sus piezas, cómo las explica... destila estilo.