Hay un momento del año en el que el “menos es más” se toma un descanso: Nochevieja. Y no, no hace falta un vestido imposible ni tacones de vértigo para brillar. A veces, la clave está en un solo detalle. Uno que lo cambie todo.
Zara lo sabe y por eso tiene un accesorio que parece sacado de un probador de firma: un bolso sobre con lentejuelas en color oro que convierte cualquier conjunto en el mejor look de la fiesta.
El bolso ideal para esta Nochevieja. (Cortesía Zara)
Lo más interesante de este bolso es que no se queda en el típico clutch que acabas sujetando toda la noche. Este diseño de Zara es un bolso formato sobre, pero incorpora asa bandolera en cadena.
Un toque dorado para elevar cualquier look. (Cortesía Zara)
Además, el cierre mediante clip es cómodo y rápido, perfecto para esas noches en las que abres y cierras el bolso mil veces. Zara acierta con un detalle que se agradece: bolsillo interior con cremallera. Ideal para guardar lo importante (tarjeta, llaves, algún pintalabios) con un extra de seguridad.
Este bolso está pensado para llevar lo justo y lo imprescindible. Sus medidas son: 11x33x12 cm. Suficiente para móvil, cartera, llaves y maquillaje básico, sin perder la silueta estilizada y de fiesta que se le pide a un formato sobre.
Precio y detalles del bolso de Zara
Nombre: Sobre lentejuelas
Color: Oro
Precio: 35,95 €
Detalles:Cuerpo en lentejuelas, bolsillo interior con cremallera, asa bandolera en cadena, cierre mediante clip
Medidas: 11 x 33 x 12 cm
Incorpora un bolsillo interior para más seguridad. (Cortesía Zara)
Si quieres que el bolso sea el protagonista, llévalo con prendas lisas y una paleta neutra: negro, blanco roto, gris o burdeos. Si te apetece más fantasía, el oro también funciona de maravilla con tonos joya y con tejidos satinados. Si buscas un complemento que eleve tu estilismo de fiesta sin esfuerzo, este bolso de lentejuelas en color oro de Zara es esa compra que vas a amortizar más de lo que imaginas.
Hay un momento del año en el que el “menos es más” se toma un descanso: Nochevieja. Y no, no hace falta un vestido imposible ni tacones de vértigo para brillar. A veces, la clave está en un solo detalle. Uno que lo cambie todo.