Rosalía arranca su gira 'LUX Tour' en Lyon e impacta con 2 looks cargados de simbolismo: del tutú de bailarina a 'El aquelarre' de Goya
La cantante catalana dio el pistoletazo de salida a su gira mundial en Francia con una puesta en escena teatral en las que los looks a cargo del estilista José Carayol jugaron un papel determinante
Rosalía en el inicio de la gira de 'LUX Tour' en Lyon. (EFE)
La esperada gira 'LUX Tour' de Rosalía ya ha comenzando. Por delante, más de 30 ciudades en 17 países, en la que promete ser la gira más ambiciosa, mediática e importante en la carrera de la artista catalana. ¿La primera parada? Lyon, en Francia. Tras ella vendrá París así como otras ciudades de peso en Europa: Zúrich en Suiza), Milán en Italia, o Madrid y Barcelona en nuestro país. Después, la catalana cruzará el charco para llevar su música hasta Miami, Nueva York, Los Ángeles o Méjico. Finalmente el viaje culmina en San Juan, Puerto Rico, un cierre cargado de simbolismo que no solo pone fin al tour, sino que también subraya los vínculos culturales y musicales que atraviesan toda la propuesta de la artista.
En esa narrativa que sostiene el nuevo trabajo musical de Rosalía, el vestuario es clave. A cargo del estilista José Carayol, el artífice de todos los looks que la cantante está llevando en la era LUX, busca alejarse de la imagen de 'Motomami' para explorar una estética monacal y mística. Del tutú de bailarina a 'El aquelarre' de Goya, analizamos los looks de Rosalía sobre el escenario.
Rosalía con un tutú. (EFE Getty Images Gareth Cattermole)
Así, en un primer vistazo, los estilismos que anoche estrenó en Lyon destacan por un minimalismo simbólico que mezcla piezas históricas de los archivos de grandes de la moda con diseñadores emergentes y o bien colores inmaculados, todo al negro.
Para presentar 'Reliquia', la cantante llevó un tutú de ballet. Con la parte superior en color blanco decorada con una cinturilla negra a contraste, no faltó el clásico tutú estructurado en rosa palo. A sus pies, unas bailarinas en tono perlado. Que Rosalía lleve un tutú de bailarina en el escenario no es solo una elección estética, sino un gesto cargado de significado. Por un lado, el tutú remite al ballet clásico, asociado a la disciplina, la técnica y la tradición artística. Al incorporarlo en un contexto pop y contemporáneo, puede estar jugando con ese contraste entre lo clásico y lo moderno, algo muy presente en su carrera.
También puede interpretarse como una forma de reivindicar la feminidad desde lo performativo: el tutú, símbolo delicado y casi infantil, se resignifica cuando ella lo combina con una actitud fuerte y una puesta en escena potente. Es decir, no es fragilidad, sino control y presencia.
Además, dentro del concepto 'LUX', la prenda puede funcionar como un elemento visual que refuerza lo etéreo o casi espiritual, como si evocara ligereza, pureza o una figura casi angelical, en línea con esa estética de luz que atraviesa el espectáculo.
La comparación entre 'Berghain' en el directo de Rosalía durante el 'LUX Tour' y el cuadro de 'El aquelarre' de Francisco de Goya permite leer ambas propuestas como rituales escénicos que exploran lo colectivo, lo oscuro y lo simbólico desde lenguajes distintos.
En el caso de 'Berghain', la cantante construye una atmósfera casi ceremonial donde el cuerpo, la música y la iluminación generan una experiencia inmersiva. La referencia al club berlinés no es solo literal, sino que funciona como símbolo de comunidad, liberación y cierta transgresión nocturna. El escenario se convierte en un espacio donde lo individual se diluye en lo colectivo, con una energía que roza lo hipnótico. Como broche de oro, la catalana lución una creación de Rafa Peinador vista en el desfile de Guillermo Décimo.
Por su parte, en 'El Aquelarre', Goya representa una reunión de figuras en torno a lo sobrenatural, cargada de inquietud y ambigüedad. La escena muestra un ritual oscuro donde la comunidad aparece atravesada por el miedo, lo desconocido y lo grotesco. A diferencia de la propuesta de Rosalía, aquí lo colectivo no libera, sino que inquieta, generando una sensación de tensión y crítica hacia las supersticiones y la irracionalidad.
La conexión entre ambas reside en la idea de ritual contemporáneo vs. ritual ancestral. Rosalía reinterpreta lo ritual desde la cultura club y la estética moderna, transformándolo en un espacio de empoderamiento y expresión, mientras que Goya lo presenta como un reflejo de los miedos y sombras de su tiempo. En ambos casos, el grupo, la puesta en escena y la carga simbólica son esenciales, pero el significado final diverge: celebración y catarsis frente a crítica y desasosiego.
La esperada gira 'LUX Tour' de Rosalía ya ha comenzando. Por delante, más de 30 ciudades en 17 países, en la que promete ser la gira más ambiciosa, mediática e importante en la carrera de la artista catalana. ¿La primera parada? Lyon, en Francia. Tras ella vendrá París así como otras ciudades de peso en Europa: Zúrich en Suiza), Milán en Italia, o Madrid y Barcelona en nuestro país. Después, la catalana cruzará el charco para llevar su música hasta Miami, Nueva York, Los Ángeles o Méjico. Finalmente el viaje culmina en San Juan, Puerto Rico, un cierre cargado de simbolismo que no solo pone fin al tour, sino que también subraya los vínculos culturales y musicales que atraviesan toda la propuesta de la artista.