Leila George nos ha demostrado qué prenda se ha convertido en la fundamental y favorita de las que mejor entienden el verano
Porque al final la lección no era cómo llevar un traje blanco. Era recordar que ese bañador bonito que compraste para las vacaciones probablemente tenga mucha más vida fuera de la playa de la que imaginas
En una temporada en la que muchas invitadas parecen debatirse entre el minimalismo más estricto y el regreso de ciertos excesos dosmileros, Leila George apareció en el desfile de Zimmermann durante la Semana de la Moda de París con una fórmula bastante más sencilla: un traje blanco amplio, un body escotado y un bolso con color suficiente para romper la neutralidad del conjunto.
Aquí lo interesante no era tanto el traje blanco como lo que llevaba debajo. Porque, aunque a primera vista parecía un body escotado en color chocolate, la realidad es que este tipo de piezas cada vez se parecen más a los bañadores que muchas llevamos en verano. Y precisamente ahí está la gracia del look de Leila George: recordar que un buen traje de baño puede resolver mucho más que una mañana de playa.
El traje blanco amplio, es de esos que ya se han convertido en uniforme para los meses de calor, y debajo una pieza escotada marrón que funcionaba exactamente igual que un top. O que un bañador.
Patrizia Pepe
Comprar aquí
Y es una fórmula que tiene bastante sentido. Primero porque evita añadir capas innecesarias cuando hace calor. Segundo porque muchas marcas llevan años diseñando bañadores tan cool que resulta absurdo reservarlos únicamente para la piscina. Escotes profundos, espaldas especiales, tejidos con buen cuerpo y cortes pensados para favorecer. Básicamente, prendas que funcionan perfectamente bajo una americana o con unos pantalones fluidos.
Zimmermann
Comprar aquí
Leila lo combinó con un traje blanco de líneas relajadas, blazer ligeramente oversize y pantalón amplio. Nada especialmente complicado. De hecho, el conjunto funcionaba precisamente porque parecía fácil. Porque el protagonismo recaía en esa pieza única debajo, que aportaba contraste gracias al marrón chocolate sin necesidad de estampados, joyas llamativas ni grandes artificios.
Gold & Roses
Comprar aquí
Y si hay un momento para copiar esta idea es precisamente ahora. En pleno verano, cuando los bañadores empiezan a ocupar media maleta, utilizarlos como top se convierte en una de las soluciones más prácticas del armario. Sirven para una comida después de la playa, para una cena informal con un pantalón de lino o incluso para una oficina relajada si se acompañan de una buena americana, como hizo ella.
Zimmermann
Comprar aquí
El resto del look seguía la misma filosofía. Un clutch tejido en tonos cálidos, accesorios discretos y maquillaje prácticamente inexistente. Nada robaba atención a una fórmula que cada vez vemos más entre estilistas y editoras de moda: prendas sencillas, colores naturales y piezas versátiles que realmente pueden utilizarse de varias maneras.
En una temporada en la que muchas invitadas parecen debatirse entre el minimalismo más estricto y el regreso de ciertos excesos dosmileros, Leila George apareció en el desfile de Zimmermann durante la Semana de la Moda de París con una fórmula bastante más sencilla: un traje blanco amplio, un body escotado y un bolso con color suficiente para romper la neutralidad del conjunto.