Si estamos buscando una escapada diferente, con mar turquesa, fauna salvaje y paisajes vírgenes, no hace falta cruzar el Atlántico. Muy cerca de Alcossebre y Peñíscola, frente a la costa de Castellón, se esconde un pequeño tesoro del Mediterráneo que cada vez conquista a más viajeros que sueñan con desconectar de verdad: las Islas Columbretes.
Este archipiélago, formado por un conjunto de islotes de origen volcánico, ha sido declarado Parque Natural y Reserva Marina. Basta con poner un pie en sus senderos para entender por qué. Las aguas son tan transparentes que no es raro ver bancos de peces nadando entre praderas de posidonia, y si tenemos suerte, hasta podremos cruzarnos con delfines o tortugas marinas en plena travesía. Una experiencia que nos hará sentir en el Caribe pero sin salir de España. Asimismo, la isla más grande, conocida como Illa Grossa, es la única que se puede visitar con guía, y es también donde se encuentra el faro que corona el paisaje con unas vistas de infarto. Desde lo alto, se puede contemplar el mar en su estado más puro y sentir ese silencio tan difícil de encontrar en destinos más masificados.
Además de su belleza natural, las Columbretes tienen una historia tan fascinante como su entorno. Antiguamente, estas islas estaban habitadas por serpientes, lo que dio origen a su nombre. Hoy en día, la fauna ha cambiado, y son el hogar de aves marinas protegidas y de especies que solo pueden verse aquí. Un paraíso para las amantes de la naturaleza y la fotografía. Es importante saber que las visitas están controladas para proteger el ecosistema, por lo que es importante reservar con antelación. Hay excursiones en barco que salen desde varios puntos de la costa de Castellón, y muchas incluyen tiempo para snorkel o buceo en sus aguas cristalinas.
Si este verano buscamos un lugar tranquilo, salvaje y con alma, las Islas Columbretes pueden convertirse en ese rincón inesperado que nos haga desconectar del ritmo diario y reconectar con nosotros mismos, al ritmo de las olas y el vuelo de las aves. Tan cerca… y tan inolvidable.
Si estamos buscando una escapada diferente, con mar turquesa, fauna salvaje y paisajes vírgenes, no hace falta cruzar el Atlántico. Muy cerca de Alcossebre y Peñíscola, frente a la costa de Castellón, se esconde un pequeño tesoro del Mediterráneo que cada vez conquista a más viajeros que sueñan con desconectar de verdad: las Islas Columbretes.