Roberto Leal: pasión por el hip hop, lecturas eclécticas y un paseo por la Alameda de Cádiz al atardecer
Desde 2020 arrasa cada tarde con el mítico concurso del rosco y, a partir de enero, se embarcará en su aventura televisiva más impredecible: 'Nos vamos de madre', un programa de viajes en el que se enfrentará a muchas sorpresas
Convertido en un rostro omnipresente de Atresmedia, Roberto Leal (Alcalá de Guadaira, 1979) atraviesa un momento profesional pletórico. Y es que el polifacético presentador y periodista sevillano acaba de celebrar su quinto aniversario al frente del archifamoso 'Pasalabra' —con el que lidera las tardes en Antena 3—, sigue siendo el director de orquesta del concurso 'El desafío' —demostrando que, si se quiere, se puede— y hasta ha tenido tiempo de fundar su propia productora audiovisual, Blondloyal.
Y es que, desde que en 2001 comenzara a trabajar en los informativos de la delegación andaluza de Telecinco, le hemos visto en concursos, como reportero, como colaborador, como invitado y como presentador en más de diez programas de Canal Sur, Antena 3, Disney Channel y TVE. Todo sin despegarse de ese desparpajo natural y las altas dosis de empatía que le han convertido en el presentador de oro que ahora es. “He tenido mucha suerte en mi carrera televisiva, nunca me he sentido encasillado y he disfrutado al máximo cada nuevo proyecto. Al final, cuando te dedicas a lo que siempre has querido, te llegan oportunidades y salen bien. Tengo que estar agradecido”. Y eso hace.
“Hace ocho años era reportero de 'España directo' ¡y estaba igual de contento! —afirma. ¿Su próximo reto? Embarcarse junto a su madre, Mercedes Guillén, en 'Nos vamos de madre', el nuevo reality de viajes que en enero llega a Antena 3. Haciéndonos un hueco en su apabullante agenda profesional, nos descubre ahora —primicia— su agenda secreta de direcciones predilectas.
La agenda secreta de Roberto Leal
Mi lugar favorito para pasear: “La Alameda de Cádiz. Arrancar a la altura de la calle Buenos Aires, iniciando el camino desde allí para pasar por el parque Genovés y acabar en el Balneario de la Palma. Si es durante el atardecer, mejor que mejor: gloria bendita”.
Desayuno cinco estrellas: “El que tomo en el bar La Vía (Av. Tren de los Panaderos, 59) de mi pueblo, Alcalá de Guadaira. Si te pides una tostá con jamón, tienes que reservarte un día de asuntos propios para acabártela. En cuanto a cafeterías me gustan más las de barrio, las auténticas, las del café hirviendo en vaso, lejos de las actuales modas del café de especialidad”.
Los restaurantes que me hacen feliz: “Dos imprescindibles donde se nota el amor por lo que hacen. Uno, Taberna La Aurora (Banderillero Juan Montaño, 12) de mi querido Jesús, en Alcalá de Guadaíra, en la que se tira la cerveza más fría del mundo. El bollito de leche con calamares fritos y mayonesa de wasabi o el cartuchito de buñuelos de bacalao merecen un sí rotundo”.
“El otro, El Lambuzo (Calle de las Conchas, 9) en Madrid, de mi amigo Luis. Platos andaluces pero con un toque de vanguardia. Un 10 sobre 10. Sus hamburguesitas de rabo de toro y la ensaladilla con langostinos son para quedarse a vivir allí”.
Al dente: “Mi restaurante italiano favorito es Bel Mondo (Velázquez, 39), en Madrid. El plato que más me gusta pedir cuando voy es pecado mortal: carbomamma per due (spaghetti caseros servidos en una rueda de queso pecorino). Olvídate si estás evitando los hidratos”.
Los museos que me gusta visitar: “He tenido la suerte de visitar muchos por el mundo, de hecho 'ir de museos' es una de mis debilidades, pero si tengo que recomendar algunos nacionales, por supuesto El Prado, el Reina Sofía, el Guggenheim o el Bellas Artes de Sevilla”.
“¿Una obra de arte que me gustaría tener en mi casa? Me quedaría sin duda con un Velázquez, un Murillo —tirando para la tierra— y un Sorolla, me encanta su tratamiento de la luz. Y bueno, tampoco diría que no a un Rembrandt”.
Hotel de ensueño: “Nabia (Ctra. Santuaro de Chilla s/n) en Candeleda, rodeado de robles y castaños y situado en un magnífico entorno de montaña, con vistas al Parque de la Sierra de Gredos y al Valle del Tiétar. Perfecto para desconectar”.
En mi lista Spotify: “Escucho especialmente hip hop nacional. Muero con SFDK, Kase.O, Sho-Hai y, desde hace un tiempo, Abocajarro, mi último gran descubrimiento”.
Hora de lectura: “Mis librerías favoritas son las de barrio, los verdaderos supervivientes del mercado literario. Soy un lector empedernido, tengo gustos muy eclécticos a la hora de elegir lecturas y resulta además que lo que más divierte comprar son libros. Tengo un problema con esto. Creo que mi biblioteca no se la acabarán de leer ni en mis próximas tres generaciones. El que tengo ahora mismo entre manos es 'El asesino dentro de mí', de Jim Thompson. Os lo recomiendo si os gusta el género policiaco y noir”.
Accesorios favoritos: “Las gorras y las zapatillas. Me gusta mucho el rollo urbano. Llevo usando gorras desde que tenía 15 años; debo tener una colección de 20 o 30”.
Una puesta de sol en la memoria: “Inigualables las que disfruto siempre que puedo en El Palmar y Zahara de los Atunes, en Cádiz”.
Mi monumento favorito en el mundo: “Cualquiera que tenga que ver con la Roma imperial. Sería imposible decidirme por uno. Creo que, en otra vida, viví por allí, en el Trastèvere, que es como la Triana romana”.
Viaje pendiente: “A Walt Disney World, por supuesto, con mis niños”.
“Es un sueño largamente acariciado y esto seguro que para nosotros será una inyección de fantasía: castillos, fuegos artificiales, atracciones míticas y esa sensación de estar dentro de una película. El problema será que queramos quedarnos a vivir allí”.
Convertido en un rostro omnipresente de Atresmedia, Roberto Leal (Alcalá de Guadaira, 1979) atraviesa un momento profesional pletórico. Y es que el polifacético presentador y periodista sevillano acaba de celebrar su quinto aniversario al frente del archifamoso 'Pasalabra' —con el que lidera las tardes en Antena 3—, sigue siendo el director de orquesta del concurso 'El desafío' —demostrando que, si se quiere, se puede— y hasta ha tenido tiempo de fundar su propia productora audiovisual, Blondloyal.