Yates boutique, puertos pequeños y el lujazo de viajar sin prisas, multitudes ni 'dress codes' rancios: ¿embarcas?
Windstar propone nuevas rutas por Italia, Grecia, las islas británicas, Islandia y Japón, con escalas prolongadas, puertos menos concurridos y la comodidad de viajar en barcos pequeños y elegantes de los que acabas enamorándote
El Wind Surf es el velero insignia de la compañía estadounidense Windstar Cruises, el niño bonito. (Cortesía)
El Wind Surf es el velero insignia de la compañía estadounidense Windstar Cruises, el niño bonito. Sus cinco mástiles y siete grandes velas le confieren la silueta de un yate clásico, aunque sus dimensiones, instalaciones y sistemas de navegación corresponden a los de un pequeño crucero de alta gama.
Puerto de Barcelona. Moll Adossat. Terminal B. Ha llegado el momento de subirnos a este yate con historia y mucha personalidad del que, irremediablemente, acabaremos enamorándonos. La primera buena impresión nos la proporciona su preciosa silueta; la segunda, la del capitán y su equipo tendiéndonos las manos e invitándonos a disfrutar a bordo durante la breve travesía de tres noches que nos conducirá hasta el sur de Francia, con desembarcos en Sète y Collioure, para concluir la singladura en Tarragona.
El Wind Surf es el velero insignia de la naviera estadounidense Windstar Cruises.
Nuestro alegre velero, de aquí en adelante nuestra casa sobre el mar, puede transportar un máximo de 342 pasajeros, una cifra muy alejada de los varios miles que alojan los grandes cruceros; en ocasiones, ciudades enteras. Windstar resume su propuesta con un lema de lo más perfecto, ya que presumen de estar 'a 180 grados de lo ordinario' y, en verdad, lo está: barcos de menor capacidad, un ambiente informal y un contacto mucho más directo con la tripulación, el mar y los destinos.
Construido en Francia y renovado en 2019
Nuestro Wind Surf fue construido en 1989 en los astilleros franceses Société Nouvelle des Ateliers et Chantiers du Havre. Su nombre original fue Club Med I y fue adquirido por Windstar en 1998.
En la actualidad, navega bajo bandera de Bahamas y su última gran renovación se completó en noviembre de 2019, con la actualización de salones, zonas comunes y servicios a bordo. Y es que el Wind Surf, pese a estar al día en todo, conserva cierto aire retro que fascina desde el primer momento.
El barco mide 162 metros en la línea de flotación. Si se incluye la estructura que sobresale por la proa, su longitud total alcanza aproximadamente los 189 metros, casi el equivalente a dos campos de fútbol colocados uno detrás de otro.
Tiene 20 metros de anchura y un calado de unos 5 metros, la profundidad que alcanza la parte sumergida del casco. Dispone de seis cubiertas para pasajeros y cuenta con un volumen interior de 14.745 toneladas brutas.
¿A qué vienen todos estos números? Son para entender que estas dimensiones le proporcionan a este velero más flexibilidad que la de los grandes cruceros a la hora de acceder a puertos, marinas y zonas de fondeo de menor profundidad. Es decir, nuestro Wind Surf —y los otros barcos de Windstar— atraca donde otros no pueden.
El tamaño y el calado no garantizan por sí solos la entrada en cualquier puerto, ya que también influyen las instalaciones disponibles, las condiciones del mar y las normas locales. Sin embargo, permiten diseñar itinerarios con escalas menos habituales y, en algunos casos, acercarse más al centro de las ciudades, evitando puertos industriales y largos desplazamientos por carretera.
Destinos más cercanos y escalas más largas
Los itinerarios de Windstar incluyen, según la ruta, escalas prolongadas, salidas tardías y noches en puerto. La intención es que los pasajeros dispongan de más tiempo para recorrer cada lugar y no limiten la visita a unas pocas horas.
Esta forma de viajar se apoya tanto en el tamaño de los barcos como en una planificación que concede mayor importancia a las escalas y reduce, cuando es posible, los traslados desde puertos alejados de los centros urbanos.
A día de hoy, Windstar Cruises opera una flota de siete barcos: los veleros Wind Surf, Wind Star y Wind Spirit, y los yates con suites Star Pride, Star Breeze, Star Legend y Star Seeker, este último incorporado al servicio el pasado diciembre. La compañía ampliará la flota a ocho unidades con el Star Explorer, que se encuentra en proceso de transformación y tiene previsto comenzar su primera temporada en diciembre de 2026.
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Comienza nuestra aventura. Nuestras siete velas se despliegan al ritmo majestuoso de 'Conquest of Paradise' de Vangelis, tema principal de la película '1492: La conquista del paraíso' (1992). Atrás queda el perfil de Barcelona. Los pulmones se llenan de yodo y Mediterráneo y nuestro corazón de luz y alegría.
En verdad, nuestro viaje fue diseñado para cuadrar el calendario de los grandes itinerarios anunciados por Windstar para 2026 y 2027, entre los que encontramos las siguientes tentaciones: Italia y el atractivo de las islas Eolias (viaje de ida y vuelta desde Civitavecchia, Roma, a bordo del Wind Spirit; del 30 de julio al 6 de agosto de 2026. Desde 1.846 euros por persona) o Tesoros de las islas griegas (viaje de ida y vuelta desde El Pireo, Atenas, a bordo del Wind Star; del 8 al 15 de agosto de 2026. Desde 2.547 euros).
Hay más: Exploradores gaélicos (viaje desde Leith, Edimburgo, hasta Dún Laoghaire, Dublín, a bordo del Star Explorer; del 4 al 12 de agosto de 2027. Desde 4.593 euros), Alrededor de Islandia: eclipse solar total (viaje de ida y vuelta desde Reikiavik, a bordo del Star Pride; del 10 al 17 de agosto de 2026. Desde 7.981 euros) y Gran Japón (viaje desde Osaka, Kioto, hasta Tokio, a bordo del Star Seeker, del 16 al 26 de septiembre de 2026. Desde 8.987 euros).
Cinco mástiles y velas funcionales
Los cinco mástiles del Wind Surf alcanzan hasta 67,5 metros de altura, aproximadamente lo mismo que un edificio de más de veinte plantas. De ellos se despliegan siete velas triangulares, con una superficie conjunta cercana a los 2.600 metros cuadrados. Están fabricadas en dacron, un tejido de poliéster utilizado habitualmente en navegación por su resistencia y durabilidad.
Las velas no son un simple elemento decorativo: cuando las condiciones de viento son favorables, contribuyen realmente a impulsar el barco. Se despliegan y recogen de forma automática y se controlan desde el puente mediante un sistema informatizado; pero el Wind Surf no depende exclusivamente del viento. Su sistema de propulsión combina las velas con cuatro grupos generadores diésel, que producen electricidad para alimentar dos motores de propulsión.
Este sistema permite mantener los itinerarios, navegar cuando no hay suficiente viento y realizar con precisión las maniobras de entrada y salida de los puertos.
Con los motores, el barco alcanza una velocidad aproximada de entre 19 y 22 kilómetros por hora. Cuando el viento acompaña y las velas contribuyen al avance, puede acercarse a los 28 kilómetros por hora.
Una tripulación numerosa para un barco pequeño
Los 342 pasajeros son atendidos por una tripulación internacional de alrededor de 210 personas, lo que equivale aproximadamente a un tripulante por cada 1,6 viajeros. Si tuviésemos que hablar de una nacionalidad predominante, esa sería la filipina, sin duda, profesionales de altísimo nivel.
Esta proporción favorece un servicio más personalizado y permite que la tripulación conozca mejor las preferencias de los pasajeros. Windstar define los ambientes de sus barcos como informales pero elegantes, atentos y sofisticados, aunque sin códigos estrictos de vestimenta ni protocolos rígidos. Es decir: ma-ra-vi-lla.
Camarotes y suites
El barco dispone de 171 camarotes y suites, generalmente preparados para dos personas y todos ellos con vistas al mar. La mayoría de los camarotes tienen unos 18 metros cuadrados.
También hay 17 suites de 35 metros cuadrados, equipadas con dos baños; una suite 'oficial' de 22,5 metros cuadrados y dos suites premium situadas junto al puente, de aproximadamente 46 metros cuadrados.
Restaurantes sin turnos
Nuestro velerito ofrece un sistema de comedor abierto que permite a los pasajeros cenar cuando quieran y con quien quieran, sin mesas asignadas ni turnos obligatorios. El restaurante principal, Amphora, sirve cocina internacional y platos elaborados con productos de temporada inspirados en los destinos.
Candles ofrece cenas al aire libre con carnes y brochetas a la parrilla, mientras que Stella Bistro, exclusivo del Wind Surf, está especializado en cocina de inspiración francesa. Veranda funciona como bufé para desayunos y almuerzos.
Piscina, spa y deportes acuáticos
Uno de sus elementos más característicos de este barco es su plataforma de deportes acuáticos situada en la popa. Cuando las condiciones del mar y el lugar de fondeo lo permiten, los pasajeros pueden practicar kayak, paddle surf, windsurf, esquí acuático, vela, wakeboard o esnórquel.
Esta plataforma permite acceder directamente al agua desde el barco y convierte el mar en una parte activa de la experiencia, más allá de su contemplación desde cubierta.
En los espacios comunes encontraremos varios bares y salones, una piscina, dos bañeras de hidromasaje, gimnasio, salón de belleza, tienda y zonas exteriores de descanso.
El spa ofrece masajes, tratamientos corporales y faciales, manicura, pedicura, aromaterapia, acupuntura y servicios de peluquería.
El barco dispone también de centro médico con un facultativo a tiempo completo.
Puente abierto
El Wind Surf mantiene una política de puente abierto, poco habitual en los grandes cruceros. Salvo durante maniobras o situaciones en las que sea necesario restringir el acceso, los pasajeros pueden visitar el puente de mando, observar las cartas de navegación y conversar con el capitán o los oficiales de guardia.
La posibilidad de conocer el lugar desde el que se gobierna el barco ayuda a entender mejor la navegación y refuerza la relación con la tripulación.
La naviera
En la actualidad, Windstar Cruises opera una flota de siete barcos (ocho a finales de este año) que recorren Europa, el Caribe, Centroamérica, Alaska, Asia, Australia, Nueva Zelanda y el Pacífico Sur, además de mantener operaciones durante todo el año en Tahití. Si ya te has visualizado a bordo, normal, mira tu calendario y entra en Un mundo de cruceros.
La compañía realiza escalas tanto en destinos populares como en puertos alejados de las rutas habituales y dispone de interesantes excursiones en tierra.
Su propuesta se basa en itinerarios con numerosas escalas, atención personalizada, experiencias vinculadas a los destinos y una gastronomía de alto nivel asesorada por la Fundación James Beard.
James Beard (1903-1985) fue un chef, escritor, profesor y presentador estadounidense, considerado figura clave en la consolidación de la cocina moderna estadounidense.
Windstar Cruises pertenece a The Anschutz Corporation, grupo empresarial estadounidense propietario también de activos turísticos y hoteleros y de la compañía de entretenimiento AEG.
El Wind Surf es el velero insignia de la compañía estadounidense Windstar Cruises, el niño bonito. Sus cinco mástiles y siete grandes velas le confieren la silueta de un yate clásico, aunque sus dimensiones, instalaciones y sistemas de navegación corresponden a los de un pequeño crucero de alta gama.