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ANIVERSARIO

'Desengaño', la película que se atrevió a hablar de divorcio, infidelidad y crisis matrimonial hace 90 años

Repasamos los temas y las anécdotas de una de las joyas de William Wyler, estrenada en septiembre de 1936 y presente en el catálogo de Filmin. Una de las películas más brillantes e insólitas de Hollywood.

Foto: Walter Huston y Ruth Chatterton, matrimonio mal avenido en 'Desengaño'. (IMDB)
Walter Huston y Ruth Chatterton, matrimonio mal avenido en 'Desengaño'. (IMDB)

A priori, un jubilado (o prejubilado) no parecía la persona más idónea para protagonizar una película en el glamuroso Hollywood de los años 30.

Pero Sam Dodsworth, al que dio vida Walter Huston (patriarca de ese ilustre apellido en el que también estarían su hijo John y su nieta Anjelica), no era un jubilado cualquiera.

En el plano que abre ‘Desengaño’, lo vemos mirando con nostalgia su vieja fábrica de coches, a punto de decir adiós a ese universo, a esa rutina laboral que, durante mucho tiempo, ha sido su modo de vida.

placeholder El plano inicial de 'Desengaño'. (Filmin)
El plano inicial de 'Desengaño'. (Filmin)

Libre de las obligaciones del trabajo, es hora de viajar por Europa con su esposa Francis (una frívola y maravillosa Ruth Chatterton), de descansar y de descubrir una nueva forma de entender el mundo; el despertar que solo ocurre cuando no se trabaja.

Pero Sam no cuenta con que su Francis es una mujer mucho más superflua de lo que él pensaba; con que su esposa tiene un miedo patológico a perder la juventud y es vulnerable a los encantos de cualquier playboy.

placeholder Poster original de 'Desengaño'.
Poster original de 'Desengaño'.

Surge la crisis matrimonial, fruto de descubrir que tu esposa o tu marido, la persona con la que has compartido cama, penas y alegrías durante años, no es quien tú pensabas. Surge la posibilidad de un divorcio. "Mi mujer es más joven y más divertida. A mí me gusta la tranquilidad. Quizá me estoy haciendo viejo", dice en una secuencia.

Esos son los temas de los que hablaba esta, una de las mejores películas de William Wyler y también una de las más desconocidas de una filmografía en la que sobresalen taquillazos como ‘Ben-Hur’ (1959) o ‘Los mejores años de nuestra vida’ (1946).

Una novela y una obra teatral

El origen de la historia estaba en una novela de Sinclair Lewis que, tiempo después, se convirtió en una obra de teatro de Sidney Howard, el hombre que pasaría a la historia como el guionista definitivo de ‘Lo que el viento se llevó’, por la que logró un Oscar póstumo. Wyler se sintió tan atraído por aquel duro relato sobre un matrimonio descosido que propuso llevarlo al cine al productor Samuel Goldwyn.

placeholder Ruth Chatterton y Walter Huston en 'Desengaño'. (Filmin)
Ruth Chatterton y Walter Huston en 'Desengaño'. (Filmin)

El magnate, que siempre se atrevió a ir un poco más lejos de lo que podían hacerlo en Metro-Goldwyn-Mayer o Paramount, sacó las cartas de productor independiente y logró una de las grandes obras maestras paridas por su estudio.

El demonio en la silla del director

Conocido por repetir tomas y exigir lo máximo de sus actores (es legendaria su relación de amor-odio con la iracunda y brillante Bette Davis), William Wyler convirtió la vida de algunos de sus intérpretes en un dulce infierno. Sabían que era un gran director, pero que también podía ser Lucifer si se lo proponía. Y durante este rodaje se lo propuso muy a menudo.

David Niven recordaba que Wyler “se convirtió en un demonio en el momento en que su trasero se posó en la silla de director”.

David Niven, que dio vida a uno de los potenciales amantes de la esposa, estaba muy orgulloso de la cinta, pero recordaba que Wyler “se convirtió en un demonio en el momento en que su trasero se posó en la silla de director”.

placeholder Chatterton y Mary Astor en un afiche de la película. (IMDB)
Chatterton y Mary Astor en un afiche de la película. (IMDB)

Ruth Chatterton, toda una diva en plató, tampoco fue una florecilla fácil de domar. Wyler quería que su personaje no cayese en el cliché ni fuese la típica villana que convierte en un infierno la vida de su plácido marido.

Pero al realizador le era muy difícil aplacar los aires de grandeza de la actriz, que tendía a la exageración continua. Chatterton, que se hacía tratamientos faciales a diario y tenía un temor compulsivo a envejecer, intentó abofetearlo, según algunas crónicas, y, durante una jornada de rodaje, se encerró en su camerino después de enfadarse como una energúmena.

Mary Astor vivía horas complicadas por culpa de su propio divorcio.

Otra pieza del rompecabezas fue la inolvidable Mary Astor. Años antes de ser la mujer pérfida de ‘El halcón maltés’, la actriz, que en ‘Desengaño’ es la única mujer capaz de entender al protagonista y su sufrimiento matrimonial (lo cual compensa la tendencia misógina que podemos intuir desde nuestra perspectiva actual), vivía horas complicadas por culpa de su propio divorcio.

placeholder Huston en el que es, sin duda, el mejor personaje de su carrera actoral. (Filmin)
Huston en el que es, sin duda, el mejor personaje de su carrera actoral. (Filmin)

Su ex había utilizado los diarios personales de la actriz para demostrar que había tenido una aventura con el dramaturgo George S. Kaufman.

Un escándalo nacional que, en tiempos de puritanismo y prejuicios machistas, casi torpedea la reputación de ‘Desengaño’ incluso antes de estrenarse.

Una maravilla adelantada a su tiempo

Poco tuvo que temer Wyler, ya que su película era una maravilla cinematográfica que acabarían apreciando hasta los más cínicos.

'Desengaño' contiene planos que siguen dejándonos con la boca abierta.

Su fino bisturí para diseccionar el matrimonio, apoyado por la fotografía de Gregg Toland, fue bendecido por todos. El genial ‘cinematographer’ exploró como nunca la profundidad de campo para conseguir planos que siguen dejándonos con la boca abierta.

placeholder Chatterton, la esposa 'villana' de la historia. (Filmin)
Chatterton, la esposa 'villana' de la historia. (Filmin)

Además de su capacidad visual, la historia de Sam y Francis Dodsworth era de una modernidad insólita para la época.

La soledad de la jubilación, las segundas juventudes mal entendidas o las estrictas normas sociales que obligaban a una persona a permanecer atada a otra de por vida parecen hoy más propias de los años 60 que de un tiempo, el de la Gran Depresión, en el que la gran preocupación del público era tener algo que llevarse a la boca.

Fue la primera película nominada a mejor actor y mejor actriz de reparto en los premios de la Academia.

‘Desengaño’ fue la primera película nominada a mejor actor y mejor actriz de reparto en los premios de la Academia, junto con ‘Al servicio de las damas’, otra de las joyas de aquel año.

placeholder Huston y Astor en un plano de la película. (Filmin)
Huston y Astor en un plano de la película. (Filmin)

Los años han hecho que envejezca como el buen vino, ya que muchos de sus planteamientos sociales, el existencialismo de sus imágenes o las dudas que plantea sobre la madurez siguen más vigentes que nunca.

¿Quién no ha llegado a cierta edad y ha descubierto que todo lo que había construido en su vida de pareja no era más que una larga mentira? Como dijo otra gran heroína del cine clásico (Escarlata O’Hara, quizá la más grande): “Y pensar que todo este tiempo he amado algo que ni siquiera existe”.

Ver ‘Desengaño’ sigue removiendo 90 años después de su estreno.

Tal vez eso sea lo que se pregunta el personaje de Walter Huston en esta película y muchos de los que estén leyendo este artículo. Por eso, ver ‘Desengaño’ sigue removiendo 90 años después de su estreno.

*'Desengaño' puede verse a través de Filmin

A priori, un jubilado (o prejubilado) no parecía la persona más idónea para protagonizar una película en el glamuroso Hollywood de los años 30.

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