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PANDEMIA

Cayetano Rivera, del perfil bajo a nuevo mesías del toro

El hijo de Paquirri se ha convertido sin quererlo en portavoz del mundo taurino en esta pandemia. Se le escucha y está en la sombra de muchas de las acciones que se están llevando a cabo

Foto: Cayetano Rivera Ordóñez, en una imagen de archivo. (Getty)
Cayetano Rivera Ordóñez, en una imagen de archivo. (Getty)
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Hablamos con un aficionado legendario de Las Ventas sobre el papel protagonista de Cayetano Rivera estas últimas semanas. "Cayetano es una persona cultivada, ha estudiado algo de Imagen en Estados Unidos. Su camino en el toreo empezó tarde, es un torero artista. Mucho más preparado que la media. Y desde luego yo no dudo de que su postura sea la de defender a todo el mundo serio y trabajador de los toros, de manera totalmente generosa. Se ha movido en otros ambientes que le han proporcionado una pátina de saber estar. También tienes que tener en cuenta que es hijo y nieto de toreros, que se ha criado con la cuadrilla de su padre, con la gente de su abuelo. Para él son su familia".

Cayetano ha convivido con la fama desde que nació. Es nieto, hermano e hijo de torero. Su devenir personal y profesional ha ocupado un gran espacio en las revistas y los programas del ramo, aunque de los tres hijos de Paquirri ha sido el que menos ha buscado la fama. Estudió en el internado Beau-Soleil, en los Alpes suizos, habla perfectamente francés e inglés, hizo producción de cine en Los Ángeles, siempre se ha salido del guion que le venía marcado... Siempre, hasta que con 28 años decidió dejarlo todo y vestirse de luces por primera vez.

Cayetano Rivera y Eva González, en el bautizo de su hijo. (Sevilla Press)
Cayetano Rivera y Eva González, en el bautizo de su hijo. (Sevilla Press)

Entonces tuvo que lidiar con todo el peso de su apellido (para lo bueno y para lo malo) y lograr que le tomaran en serio. Tuvo un parón (volvió a estudiar), pero regresó a los ruedos. Y ahora, cuando acababa de firmar su temporada más completa, con momentos memorables para él como las cuatro orejas de Pamplona o la pasada Feria de Málaga, ha llegado el coronavirus para romper la racha. "Tengo hambre de toreo", anunciaba hace unos meses en la revista 'Aplausos'. "Voy a por todo lo que algunos han dicho que no puedo conseguir". Nadie contaba con esto.

El parón profesional en las plazas ha obrado una metamorfosis en Cayetano, que ha salido de su perfil bajo para convertirse en el nuevo mesías del mundo del toro. Está en la sombra de muchas de las acciones que se están llevando a cabo, convirtiéndose en motor y portavoz del movimiento taurino que reclama más ayudas para el sector, en pleno parón por la crisis sanitaria. "Habla y le escuchan", resume un periodista del ramo, "él entiende de estas cosas". Cayetano es, día sí, día también, protagonista de la polémica. Ha hablado en Telecinco, cuelga vídeos para mostrar su postura, se enzarza con actores como Daniel Guzmán o Sara Sálamo si es menester. Eso, "a pesar de que es un gran tímido". Por defender lo suyo y a los suyos de los que argumentan que el Gobierno no debería subvencionar a quienes se dedican a matar animales. Dos posturas irreconciliables, las de los toreros y los animalistas que hoy, en esta España bipolar, se hacen carne en encendidos debates. Y Cayetano los lidera casi todos.

El hijo de Paquirri no habla por él, dicen, sino por toda la gente que depende de que salga a torear. "Aquí en el toro, ricos son tres", explican en la Fundación Toro de Lidia, "los demás se han tirado todo el invierno sin trabajar y ahora llega esto, están ahogados. La gente está pasando hambre". Porque "si la figura no torea, nadie come". "Piensa en el campo, por cada toro que se lidia viven 15 en una ganadería".

Cayetano, en la Feria de San Lucas. (EFE)
Cayetano, en la Feria de San Lucas. (EFE)

"Las figuras llevan siempre una misma cuadrilla. Aunque muchos toreros, en días que no actúan, permiten a su gente atender otros contratos, generalmente con gente que empieza. A América actualmente no suelen llevar la cuadrilla completa, los grandes llevan a alguno de su máxima confianza. Antes las figuras iban con todos, pero ahora se gana menos comparativamente y resulta caro", explican. "Una cuadrilla está formada por tres banderilleros, dos picadores, un mozo de espadas y el ayuda del mozo de espadas. Aquí no se cuenta con el apoderado y, actualmente, jefe de prensa y veedores (expertos que van a las ganaderías a ver los toros que va a matar el torero y quitar los que no le gusten), algún asesor y por supuesto el chófer. Los grandes solían tener dos. El de la cuadrilla y el del torero. Hoy van todos en la furgoneta. Aunque en los viajes largos el torero va en avión o AVE y los demás en la furgo... En fin, hay bastante gente alrededor. Mucha en el caso de las figuras, aunque cada vez menos, según la categoría del torero", cuenta un gran conocedor de los entresijos taurinos.

En total, se calcula que unas 200.000 familias dependen de este sector. Gente que está reclamando las mismas ayudas para el sector taurino que "para el resto de las industrias culturales". "La tauromaquia exige el lugar principal que le corresponde entre las industrias culturales por su tradición, peso económico y respaldo social, dice Cayetano. "Tirar a una cabra desde un campanario era una tradición y tenía respaldo social y eso no lo convierte en cultura. Es barbarie. El cine, la música.. son universales. El toreo una anomalía española. Para ti puede ser arte pero eso no significa que lo sea. Poned vosotros la pasta", le responde uno de los tuiteros más aclamados en el ruedo azul.

Joselito murió con 25 años, el pasado 16 de mayo hizo cien años. "Dejó un capital de cuatro millones de pesetas de la época, de haberlo querido podría haberse comprado medio Madrid", asegura un periodista taurino. Pero el negocio ya no es el que era. "Hoy el más taquillero es Roca Rey, aunque eso depende de la categoría de la plaza y de su tirón en taquilla. Cayetano, pienso, puede estar entre 25.000 y 30.000 euros por tarde de media". De ahí se paga el sueldo de los profesionales que dependen de él. "De todas formas han perdido mucho en relación con los antiguos. Antes una figura con el producto de una temporada se compraba una finca".

Cayetano gestiona sus cosas taurinas a través de la empresa Mitraditi, habilitada para la "organización de toda clase de espectáculos taurinos, la representación y contratación de profesionales taurinos, tales como matadores de toros, novilleros, rejoneadores o subalternos, etcétera". Según el Registro Mercantil, en datos del año 2018, esta empresa tiene cuatro empleados fijos (un chófer y tres profesionales taurinos), además de dos hipotecas. Ese año cerró el ejercicio en números rojos, con cerca de 100.000 euros de pérdidas.

Aparte de los toros, Cayetano tiene, como su hermano Francisco Rivera, una vena emprendedora que le ha llevado a aventurarse en negocios de todo tipo. En 2016 vendió su participación en dos restaurantes madrileños en los que había invertido años antes junto a Santiago Segura. Entonces se centró en el mercado del lujo en Marbella, a través de Kara Real Estate Premium, una inmobiliaria localizada en Puerto Banús que mantiene abierta con otro socio. Entre sus otras inversiones, además de una empresa dedicada a la chatarra, tiene a medias con Francisco la gestión de El Recreo de San Cayetano. Ninguna de estas compañías ofrece números especialmente alentadores, por cierto.

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