El deseo de Cristina Pedroche para celebrar 10 años de casada con Dabiz Muñoz que el chef no le concede: una segunda boda por la Iglesia
La presentadora calienta ya motores para las Campanadas de 2025 anunciando novedades en la retransmisión y pensando ya en vestirse de blanco (esta vez sí)
Cristina Pedroche y Dabiz Muñoz, en una imagen de archivo. (Gtres)
Cristina Pedroche reaparecía esta tarde del jueves 23 de octubre por primera vez en televisión desde que se convirtió en madre de su segundo hijo el pasado 18 de julio. Su regreso se ha hecho esperar, a pesar de que el medio es también el lugar donde trabaja. La razón la confesó ella hace semanas en redes: “Aunque muchísimos me apoyasteis y me mandasteis cariño, creo que todo el odio que recibí [tras el parto de su primer hijo] también contribuyó a hundirme un poco más en el hoyo en el que el posparto me estaba metiendo”.
Mujer precavida vale por dos y esta vez decidió eliminar todo el ruido mediático y centrarse en ella y en sus dos hijos. Por eso no ha sido hasta ahora que ha vuelto a sentarse en un plató de televisión, en el de ‘Y ahora Sonsoles’. Lo hacía para hablar por primera vez de su segunda maternidad y también para dar una gran noticia sobre la cita anual más especial para presentadora: las Campanadas 2025.
Pero esta reaparición en el programa de Sonsoles Ónega casi coincidía también con una fecha muy especial para ella y para el chef: el décimo aniversario de boda. Pedroche y Muñoz se convirtieron en marido y mujer un 24 de octubre de 2015 en una inusual boda para dos celebridades como ellos: en su casa, ante notario, con la única presencia de los padres de ellos y vestidos con vaqueros y zapatillas.
Lo hacían al día siguiente de que el chef estuviese oficialmente divorciado. "Quizá tanta prisa hizo que no hiciéramos nada especial", contó la presentadora por aquel entonces a ‘¡Hola!’. "Qué más da el cómo se haga la boda, lo importante es ser felices. Y yo lo soy desde que conozco a David. Lo más importante no es lo que llevara puesto, es que unimos nuestras vidas para siempre".
Cristina Pedroche y David Muñoz, en su última aparición pública. (Flikr El Hormiguero)
En cambio, ahora, 10 años después y con una familia ya formada, Cristina Pedroche quiere hacer las cosas diferentes. “Yo me quería casar otra vez, pero no me lo ha pedido”, confesó en plató. Y nada de ‘de prisa y corriendo’, la presentadora quiere que sea como Dios manda -nunca mejor dicho-: por la Iglesia y vestida de blanco. “La nueva Pedroche”, asegura.
Aunque todavía no hay anillo de pedida, Cristina Pedroche sabe ya cómo quiere que sea: "En la Iglesia de mi barrio. En la calle de los Pedroches hay una iglesia, Santa Eulalia, y ahí es donde bauticé a Laia y donde bautizaré a Isai". Solo falta que el chef, como ya hizo la anterior vez (con croquetas de por medio), haga la gran pregunta.
Cristina Pedroche, 12 años presentando las Campanadas
Este 2025 se cumplen 12 años desde que Cristina Pedroche apareció por primera vez en la pequeña pantalla para recibir con millones de españoles el nuevo año tomándose las 12 uvas. Coincidiendo con una cifra tan significativa, la presentadora venía también con sorpresa para el próximo 31 de diciembre: “Por primera vez en la historia las Campanadas no será al uso, será el gran evento del año, la Super Bowl de las Campanadas: una retransmisión simultánea en Antena 3, La Sexta y Atresplayer”.
El look de Cristina Pedroche para las Campanadas de 2026. (EFE)
“Va a ser a lo grande”, dice emocionada. “Voy a ser la Beyoncé de Vallecas”. Lo hará, de nuevo, de la mano de Alberto Chicote y en la emblemática terraza de su restaurante en la Puerta del Sol de Madrid. Su look será trabajo de Josie, artífice de sus looks más virales de los últimos años. “El traje está más que preparado. Hay cosas que están en el aire para estos últimos meses”, reconoció.
Cristina Pedroche reaparecía esta tarde del jueves 23 de octubre por primera vez en televisión desde que se convirtió en madre de su segundo hijo el pasado 18 de julio. Su regreso se ha hecho esperar, a pesar de que el medio es también el lugar donde trabaja. La razón la confesó ella hace semanas en redes: “Aunque muchísimos me apoyasteis y me mandasteis cariño, creo que todo el odio que recibí [tras el parto de su primer hijo] también contribuyó a hundirme un poco más en el hoyo en el que el posparto me estaba metiendo”.