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María Teresa Rodríguez, la viuda valiente que convirtió Galletas Gullón en un gigante
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María Teresa Rodríguez, la viuda valiente que convirtió Galletas Gullón en un gigante

Felipe VI entrega hoy el Premio Reino de España a la Trayectoria Empresarial a la presidenta de honor de Galletas Gullón, impulsora del mayor grupo galletero familiar del país

Foto: Felipe VI con María Teresa Rodríguez, en las instalaciones de Gullón. (EFE A. Alvarez)
Felipe VI con María Teresa Rodríguez, en las instalaciones de Gullón. (EFE A. Alvarez)

El rey Felipe VI entrega hoy en el Palacio de El Pardo el IX Premio Reino de España a la Trayectoria Empresarial a María Teresa Rodríguez Sáinz-Rozas, presidenta de honor de Galletas Gullón. El galardón, una reproducción de una medalla al mérito de la época de Carlos III, distingue décadas de trabajo al frente de una empresa que ha transformado por completo la industria galletera española y se ha convertido en un motor social y económico para Aguilar de Campoo (Palencia).

Rodríguez, conocida en su entorno como Telle, es la figura central de la expansión de Gullón durante los últimos cuarenta años. A sus 84 años, recibe el reconocimiento institucional por una trayectoria marcada por la tenacidad, la visión estratégica y una capacidad excepcional para profesionalizar y modernizar una compañía familiar hasta situarla entre los grandes grupos del sector en Europa.

Del duelo a la dirección: el giro inesperado de una vida

Nacida en Aguilar de Campoo en 1942, María Teresa Rodríguez llevaba una vida dedicada a su familia cuando en 1983 un accidente de tráfico acabó con la vida de su marido, José Manuel Gullón, heredero de la tercera generación de la galletera. Con cuatro hijos y una empresa clave para el empleo local, asumió la presidencia del consejo con apenas 41 años, pese a no haber ejercido hasta entonces tareas ejecutivas.

placeholder Mariano Rajoy le concede un reconocimiento a María Teresa Rodríguez. (EFE)
Mariano Rajoy le concede un reconocimiento a María Teresa Rodríguez. (EFE)

En los primeros meses contó con el apoyo de sus hermanos y del abogado Miguel Doménech, pero pronto entendió que la continuidad del proyecto dependía de reforzar la gestión desde Aguilar. Esa convicción cristalizó en 1986 con la llegada de Juan Miguel Martínez Gabaldón como director general, un fichaje que marcaría el inicio de la transformación industrial de la compañía.

Reinversión total, expansión y liderazgo en innovación

La alianza entre Rodríguez y Gabaldón dio paso a una estrategia clara: reinvertir todos los beneficios, modernizar la producción y apostar por la innovación. En 1986, Gullón tenía tres líneas de producción y 150 empleados; hoy cuenta con dos de las fábricas más avanzadas de Europa y emplea a más de 2.200 trabajadores.

placeholder María Teresa Rodríguez, con su medalla. (EFE)
María Teresa Rodríguez, con su medalla. (EFE)

La empresa fue pionera en España en la galleta integral y en lanzar productos sin azúcar a principios de los 90, categorías que consolidaron su liderazgo en la llamada “galleta salud”. En 2024, Gullón superó los 697 millones de euros de facturación y exporta a más de 120 países, un crecimiento que ha contribuido a dinamizar la economía de toda la comarca palentina.

El enfrentamiento con sus hijos

La trayectoria de Rodríguez no estuvo exenta de momentos críticos. En 2009, sus hijos varones intentaron relevarla del cargo en un proceso que tensó al máximo las relaciones familiares. La empresaria respondió defendiendo su posición accionarial —controlaba el 55% del capital y el 80% de los derechos de voto— y convocó una junta extraordinaria que acabó celebrándose de manera insólita en el interior de su coche, acompañada de una notaria, al impedírsele el acceso a las instalaciones.

placeholder El rey, María Teresa y parte de la plantilla en una visita del monarca a la sede de Gullón. (EFE)
El rey, María Teresa y parte de la plantilla en una visita del monarca a la sede de Gullón. (EFE)

Galletas Gullón es mi vida y nadie tiene derecho a arrebatármela”, afirmó aquel día, una frase que sigue resonando en Aguilar de Campoo y que resume su determinación.

La Justicia le dio la razón, restableció el control de la compañía y reubicó a Gabaldón. Un episodio que, según quienes la conocen, consolidó su imagen de mujer firme, austera y discreta, siempre centrada en la estabilidad de la empresa y en la protección del empleo local.

La sucesión y el legado

En 2019, Rodríguez cedió la presidencia ejecutiva a su hija Lourdes Gullón, que ya había sido su principal apoyo durante la crisis familiar. Desde entonces, la empresaria ostenta la presidencia de honor y se ha volcado en iniciativas sociales vinculadas a la educación, la inserción laboral y el desarrollo de Aguilar de Campoo.

placeholder María Teresa saluda a la reina Letizia. (EFE)
María Teresa saluda a la reina Letizia. (EFE)

Su figura es ampliamente reconocida en la localidad, donde se valora su compromiso con el empleo y su apuesta por reinvertir los beneficios para fortalecer el tejido industrial. La galletera es hoy la única firma centenaria del sector que continúa en manos de la familia fundadora.

El premio que recibe hoy de manos del Rey simboliza no solo el éxito empresarial de Gullón, sino también el carácter de una mujer que, desde la discreción y la constancia, ha logrado situar a su empresa entre las grandes del sector europeo. Un reconocimiento que llega en un momento de plena madurez del grupo y que subraya el impacto de su liderazgo en el desarrollo socioeconómico del norte de Palencia.

El rey Felipe VI entrega hoy en el Palacio de El Pardo el IX Premio Reino de España a la Trayectoria Empresarial a María Teresa Rodríguez Sáinz-Rozas, presidenta de honor de Galletas Gullón. El galardón, una reproducción de una medalla al mérito de la época de Carlos III, distingue décadas de trabajo al frente de una empresa que ha transformado por completo la industria galletera española y se ha convertido en un motor social y económico para Aguilar de Campoo (Palencia).

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