El mismo vehículo que ha usado la periodista Alexia Rivas, para normalizar la alopecia areata que sufre. A través de su perfil de Instagram, la colaboradora de 'El tiempo justo' ha querido sincerarse sobre esta enfermedad autoinmune.
Tras confesar que los últimos meses no habían sido fáciles para ella, Alexia Rivas mostró las fotografías de su cabello en las redes sociales, compartiendo cómo era la calva que se había detectado y cómo va evolucionando.
"Yo soy la típica que se mete todo en la mochila, que cuenta poco o nada a sus amigos o familia, pero parece ser que el cuerpo es sabio y grita lo que yo intento meter debajo de la alfombra. La última vez que vi a mi abuela estaba agachada dándole besos y mi madre me vio algo en la cabeza. Era una calva (ahora he descubierto que se llama calva areata y es producto del estrés). Yo nunca la había visto y de la impresión me fui corriendo al baño a vomitar", aseguró la periodista.
Alexia Rivas, mostrando su alopecia areata. (Instagram/@alexiarivas)
Un problema médico que ya está tratando con profesionales, pero con el que busca concienciar para otras personas que la sufran. "Con esto quiero deciros que no estáis solos aquellos que lo padecéis. Y que no es oro todo lo que reluce. Y que hasta las personas sentadas en los mejores platós, con los mejores peluqueros y maquilladores, sufrimos por cosas que nadie sabe", explicaba.
¿Qué es la alopecia areata?
Una confesión tras la que sus redes sociales se han llenado de mensajes de cariño y apoyo, tras los que ella misma ha querido mandar un sentido agradecimiento. Además de recomendar que lo mejor siempre es contar con apoyo profesional de los médicos especialistas. Respecto a la alopecia areata en sí, es una enfermedad autoinmunitaria en la que el propio sistema inmunológico ataca por error a los folículos pilosos, provocando la caída del cabello de forma localizada.
Lo más habitual es que aparezca en forma de placas redondas u ovaladas completamente despobladas de pelo, sobre todo en el cuero cabelludo, aunque también puede afectar a cejas, pestañas, barba o vello corporal. El origen de la alopecia areata combina factores genéticos y desencadenantes ambientales, y puede asociarse a estrés intenso, infecciones, alteraciones hormonales y la presencia de otras enfermedades autoinmunes, tal y como recogen la Academia Americana de Dermatología.
Su evolución es impredecible, hay personas que solo presentan un episodio y recuperan el cabello en pocos meses, mientras que otras sufren recaídas. No existe una cura definitiva, pero sí tratamientos médicos eficaces para frenar la inflamación y estimular el crecimiento.
Además, es importante destacar que, según el Instituto Nacional de Artritis y Enfermedades Musculoesqueléticas y de la Piel de Estados Unidos, no se trata de una enfermedad contagiosa ni producida por productos capilares. De hecho, los folículos no suelen destruirse de manera permanente, por lo que en muchos casos el cabello puede volver a crecer con el tiempo. Especialmente si se cuenta con el tratamiento médico adecuado.