Llega 'Kiss Me (Off Campus)': por qué nos encantan los romances juveniles aunque no nos los creamos
La saga 'Culpa Mía' ya tiene una posible sucesora en la historia de Hannah y Garrett, dos universitarios muy distintos pero condenados a entenderse. La adaptación de las novelas de Elle Kennedy se estrena hoy
Viendo el primer capítulo de 'Kiss Me (Off Campus)', que aterriza en Prime Video este miércoles, es fácil recordar millones de tramas similares. Hannah es una chica que trabaja como camarera para pagarse los estudios y tiene un don especial para componer música, algo que facilita su estancia en la Universidad.
Sin embargo, ahora se juega una beca y tiene que pasar de los pentagramas de Vivaldi al pop melódico aunque, según su mejor amiga, nunca se ha enamorado lo suficiente de nadie como "para ser una Taylor (Swift)".
Garrett es el guaperas que juega al hockey y aparentemente no tiene un solo problema aunque, en realidad, esté presionado por el afán de superar a su propio padre, que también fue todo un campeón de ese mismo deporte años atrás.
Desde el momento en el que ella, en plena tarea de limpieza de vestuarios, lo descubre a él completamente desnudo en la ducha, sabemos que la tensión sexual va a ser la estrella de la función.
Aunque (o precisamente por) él sea un auténtico picaflor y no busque ninguna relación y Hannah se sienta atraída por Justin, un atractivo joven que, como ella, se dedica a la música y actúa de cuando en cuando en el bar donde trabaja.
Como nos han recordado la historia del cine y la historia de la televisión y sus series, los que se pelean se desean. Ocurre desde que Clark Gable y Claudette Colbert no se soportaban pero, en el fondo, se morían por estar juntos en 'Sucedió una noche', hace ya la friolera de 92 años. Como en el clásico de Capra, la química y el enamoramiento nacen de las pequeñas trifulcas. Al menos en la ficción.
A Hannah no le interesa el hockey y a Garrett no está para los romances, pero algo les llama la atención el uno del otro.
Tanto como para que ambos hagan un trato que (pequeño SPOILER) surge al final del primer capítulo: fingirán ser novios, para que ella le ayude a él a aprobar el examen de una materia que se le da fatal y ella pueda presumir de chorbo (o la palabra equivalente que digan los veinteañeros hoy día) para llamar la atención de su atormentado y deseado Justin.
Y no hace falta ser muy listo para intuir que, conforme avancen los ocho capítulos, el trato acabará estando supeditado a la atracción. Y ese conflicto nos mantendrá con las ganas de ver más de ese deseo juvenil (y ardiente, porque no faltan las escenas de sexo) durante todos esas ocho horas.
Basada en la serie de libros de Elle Kennedy, del cual adapta el primero, 'The Deal', 'Off Campus' no reinventa la rueda pero juega con varias ventajas. La primera de ellas es la enorme sintonía entre los dos protagonistas, Ella Bright (una especie de Brooke Shields joven) y Belmont Cameli.
Bien elegidos por el departamento de casting y con una química que se hace palpable desde el minuto uno, ambos saben representar los arquetipos del deportista atormentado pero con trasfondo y la chica algo torpe pero guapísima y encantadora.
La serie, además, juega muy bien sus cartas aunque estas parezcan muy manoseadas. Por ejemplo, Allie, la mejor amiga de Hannah, está magníficamente interpretada por Mika Abdalla, aunque en el primer capítulo ya nos deje claro que solo es un soporte de la protagonista. Los que ven las secuencias entre ellas jamás se preguntan por qué apenas sabemos nada de la pobre Allie. Ya les vale a los guionistas: una conversación entre ambas gira todo el rato en torno a Hannah, sin que esta pregunte a su amiga, en ningún momento, ni un mísero '¿cómo estás?'.
Eso también forma parte de la fantasía juvenil por la que nos gustan estas historias: siempre existe ese amigo, a lo Rupert Everett en 'La boda de mi mejor amigo', que solo existe para satisfacer nuestras necesidades, escuchar nuestras penas y ni molesta, ni hace ruido ni parece tener voz propia. Todos sabemos que las relaciones de amistad, en la vida real, son mucho más complejas que eso y que para recibir también hay que dar.
En cualquier caso, en 'Off Campus' están bien metidos hasta los guiños a la icónica 'Dirty Dancing'. Y el envoltorio (no solo el referente al atractivo físico de todos los que aparecen en pantalla) es también de primera.
Un disfrute de ocho capítulos que acaba de llegar a Prime y que convierte a esta plataforma (recuerden la saga 'Culpa Mía') en una de las señeras a la hora de encontrar estos romances que se parecen poquísimo a la vida real. Y por cierto: que le den a la realidad, que ya tenemos bastantes dosis de ella en nuestro día a día.
Viendo el primer capítulo de 'Kiss Me (Off Campus)', que aterriza en Prime Video este miércoles, es fácil recordar millones de tramas similares. Hannah es una chica que trabaja como camarera para pagarse los estudios y tiene un don especial para componer música, algo que facilita su estancia en la Universidad.