Lola Herrera (90 años): "Yo no he querido nunca ser más joven, siempre he dicho la edad que tenía"
La actriz reivindica el paso del tiempo como parte natural de la vida y reflexiona sobre todo lo aprendido a través de los personajes que ha interpretado
Cumplir años no siempre se vive con naturalidad en una profesión donde la imagen y la juventud han sido históricamente un valor central. Sin embargo, algunas trayectorias demuestran que el paso del tiempo puede convertirse en una fuente de aprendizaje, autenticidad y libertad personal.
Durante su participación en Charlas Generación+, el ciclo impulsado por 'CaixaBank' y conducido por Olga Viza, Lola Herrera hizo balance de su trayectoria al cumplir 90 años. La actriz definió su carrera como un camino profundamente gratificante que le ha permitido aprender a través de los personajes femeninos que ha interpretado. Según explicó, cada papel exige comprender realidades que a veces resultan ajenas, un proceso que deja huella personal y amplía la mirada sobre la vida.
Lola Herrera reflexiona sobre la edad. (EFE)
Herrera señaló que el teatro ha sido su verdadera “universidad”, un espacio donde continúa descubriendo emociones, experiencias y formas de entender el mundo. Para ella, interpretar implica salir de una misma para convertirse en otra persona, una transformación que acaba formando parte de quien la interpreta.
A lo largo de su carrera, Herrera ha adaptado sus personajes a cada etapa vital. Durante años interpretó papeles más jóvenes debido a su aspecto juvenil, pero nunca quiso aferrarse a una imagen que no correspondiera con su realidad. Su elección fue evolucionar con el tiempo y asumir cada edad como parte del recorrido.
Su reflexión propone una mirada serena sobre el paso del tiempo y la identidad. Lejos de entender la edad como una pérdida, la concibe como una suma de vivencias, aprendizajes y conciencia personal. Una actitud que reivindica la autenticidad frente a la presión social y que conecta con una forma más honesta de habitar la propia vida.
Cumplir años no siempre se vive con naturalidad en una profesión donde la imagen y la juventud han sido históricamente un valor central. Sin embargo, algunas trayectorias demuestran que el paso del tiempo puede convertirse en una fuente de aprendizaje, autenticidad y libertad personal.