Susan Sarandon, el blanco más político antes del Goya Internacional: emoción contenida, traje dos piezas y un pin con mensaje
La actriz ha comparecido en Barcelona, donde se celebran dentro de 24 horas los Premios Goya, con un look inmaculado y una insignia por el alto al fuego en Gaza, y ha reivindicado sin miedo su activismo pese al veto que sufre en Hollywood
Susan Sarandon, emocionada en la rueda de prensa previa a los Goya 2026. (Limited Pictures)
Hay actrices que pisan una sala y la llenan sin necesidad de artificios. Susan Sarandon lo ha hecho este viernes en el Museu d’Història de Barcelona, en el Born, donde ha comparecido ante la prensa apenas 24 horas antes de recoger el Goya Internacional. La expectación era máxima, no solo por el premio que consagra una trayectoria incontestable, sino por la certeza de que, cuando habla, no deja indiferente a nadie.
La intérprete ha elegido un traje blanco de líneas puras y silueta relajada que conjugaba autoridad y sobriedad. Americana estructurada, top lencero al tono y pantalón ancho hasta el suelo han compuesto un conjunto monocromático que funcionaba como declaración de intenciones: pulcritud, serenidad y foco en la palabra. El estilismo se ha alejado del dramatismo para apostar por la claridad. Como contrapunto, unos zapatos negros de plataforma y calcetines de rayas asomando por el bajo del pantalón han introducido una nota lúdica, casi irreverente, que rebaja la solemnidad del conjunto.
En la solapa, un detalle ha roto el blanco inmaculado. Ha sido un pin rojo con una mano extendida y un corazón negro en el centro, que no es la primera vez que se ve en pantalla. El símbolo pertenece a la campaña 'Artistas por el Alto al Fuego' impulsada por intérpretes que reclaman el fin del conflicto en Gaza y que ya se dejó ver en la alfombra roja de los Oscar de 2024. Sarandon, coherente con su activismo, lo llevó visible, convirtiendo su estilismo en altavoz político.
Susan Sarandon, en la rueda de prensa previa a los Goya 2026. (Limited Pictures)
El presidente de la Academia de Cine,Fernando Méndez-Leite, lo ha resumido con una frase: "No hace falta que os explique los motivos para haberla elegido para el Goya Internacional". La decisión, ha dicho, era obvia y justa. La actriz recogerá el galardón en la ceremonia que se celebrará en Barcelona, un reconocimiento a una carrera que incluye el Oscar por 'Dead Man Walking' y décadas de personajes que han marcado el cine contemporáneo.
Pero si algo ha definido la rueda de prensa ha sido el tono firme de sus palabras. Sarandon ha elogiado la "lucidez moral" de España por su posicionamiento respecto a Gaza y ha asegurado que, en Estados Unidos, voces como la del presidente Pedro Sánchez o la de actores como Javier Bardem hacen que quienes protestan allí se sientan "menos solos". Ha hablado de esperanza, de la importancia de que una nación se alce con claridad, y sus declaraciones han sido recibidas con aplausos en una sala abarrotada.
Ha reconocido también las consecuencias personales de su postura. Ha contado que fue apartada por su agente tras acudir a una manifestación por el alto al fuego y que durante meses no pudo trabajar en Hollywood. Encontró representación en Europa y ha rodado recientemente en Italia, además de subirse a las tablas del Old Vic londinense. "Hay muchas consecuencias negativas por ser franco", admitió, antes de cuestionar el tópico de que Hollywood sea intrínsecamente progresista. A la industria, ha dicho, le importa el éxito en taquilla más que las convicciones.
Susan Sarandon, en la rueda de prensa previa a los Goya 2026. (Limited Pictures)
No ha eludido tampoco la crítica a las políticas migratorias de Donald Trump, ni el silencio que, a su juicio, se ha instalado en su país. Ha defendido el derecho a la autodeterminación de los pueblos y se ha definido como "una artista por la paz y la justicia", contraria a "matar niños en cualquier lugar".
Entre reflexión y reflexión, ha dejado caer un deseo cinéfilo: que Pedro Almodóvar le escriba cualquier papel, incluso uno de "tonta". La frase ha arrencado sonrisas y ha destensado una comparecencia intensa, en la que su lado humano ha asomado en varios momentos en los que la intérprete no ha podido contener la emoción con los ojos vidriosos.
Hay actrices que pisan una sala y la llenan sin necesidad de artificios. Susan Sarandon lo ha hecho este viernes en el Museu d’Història de Barcelona, en el Born, donde ha comparecido ante la prensa apenas 24 horas antes de recoger el Goya Internacional. La expectación era máxima, no solo por el premio que consagra una trayectoria incontestable, sino por la certeza de que, cuando habla, no deja indiferente a nadie.