Es noticia
Menú
Así se come en La Moncloa: "El menú de un presidente se decide por la agenda. Si hay una recepción internacional, el plato tiene que ser marca España"
  1. Famosos
comer como reyes

Así se come en La Moncloa: "El menú de un presidente se decide por la agenda. Si hay una recepción internacional, el plato tiene que ser marca España"

Recepciones diplomáticas, comidas ligeras y dieta mediterránea: así funcionan los fogones más deseados del país

Foto: Pedro Sánchez en Moncloa (Europa Press)
Pedro Sánchez en Moncloa (Europa Press)

Detrás de las reuniones políticas, los consejos de ministros y las recepciones diplomáticas existe un espacio mucho más silencioso, pero igual de estratégico: la cocina del Palacio de La Moncloa. Allí, cada plato tiene una función concreta y pocas decisiones se dejan al azar. Lo que se sirve en la mesa del presidente no depende únicamente del gusto personal, sino también del ritmo político y de la imagen que España quiere proyectar.

Los fogones de La Moncloa trabajan prácticamente al mismo ritmo que la agenda institucional. Las jornadas largas exigen comidas ligeras; los encuentros internacionales requieren platos capaces de representar la gastronomía española. Todo está medido, desde los ingredientes hasta los tiempos de servicio.

placeholder Pedro Sánchez y Begoña Gómez en una imagen de archivo. (Gtres)
Pedro Sánchez y Begoña Gómez en una imagen de archivo. (Gtres)

Francisco Pedro Bailo, uno de los cocineros que ha trabajado en el complejo presidencial, explicó recientemente en 'La Revuelta' que “el menú de un presidente no se decide por hambre, se decide por la agenda”. Según detalló, cuando hay reuniones extensas los platos deben ser ligeros para evitar la pesadez, mientras que en recepciones diplomáticas la prioridad pasa a ser mostrar la mejor imagen culinaria del país.

La cocina se convierte así en una herramienta institucional más. Aceite de oliva, pescados, carnes y vinos españoles forman parte habitual de unos menús donde tradición y modernidad conviven constantemente. El objetivo no es solo alimentar, sino también transmitir una identidad gastronómica reconocible.

placeholder Mariano Rajoy y Elvira Fernández, paseando. (Getty)
Mariano Rajoy y Elvira Fernández, paseando. (Getty)

Entre los nombres más conocidos de estas cocinas aparece José Roca, que comenzó trabajando como friegaplatos en 1978 y terminó convertido en jefe de cocina. También Julio González, autor del libro 'La cocina de Moncloa', donde comparte algunas anécdotas de su experiencia entre los fogones presidenciales. Según contó, logró entrar en el equipo gracias a unos crepes que convencieron durante el proceso de selección.

Las preferencias gastronómicas de los presidentes también dejan curiosidades llamativas. José Roca contó en 'La Revuelta' que Mariano Rajoy tenía especial debilidad por una gastronomía española concreta. “A Rajoy le encantaba la comida gallega”, explicó, añadiendo además que la fruta en la residencia presidencial se sirve “pelada y preparada”.

placeholder El expresidente del Gobierno José María Aznar, y la ezalcaldesa de Madrid Ana Botella (Alberto Ortega / Europa Press)
El expresidente del Gobierno José María Aznar, y la ezalcaldesa de Madrid Ana Botella (Alberto Ortega / Europa Press)

Sobre Pedro Sánchez, Francisco Pedro Bailo aseguró que mantiene una alimentación muy vinculada a la dieta mediterránea. “Come mucha proteína limpia —pollo, pavo y pescado blanco— y muchísima verdura”, señaló el chef, que lo definió como un presidente “fácil de alimentar”.

Julio González también reveló que el gasto en comida variaba especialmente según el número de recepciones internacionales organizadas en cada etapa política. Explicó que durante los mandatos de Felipe González y José María Aznar había más encuentros oficiales y visitas de mandatarios extranjeros, lo que incrementaba el movimiento en cocina. Más allá de la curiosidad sobre qué comen los presidentes, la cocina de La Moncloa refleja hasta qué punto la gastronomía puede convertirse en parte del lenguaje político y diplomático de un país.

Detrás de las reuniones políticas, los consejos de ministros y las recepciones diplomáticas existe un espacio mucho más silencioso, pero igual de estratégico: la cocina del Palacio de La Moncloa. Allí, cada plato tiene una función concreta y pocas decisiones se dejan al azar. Lo que se sirve en la mesa del presidente no depende únicamente del gusto personal, sino también del ritmo político y de la imagen que España quiere proyectar.

Noticias de Famosos Pedro Sánchez José María Aznar Mariano Rajoy Gastronomía
El redactor recomienda