Katie Holmes acaba de confirmar algo que probablemente muchas personas sospechaban desde hace tiempo: no todo el mundo que lleva décadas delante de una cámara sabe maquillarse perfecto. Y, sinceramente, se agradece bastante escucharlo así de claro. La actriz ha compartido un vídeo mientras se maquilla en el que reconoce que, en su día a día, lleva un maquillaje muy minimalista porque no se siente especialmente segura aplicándolo. “Soy una chica de los 90 y supongo que sigo pensando que seguimos ahí”, comenta entre risas.
La frase tiene bastante sentido cuando uno mira cómo ha evolucionado su imagen. Holmes nunca ha sido especialmente asociada al maquillaje muy trabajado ni a los looks excesivamente producidos. Incluso en alfombras rojas importantes suele moverse en un terreno bastante natural: piel fresca, poco contorno, labios suaves y un acabado muy fácil de llevar. Y ahora sabemos que parte de eso no es una estrategia estética perfectamente estudiada, sino pura practicidad.
Lo más interesante del vídeo, en realidad, no es tanto el maquillaje en sí, sino la herramienta que no utiliza constantemente durante todo el proceso: las brochas. Holmes prácticamente aplica el producto directamente con los dedos y va trabajando cada paso. Desde el colorete hasta el labio o las cejas. Una forma de maquillarse que se suma a la tendencia actual de usar sticks, dedos y acabados rápidos casi improvisados.
De hecho, la actriz reconoce que sigue aprendiendo cosas tan concretas como ponerse bien el colorete gracias a su maquilladora Genevieve Herr. “Me dice que siempre ponga un pequeño punto en la nariz, como cuando echas sal mientras cocinas”, explica. Ese gesto lleva tiempo circulando entre maquilladores porque ayuda a que el rubor no quede aislado únicamente en las mejillas y el rostro se vea más integrado y natural. Algo parecido al efecto que deja el sol después de pasar unas horas al aire libre.
Katie Holmes (EFE EPA SARAH YENESEL)
También admite que las cejas siguen siendo uno de sus grandes retos. Durante la obra Our Town, que compartió con Zoey Deutch y Michelle Wilson, cada noche les preguntaba cómo le habían quedado. “Normalmente tenía una noche buena de cejas”, bromea. Muy natural, maquillándose como lo hace la mayoría de la gente: probando, corrigiendo y esperando que las cejas cooperen.
Y aquí hay algo interesante desde el punto de vista beauty. Durante años la conversación sobre maquillaje estuvo muy centrada en técnicas complejas, contouring imposible y tutoriales larguísimos. Ahora parece haber una vuelta bastante clara hacia fórmulas más relajadas y productos fáciles de usar. Precisamente marcas como Merit, la firma que utiliza Holmes en el vídeo, han construido todo su discurso alrededor de esa idea: maquillaje rápido, tonos fáciles de combinar y productos que prácticamente no necesitan demasiada técnica.
Katie Holmes lo resume bastante bien cuando habla del color de labios que utiliza. Cuenta que durante años llevó labios nude, después de haber pasado por la etapa de los tonos más oscuros en los 90, y que ahora le hace gracia comprobar cómo todo vuelve. “Te das cuenta de que todo es cíclico”, dice. Y es verdad. El maquillaje actual está recuperando bastantes cosas de esa década: labios perfilados en tonos marrones suaves, coloretes rosados, piel menos cubierta y acabados más naturales.
También menciona algo que influye mucho más de lo que parece en la forma de maquillarse: la ciudad donde vive. Holmes lleva años viviendo en Nueva York y explica que el entorno le afecta constantemente a la hora de vestirse y elegir colores. Desde una obra de teatro hasta las flores que vio paseando por la calle pueden acabar influyendo en lo que se pone al día siguiente. “Vi un rosal precioso que parecía un helado de sherbet y me desperté poniéndome un jersey rosa inconscientemente”, cuenta.
Ese tipo de referencias son bastante habituales entre maquilladores y estilistas. El color no siempre llega desde tendencias perfectamente diseñadas; muchas veces aparece por asociación visual, por estaciones o simplemente por cosas cotidianas. Y probablemente ahí está parte de la gracia del maquillaje actual: menos normas cerradas y bastante menos obsesión por hacerlo todo perfecto.
Katie Holmes acaba de confirmar algo que probablemente muchas personas sospechaban desde hace tiempo: no todo el mundo que lleva décadas delante de una cámara sabe maquillarse perfecto. Y, sinceramente, se agradece bastante escucharlo así de claro. La actriz ha compartido un vídeo mientras se maquilla en el que reconoce que, en su día a día, lleva un maquillaje muy minimalista porque no se siente especialmente segura aplicándolo. “Soy una chica de los 90 y supongo que sigo pensando que seguimos ahí”, comenta entre risas.