Daniela Blasco da su ‘primer trago’ como artista: "A las mujeres siempre se nos exige el mejor show, el mejor vestuario y la mejor imagen"
La mallorquina atraviesa uno de los momentos más importantes de su trayectoria. Tras captar todas las miradas en Benidorm, presenta un trabajo con el que muestra su lado más personal
Con apenas 20 años, Daniela Blasco afronta uno de los momentos más decisivos de su carrera. La artista mallorquina, que se convirtió en una de las grandes revelaciones del Benidorm Fest gracias a ‘Uh Nana’, acaba de presentar ‘First Shot’, su primer EP. Un trabajo en el que se aleja de la urgencia de las redes sociales y de las expectativas generadas tras su salto a la primera línea mediática para mostrar una versión más completa de sí misma. Entre influencias del pop y el R&B estadounidense de los 2000, el proyecto funciona como una carta de presentación en la que conviven la energía arrolladora de sus actuaciones y una faceta mucho más íntima.
Bailarina antes que cantante, Blasco ha construido gran parte de su identidad artística sobre el escenario. Sin embargo, detrás de la seguridad que proyecta en sus videoclips y actuaciones, reconoce convivir con la presión que acompaña a cualquier artista emergente. En conversación con Vanitatis, habla sobre la dualidad que representa su alter ego Selena, las exigencias que todavía afrontan las mujeres en la industria musical, el impacto que tuvo el Benidorm Fest en su trayectoria y los grandes objetivos que se marca.
Manuel Martos, director de Virgin, y Daniela Blasco en la presentación First Shot. (Cortesia)
Pregunta. 'First Shot' significa 'primer disparo'. ¿Por qué ese título y qué representa exactamente este EP dentro de tu carrera?
Respuesta: First Shot se puede interpretar de muchas maneras. Yo lo entiendo como un primer trago, un shot de tequila. Para mí es el primer sorbo de Daniela, de mi proyecto; lo primero realmente elaborado y personal que la gente va a conocer de mí. Por eso decidí llamarlo así.
P. Digamos que es tu carta de presentación.
R. Totalmente.
P. Después del Benidorm Fest, ¿sentías presión por demostrar que Daniela Blasco es mucho más que una canción y una actuación viral?
R. Creo que esa presión siempre acompaña a los artistas. Por desgracia, a las mujeres se nos exige más. Hice mucha introspección y trabajé mucho la parte mental para gestionar todo el boom que viví en Benidorm. Aproveché ese tiempo para trabajar muchísimo y profundizar en el sonido que quería transmitir. No quise obsesionarme con los tiempos, sino ofrecer algo de calidad, real y auténtico. Lo llevé bastante bien y, por suerte, tengo un equipo increíble que me respalda, me aconseja y me acompaña.
P. Como comentabas en la presentación, en el EP hay subidas, pero también bajadas. ¿Qué vamos a encontrar en esas bajadas?
R. Canciones más sentidas y nostálgicas. Son emociones que todos vivimos en el día a día. A veces estamos arriba y otras abajo, aunque en redes sociales parezca que todo es perfecto. Al final, todos somos personas y tenemos nuestros problemas. Hay algún bolero más tranquilo y también una balada con influencias de R&B.
P. ¿Has querido reflejar en el EP esa parte que no se ve en redes sociales?
R. Totalmente. Para mí la música es una vía de escape y de expresión, igual que siempre lo ha sido la danza. Lo bonito es poder comunicarte con la gente a través de ella. Soy una chica muy tímida e introvertida y aprovecho ese canal para expresarme.
P. ¿Has creado a Selena como una especie de alter ego?
P. ¿Hay algo que Selena te permita hacer y que Daniela todavía no pueda?
R. Más que un alter ego, Selena representa la dualidad entre mi timidez y la Daniela segura, explosiva y plena que aparece cuando estoy sobre un escenario o grabando un videoclip. Me siento muy poderosa en esos momentos y quería reflejarlo. Además, creo que todos tenemos un Selena dentro: esa versión de nosotros mismos que se siente completamente libre y feliz haciendo lo que le apasiona.
P. ¿Te ayuda Selena a perder el miedo al juicio ajeno?
R. Sí, absolutamente. Separo mucho mi vida personal de la profesional. En mi vida privada soy una chica muy normal, con mis amigos de siempre y mi familia. Selena es la Daniela que ve todo el mundo.
P. ¿Qué es lo más difícil de estar tan expuesta con solo 20 años?
R. La presión. Pero, siendo sincera, me presiono mucho más yo misma que la gente. Tengo bastante síndrome del impostor. Siempre necesito sentir que estoy haciendo cosas, que soy productiva y que voy por el camino correcto. Siento más presión interna que externa.
Daniela Blasco para su single 'Selena'. (Cortesia)
P. ¿Has tenido que trabajar mucho esa parte emocional durante este tiempo?
R. Sí. Más que inseguridad, diría que es incertidumbre. Los artistas, especialmente los emergentes, convivimos con ella. Nadie te garantiza que vas a llegar o que algún día llenarás estadios. Esa duda sobre si lo conseguirás o no siempre está presente. Aun así, confío en mí misma, tengo un equipo maravilloso y soy muy feliz trabajando duro.
P. ¿Tu meta es precisamente llegar a llenar estadios?
R. Totalmente. Quiero estar de gira, hacer arenas y estadios. Mi sueño absoluto es actuar en una Super Bowl y llenar el estadio del Mallorca.
P. La fama también tiene una cara menos cómoda. Hemos visto titulares sobre tu vínculo con Cepeda. ¿Cómo gestionas emocionalmente ese tipo de exposición?
R. Desde muy pequeña estoy acostumbrada a las redes sociales porque empecé muy joven. Antes mis padres gestionaban mis cuentas y estaba más protegida, pero ya estoy acostumbrada a que la gente hable. Tengo mi vida privada, mi gente de siempre y hago una vida normal.
P. ¿Crees que las redes sociales exigen a las mujeres una perfección que no se exige a los hombres?
R. Absolutamente. En la industria musical, aún más. Nosotras siempre tenemos que ofrecer el mejor show, el mejor vestuario, el mejor peinado, el mejor maquillaje y los mejores bailarines. A los hombres no se les exige lo mismo.
P. Hace unos días Ana Mena comentaba que veía espectáculos de hombres en los que simplemente estaban ellos cantando y poco más.
R. Exacto. Era él con un chándal y cantando, que me parece estupendo. Pero ¿por qué nosotras no podemos hacer lo mismo? Estamos perfectamente capacitadas para ofrecer grandes espectáculos, pero existe una desigualdad evidente en ese sentido.
P. También se suele criticar mucho más a las mujeres cuando no cumplen ciertas expectativas.
R. Exactamente. Y muchas veces el artista masculino que escuchas tampoco está ofreciendo más de lo que se exige a una mujer.
P. Has dicho que este EP está inspirado en los sonidos estadounidenses de los 2000. ¿Qué artistas sonaban en tu casa?
R. Escuchaba mucho a Destiny's Child, Timbaland y Nelly Furtado. Me gustan mucho esos sonidos americanos de la vieja escuela. Entre los artistas actuales, escucho mucho a Tate McRae. Me parece una de las artistas más potentes de su generación.
Daniela Blasco durante la gala final del Benidorm Fest 2025. (EuropaPress)
P. Te pega bastante.
R. Sí. Además, ella también fue bailarina. Me encanta.
P. Ha pasado más de un año desde el Benidorm Fest. ¿Qué aprendiste de aquella experiencia que sigues aplicando hoy?
R. De todo. Fue como hacer un máster acelerado. Nunca había cantado en directo ni preparado un espectáculo de ese nivel, así que fueron dos meses de aprendizaje constante. También aprendí a relacionarme con los medios y a desenvolverme en situaciones completamente nuevas. Marcó mi rumbo profesional y me ayudó a ser más disciplinada.
P. ¿'Uh Nana' ha sido más una bendición o un reto a la hora de presentar nueva música?
R. Ambas cosas. Me ha abierto muchísimas puertas, pero también supone un reto porque a la gente le gustó mucho y ahora tengo que estar a la altura de esa canción.
P. Para terminar, cuando imaginas tu carrera dentro de diez años, ¿qué sueño te gustaría haber cumplido?
R. Haber hecho ya dos o tres giras grandes.
Con apenas 20 años, Daniela Blasco afronta uno de los momentos más decisivos de su carrera. La artista mallorquina, que se convirtió en una de las grandes revelaciones del Benidorm Fest gracias a ‘Uh Nana’, acaba de presentar ‘First Shot’, su primer EP. Un trabajo en el que se aleja de la urgencia de las redes sociales y de las expectativas generadas tras su salto a la primera línea mediática para mostrar una versión más completa de sí misma. Entre influencias del pop y el R&B estadounidense de los 2000, el proyecto funciona como una carta de presentación en la que conviven la energía arrolladora de sus actuaciones y una faceta mucho más íntima.