Fran Perea y el significado tras 'El hombre invisible': "Mis personajes fagocitaron durante un tiempo al Fran persona"
Fran Perea se sienta en Zodiac, el pódcast original de Vanitatis patrocinado por Mahou, para presentar El hombre invisible, un disco compuesto por nueve canciones inspiradas en algunos de los personajes más importantes de su trayectoria
Fran Perea en Zodiac, el podcast de Vanitatis. (Sergio Beleña)
Fran Perea ha decidido hacerse invisible. Al menos metafóricamente. El actor y músico visita Zodiac, el podcast original de Vanitatis patrocinado por Mahou, para hablar de El hombre invisible, un proyecto musical muy personal en el que desaparece como protagonista para ceder la voz a nueve personajes que han marcado su carrera. La idea surgió de una necesidad de mirar atrás y revisar más de dos décadas de trayectoria.
“Yo desaparezco, me hago invisible para que hablen algunos personajes que he interpretado a lo largo de mi carrera. Me parecía bonito hablar de los personajes a través de las canciones”, explica. Pero el disco es también una reivindicación de todo el camino recorrido. “Quería mirar hacia atrás y ver que llevo ya unos cuantos años de carrera, ver la diferencia que ha habido y la diferencia entre esos personajes”.
Para construir este trabajo, Perea seleccionó nueve personajes muy distintos entre sí. Una elección que, reconoce, también supuso un desafío creativo. “Tenemos cierta tendencia a escribir y hablar siempre sobre lo mismo y me parecía un ejercicio de estilo intentar obligarme a hablar de cosas diferentes”.
A medida que avanzaba en el proceso de composición, descubrió algo que no había percibido durante años. Siempre había tenido la sensación de que iba dejando atrás cada personaje una vez terminaba un proyecto. Sin embargo, el disco le hizo darse cuenta de que la realidad era muy distinta. “Terminas uno y se queda ahí, te olvidas. Pero haciendo este disco me he dado cuenta de que no, de que esos personajes han venido conmigo y han construido de alguna manera el Fran que soy hoy”.
Porque detrás de cada papel hay una etapa vital. Las lecturas, las amistades, los aprendizajes y las pérdidas asociadas a cada momento profesional han terminado formando parte de su identidad. “Lo que leí cuando estaba interpretando ese personaje, con quién me relacioné cuando estaba interpretando ese personaje… La gente que estaba, la gente que ya no está… Soy lo que soy gracias a ellos y a lo que la vida me dio cuando estaba interpretándolos”.
Esa reflexión conecta directamente con dos de los personajes más populares de su carrera: Hugo, de 'Al salir de clase', y Marcos, de 'Los Serrano'. Dos figuras que llegaron a tener tal impacto que, durante un tiempo, terminaron eclipsando a la persona detrás del actor.
Fran Perea posa en el set de Zodiac, el pódcast de Vanitatis. (Sergio Beleña)
Sin embargo, si hay un personaje que ha dejado una huella imborrable en el imaginario colectivo español, ese ha sido Marcos Serrano. Durante mucho tiempo, esa identificación le generó conflicto. “Al principio me dolía porque pensaba: soy más y he hecho más cosas que este personaje”. Con los años, su percepción cambió radicalmente. “Entiendes que es una cosa contra la que no puedes luchar y que no todo el mundo tiene la suerte de formar parte del imaginario colectivo de un país”.
La conversación también deriva hacia el propio concepto de invisibilidad, que da título al álbum. Una idea que conecta con su experiencia personal y profesional. Tras vivir años de enorme exposición pública, Perea reconoce haber conocido la cara opuesta de la fama. “Durante una época fui súper conocido y luego la gente ya no te conoce tanto. Hay una invisibilidad ahí”. Una situación que, lejos de resultarle incómoda, también ha tenido aspectos positivos. “Hay también la sensación de querer ser invisible en muchos momentos”.
Fran Perea posa para Vanitatis en el set de Zodiac. (Sergio Beleña)
Uno de los momentos más emocionales de la charla llega al hablar de 'La pérdida', una canción atravesada por la muerte de su padre. El actor recuerda cómo aquel acontecimiento coincidió con una obra teatral especialmente significativa. “Mi padre falleció hace tres años. Justo yo estaba haciendo una función que se llamaba Retorno al hogar”. Una coincidencia especialmente dura porque el personaje que interpretaba mantenía una relación muy estrecha con su progenitor. “Era la función en la que más veces he dicho la palabra ‘padre’. Falleció mientras hacía esa función”.
La figura paterna aparece además como una de las claves para entender su vocación artística. “Mi padre era profesor y le gustaba mucho la cultura”, recuerda. En su casa, el consumo cultural formaba parte de la vida cotidiana desde la infancia. “Hemos sido consumidores de cultura desde muy jóvenes”. Gracias a ese entorno, descubrió pronto que las artes escénicas podían convertirse en una profesión. “Aprendí desde muy pequeño que las artes escénicas se podían estudiar”.
Más allá de la fama, Perea reflexiona sobre su relación con el dinero y sobre cómo ha intentado construir una carrera independiente en una profesión que define como “bastante truculenta”. Nunca ha sido especialmente ambicioso en lo económico. “No he sido muy obseso. Me he apañado con poco”. Sin embargo, sí ha tenido claro qué hacer con los ingresos obtenidos durante los años de mayor popularidad.
“Mi obsesión era no depender de tanta gente para trabajar”, explica. Por eso decidió reinvertir gran parte de lo que ganaba en crear estructuras propias. Así nacieron proyectos como su compañía teatral, su sello discográfico o su participación en los Teatros Luchana. “Lo que iba ganando lo iba invirtiendo. Invertí en Teatro Luchana, creé una compañía teatral, una discográfica”, cuenta sobre el sello que creó junto a su gran amigo y compañero Víctor Elías.
Perera cuenta además, las claves para ser un empresario en el sector del entretenimiento y el teatro. Proyectos que aunque muchos le costaron, terminaron siendo rentables. Así, entre recuerdos, canciones y reflexiones, Fran Perea convierte 'El hombre invisible' en mucho más que un disco. Es una revisión de los personajes que marcaron su carrera, pero también un retrato de la persona que ha ido construyéndose gracias a ellos. Porque si algo ha descubierto durante este proceso es que ninguno de esos papeles se quedó realmente atrás. Todos siguen formando parte de él.
Fran Perea ha decidido hacerse invisible. Al menos metafóricamente. El actor y músico visita Zodiac, el podcast original de Vanitatis patrocinado por Mahou, para hablar de El hombre invisible, un proyecto musical muy personal en el que desaparece como protagonista para ceder la voz a nueve personajes que han marcado su carrera. La idea surgió de una necesidad de mirar atrás y revisar más de dos décadas de trayectoria.