La subida de las temperaturas prevista para este fin de semana obliga a tomarse el calor en serio. Según la AEMET, se espera un ascenso generalizado en la Península y Baleares con valores que pueden superar los 37-39 grados en amplias zonas del centro, suroeste y valle del Ebro y alcanzar los 38-40 grados en los valles del Tajo, Guadiana y Guadalquivir.
Los médicos coinciden en que el golpe de calor es una urgencia que no debe confundirse con una simple sensación de agobio. La prevención empieza antes de encontrarse mal. Beber agua con frecuencia, evitar las horas centrales del día, permanecer en lugares frescos y prestar atención a niños, personas mayores, embarazadas o pacientes crónicos son medidas básicas para reducir riesgos durante episodios de calor extremo como el de este fin de semana.
La importancia de prevenir un golpe de calor que puede costarnos la vida. (iStock)
La primera clave es no esperar a tener sed. Durante los días de calor, el cuerpo pierde más líquido a través del sudor y necesita reponerlo de forma regular. Lo más recomendable es beber agua a pequeños sorbos durante toda la jornada, incluso si no se percibe una sed intensa.
También conviene moderar el alcohol, las bebidas muy azucaradas y los excesos de cafeína, porque pueden favorecer la deshidratación o empeorar la sensación de malestar. Lo más recomendado es beber únicamente agua.
Otra recomendación esencial es reducir la exposición al sol entre las 12:00 y las 18:00 horas, cuando la radiación y las temperaturas suelen ser más intensas. Hacer ejercicio, caminar largas distancias o realizar trabajos físicos en esa franja aumenta el riesgo de sufrir un golpe de calor.
Si hay que salir, lo mejor es buscar sombra, utilizar ropa ligera, amplia y transpirable, proteger la cabeza con gorra o sombrero y aplicar protección solar. La ropa clara ayuda a reflejar mejor la luz y a mantener una sensación térmica más llevadera.
Es clave evitar la exposición al sol y beber mucha agua durante el día. (iStock)
Mientras llega la ayuda, se recomienda llevar a la persona a un lugar fresco, retirar ropa innecesaria, aplicar paños húmedos o agua fresca en cuello, axilas e ingles y no darle bebida si está confusa o inconsciente. Este fin de semana, la mejor estrategia es sencilla: beber agua, evitar esfuerzos, protegerse del sol, refrescar la vivienda y vigilar a quienes tienen más riesgo para evitar un golpe de calor.
La subida de las temperaturas prevista para este fin de semana obliga a tomarse el calor en serio. Según la AEMET, se espera un ascenso generalizado en la Península y Baleares con valores que pueden superar los 37-39 grados en amplias zonas del centro, suroeste y valle del Ebro y alcanzar los 38-40 grados en los valles del Tajo, Guadiana y Guadalquivir.