A ellos les acompañan muchos rostros populares, a los que ahora se suma Almagro San Miguel. El actor ha llegado a 'Sueños de libertad' como Hugo Brossard, el heredero del empresario francés Antoine Brossard, fallecido por un ataque al corazón. Un, por ahora, aliado de los de Reina, que nos lleva a conocer el lado más personal del actor.
Nacido el 7 de marzo de 1990 en Sevilla, bajo el nombre de Pedro Francisco Almagro Gordillo, a sus 30 años Almagro San Miguel ya se ha convertido en un rostro muy popular delante de las cámaras. Así, ha podido participar en ficciones como 'La Moderna', 'Hernán' u 'Operación barrio inglés'. Una trayectoria a la que se suma ahora este papel en la ficción diaria. Un sueño que comenzó durante su infancia, como él mismo relata en su página web.
El propio actor revela que siempre estaba creando e imaginando mundos, siendo "un terremoto por donde iba". "Siempre jugando, inventando e imaginando por donde fuera, ¡nunca estaba quieto!", explica en la biografía. Además de recordar cómo, durante una representación escolar en primaria, tuvo que interpretar a un pastorcillo en la función de Navidad.
La experiencia no salió como esperaba porque los nervios hicieron que se quedara completamente en blanco al subir al escenario. El propio Almagro San Miguel recuerda en su web que, al encontrarse frente al público, olvidó todo lo que tenía que hacer y decir y, después de unos segundos sin saber cómo continuar, decidió sacar una "chuleta del bolso de pastorcillo y leer el texto delante de todos", provocando las risas del público.
Unos primeros pasos a los que sumó su afición a imitar a humoristas en su adolescencia. "Me gustaba hacer los teatros del instituto, imitar a Martes y Trece, a Cruz y Raya… Me encantaba, me lo pasaba muy bien. Pero una cosa es que me divirtiera, y otra cosa que eso fuera mi vida", reconoció en 'Gatrópolis'. Sin embargo, en esta misma entrevista, desveló que por ello el mundo de la interpretación no parecía su destino.
"Realmente no pensaba dedicarme a ello; estudiar Derecho o INEF eran las opciones. Fue mi madre quien me convenció de que estudiara Arte Dramático. Ella pagó las pruebas para que yo entrara en la carrera. Y ese fue mi inicio", explicó en la misma entrevista. Una confianza materna que ha dado su fruto, ya que no ha dejado de trabajar en los años.
Sin embargo, más allá de su creciente fama, su faceta más personal continúa en un discreto segundo plano. Sin conocerse de manera pública ninguna pareja o relación, en 'La Vanguardia' sí confesó: "Yo al amor de mi vida lo esperaría lo que fuera necesario". Además de confesar una de sus grandes pasiones: "Soy muy friki, a mí me gusta Star Wars y El Señor de los Anillos".