Hay productos que resuelven una mesa improvisada sin necesidad de complicarse. Cuando llegan invitados a casa y el tiempo apremia, contar con un aperitivo fácil de preparar y que funcione con casi cualquier paladar marca la diferencia. En ese terreno, los congelados listos para horno o freidora de aire se han convertido en aliados habituales.
Entre ellos destacan los Caprichos de Camembert de Mercadona, comercializados bajo su marca propia Hacendado en la sección de ultracongelados. Se presentan en un paquete de 350 gramos y tienen un precio de 2,85 euros por unidad (8,143 €/kg). Se trata de porciones de queso camembert rebozado pensadas para servirse calientes, con el interior cremoso y el exterior crujiente.
Los Caprichos de Camembert se venden en la sección de ultracongelados. (Cortesía / Mercadona)
El envase indica que no contienen gluten y que pueden prepararse en apenas unos minutos. En freidora o sartén requieren alrededor de tres minutos y medio a 190 ºC; en horno, unos diez minutos a 200 ºC, según las instrucciones del fabricante. Esta rapidez los convierte en una opción práctica para un picoteo informal o como entrante antes de una comida.
Desde el punto de vista nutricional, por cada 100 gramos aportan 142 kcal, 4,3 gramos de grasa (1,2 g saturadas), 14,4 gramos de hidratos de carbono, 10,8 gramos de proteínas y 1 gramo de sal, según la información facilitada en el etiquetado. Como ocurre con la mayoría de productos rebozados ultracongelados, incluyen ingredientes como harina, aceite refinado de girasol y estabilizantes, por lo que se trata de una opción ocasional dentro de una alimentación equilibrada.
El contraste entre el exterior crujiente y el queso cremoso es su principal atractivo. (Freepik / KamranAydinov)
Servidos recién hechos, combinan bien con mermeladas, salsas suaves o simplemente solos, aprovechando el contraste entre el rebozado dorado y la textura fundente del queso. No sustituyen a una tabla de quesos tradicional, pero sí ofrecen una alternativa rápida y resultona para quienes buscan comodidad sin renunciar al sabor.
Hay productos que resuelven una mesa improvisada sin necesidad de complicarse. Cuando llegan invitados a casa y el tiempo apremia, contar con un aperitivo fácil de preparar y que funcione con casi cualquier paladar marca la diferencia. En ese terreno, los congelados listos para horno o freidora de aire se han convertido en aliados habituales.